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Semana Mundial de la lactancia materna 0

Ago3

Esta semana se celebra la Semana de la lactancia materna para crear conciencia de los beneficios que tiene, tanto para la madre como para el bebé, el amamantamiento.

No seré el primero en decir que el período de lactancia es sumamente importante para crear el lazo único madre- hijo y la mayoría de las madres ya lo saben. Así como saben que hay que preparar el pezón antes d ela llegada del bebé, o que la cesárea suele demorar la bajada de leche.
La leche materna no solamente es la mejor nutrición porque brinda anticuerpos que protegen al bebé de incontables enfermedades, establece una conexión entre la mamá y el bebé que permite crear fuertes lazos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que el bebé sea amamantado exclusivamente con pecho hasta los 6 meses y luego ir incorporando alimentos complementarios a partir de esa edad y continuar amamantando hasta los dos años de vida. Además esta organización exhorta a no utilizar anticonceptivos hormonales durante el período de lactancia porque contienen estrógenos que disminuyen la producción de leche materna y acortan el período de lactancia. Para la elección del método más conveniente siempre es recomendable la consulta con un profesional.

Los cambios hormonales que se producen durante el embarazo influyen también sobre el deseo sexual de la mujer que disminuye generalmente reduciendo la frecuencia de las relaciones sexuales. Sin embargo, deben tomarse precauciones si no se busca un embarazo enseguida.
Debe tenerse en cuenta que si bien el amamantamiento tiene un efecto inhibidor de la ovulación y produce un retraso de la aparición de la menstruación disminuyendo la posibilidad de un nuevo embarazo, esto sólo sucede en casos en que se da el pecho 7 veces o más por día, hay mamadas nocturnas y el tiempo de succión total del pecho es de 80 o más minutos por día. Es decir, los primeros 6 meses del período de lactancia podrían ser considerados un método anticonceptivo en sí mismo si al menos el 85% de la alimentación del bebé está constituida por leche materna tanto de día como de noche y si se presenta una amenorrea (ya que se produce una inhibición fisiológica de la ovulación por elevación de la prolactina y la supresión de gonadotropinas). Y es que el efecto anticonceptivo de la lactancia natural se basa en la supresión de la ovulación por los cambios hormonales provocados por la succión del pezón, entonces, cuanto mayor es la frecuencia de la succión, mayor es la eficacia del efecto anticonceptivo. Así la posibilidad de la mujer de quedar embarazada se reduce a sólo un 2%.
Los preservativos son una opción postparto pero también es posible utilizar la minipíldora, una píldora que contiene una sola hormona y no interfiere con la lactancia. Existe una píldora anticonceptiva libre de estrógeno, con la misma eficacia de un 99% de las píldoras con estrógenos y progestágenos. Posee la misma ventana de protección: 12hs y disminuye el sangrado con el tiempo. Posee baja incidencia de efectos secundarios y un efecto insignificante sobre variables metabólicas. Está indicada en casos de lactancia, ya que las píldoras con estrógenos disminuyen la cantidad de leche materna y la duración de la lactancia. Este tipo de anticonceptivos no interfiere en la calidad y la cantidad de la leche materna y no tienen efecto alguno sobre la tasa de crecimiento de los infantes.

Después del parto la elección del método a utilizar y el momento de comenzar a utilizarlo requiere una evaluación del estado general de la mujer y de un asesoramiento médico. Es importante no perder de vista que excepto el preservativo, todos los demás anticonceptivos requieren la consulta médica y que la selección del método más adecuado es absolutamente personal.

Recomendaciones durante la lactancia
-Elegir una alimentación variada y beber líquidos de acuerdo a su sed.
-Realizar ejercicios físicos si lo desea, en forma moderada, a partir de las 6 a 8 semanas post parto. Evitar trabajos aeróbicos excesivos.
-Es importante saber que la anticoncepción oral no está indicada para cualquiera y que es necesario realizar algunos estudios previos antes de que una mujer decida recurrir a las pastillas anticonceptivas.

Los avances en fertilización asistida no se detienen a 37 años del nacimiento de la primera bebé de probeta 0

Jul25

El 25 de julio de 1978 vino al mundo Louise Brown, la primera bebé de probeta, hoy ya madre, y el descubrimiento revolucionó la ciencia y más aún, el área de reproducción asistida. Desde entonces, los avances científicos en este campo no han dejado de sucederse y, con los cambios sociales de los últimos años, todavía más.

En medio de controversias y debates, la primera bebé de probeta vio la luz revolucionando el mundo científico, dando lugar al nacimiento de más de 4 millones de niños en el mundo y también sentando las bases para grandes cambios sociales que, desde entonces, no han dejado de sucederse: la atención se centró en fomentar los nacimientos en lugar de controlarlos (anteriormente, la revolución pasaba por el control de la natalidad, a partir del nacimiento de la píldora anticonceptiva), por ejemplo, y hoy día se focaliza en la necesidad de regulaciones y leyes que otorguen un marco adecuado al uso de las técnicas de fertilización asistida sin coartar posibilidades a las personas que buscan un hijo.
Otro elemento de cambio, es cada vez más personas en soledad, enfrentan la posibilidad de ser padres, crecen las familias monoparentales y la fertilización in Vitro también les brinda una posibilidad. E, incluso, en nuestro país –como en tantos otros-, socialmente se avanzó desde la unión civil hasta el matrimonio igualitario de personas del mismo sexo y las técnicas de reproducción asistida debieron adaptarse también a ellos. En este contexto es que uno de los avances más revolucionarios –y también más polémicos- de los últimos tiempos les brinda a las parejas del mismo sexo otra posibilidad: la gestación por sustitución o subrogación de vientre. Indicado principalmente para una mujer con infertilidad cuando presenta algún problema en su útero o porque su salud está afectada y corre un riesgo de vida en caso de embarazo, esta técnica se convirtió también en una posibilidad certera para un hombre solo o para una pareja homosexual masculina.

La subrogación de útero se trata de una manifestación de voluntades donde una mujer lleva adelante un embarazo para otra persona o pareja.

Legalmente hablando
Hay que crear conciencia de que la gestación por sustitución o maternidad subrogada no está prohibida como muchos afirman, no hay una normativa que la permita o la prohíba, por lo cual, es posible realizarla.
En nuestro país, si bien esta técnica fue dejada fuera de la última reforma aprobada del Código Civil que entra en vigencia el próximo mes de agosto, aunque no está regulada, no está prohibida. Sin embargo, como para la ley en principio madre es la mujer que da a luz pero admite prueba en contrario, mediante un ADN sumado a la voluntad procreacional de quienes quieren y luego son, los padres del niño que nace por esta técnica es posible desvirtuarlo. Esto ocurrió en el primer fallo de este tipo en nuestro país, en 2013, que indicó que la niña nacida por esta técnica fuera inscripta como hija de sus padres procreacionales y no de la mujer que la dio a luz. Próximamente, la justicia argentina inscribirá por segunda vez en la historia a una niña gestada en un vientre “prestado” como hija de sus padres procreacionales, fallo resuelto por el juez Gustavo Eduardo Noya del Juzgado Civil 83 y que se sostiene en los principios de interés superior del niño, de Derecho a la Identidad, y a la protección de las relaciones familiares y la consolidación de la familia. Lo que siempre prevalece es el interés superior del niño, su verdad de quienes quisieron ser padres. Hoy por hoy al menos uno de los padres debe aportar su gameto para estas prácticas. Nada cambia si, como suele suceder, hay una ovodonación. Todavía no hay casos judiciales en Argentina donde exista una gestación por sustitución sumada a donación de embrión en el caso que ninguno de los padres pueda aportar su gameto. Pero nadie sabe qué nos depara el futuro, solo que las técnicas de fertilización asistida han venido para quedarse y crecer para poder dar respuesta cada vez a más personas que deseen cumplir el sueño de tener un hijo.

Criopreservación: la opción que permite pensar a futuro 0

Jul15

La tasa de fecundidad viene cayendo desde hace más de 15 años y socialmente, y para ello no hace faltan estadísticas, basta con ver la edad promedio que las trae hasta el consultorio médico de un especialista en reproducción. Hace 10 años, la mayor parte de las mujeres que llegaban a la primera consulta más tempranamente pero hoy en día puede observarse que cada diez embarazos, cinco rondan los 40 años.

La fertilidad tiene su pico a los 25 años, baja lentamente hasta los 30, más hasta los 35 años y mucho más a partir de ese momento, crear conciencia en la población de la necesidad de no postergar es fundamental ya que se estima que por cada año que una mujer demora la maternidad, la posibilidad de quedar embarazada se reduce un 5%. Es entonces que hablar de preservación de la fertilidad se vuelve importante y de vitrificación de óvulos, aún más.
La preservación de la fertilidad es una opción que permite postergar las chances reproductivas conservando las posibilidades para el futuro.

La criopreservación consiste en utilizar muy bajas temperaturas para disminuir las funciones vitales de una célula y poder mantenerla en condiciones durante mucho tiempo. Las células se mezclan con soluciones “crioprotectoras” especiales y luego son almacenadas en nitrógeno líquido a -196°C en tanques especiales hasta el momento en que serán utilizadas. Si bien originalmente estas técnicas fueron creadas para dar respuesta a personas que deben someterse a procedimientos médicos que afectarán su fertilidad (como el caso de las radioterapia/quimioterapia en pacientes con cáncer) hoy y más aún a partir del descubrimiento de la vitrificación que ofrece aún mejores resultados, no solo es una opción para mujeres con alguna indicación médica sino que crece como opción válida para aquellas mujeres sanas, sin indicación alguna.

La técnica de preservación de óvulos en frío, ya sea por criopreservación lenta o vitrificación de óvulos, ha demostrado más de una vez su eficacia. Hace poco más de un año nació en Halitus, una bebé producto de un óvulo preservado en frío por 14 años, marcando un récord mundial. Se recurre a esta técnica no sólo para los casos de tratamiento de la infertilidad sino que en modo creciente como una herramienta de preservación de la fertilidad para aquellas mujeres que postergan la maternidad ya sea por razones sociales como oncológicas.

La postergación de la maternidad de la que tanto hablamos, también tiene su versión masculina: ellos también demoran la búsqueda de un hijo por razones laborales o priorizando sus logros profesionales, o la situación se da con una nueva pareja.

Si bien la función reproductiva masculina es menos vulnerable al paso del tiempo, no es nueva la información que refiere que así como existe un descenso de la fertilidad femenina alrededor de los 40 años, también en el caso de los hombres ese quiebre se produciría más cerca de los 50. Esta modificación se relaciona, en la mayor parte de los casos, con un progresivo descenso de la testosterona- hormona fundamentalmente masculina- desde los 30 años. Varios estudios mencionan la disminución de la fertilidad en mayor o menor medida –fundamentalmente la reducción del volumen del eyaculado, pero también afecta la cantidad y la calidad de los espermatozoides- y el aumento del riesgo de alteraciones genéticas. La paternidad tardía también es una realidad, entonces tal vez sea una buena opción pensar que un hombre congele semen a los 30 años y, de querer un hijo después de los 50 años, pueda recurrir a esa muestra congelada, disminuyendo así los riesgos relacionados con los espermatozoides de un hombre mayor.

“Nosotros desde Halitus, celebramos el avance de la ciencia que nos permite dar respuestas a las diferentes necesidades médicas y sociales. Hace años, una técnica desarrollada por el Dr. Carlos Quintans, en el Laboratorio de Halitus Instituto Médico, -previa al surgimiento de la vitrificación- que consistía en reemplazar el sodio por la colina en el medio de cultivo- marcó un hito en la criopreservación de óvulos en ese momento, dado que fue adoptada a nivel mundial. La preservación de óvulos es hoy la variable diferencial para aquellas mujeres que desean o deben postergar su momento de ser madres”, sostiene el Dr. Sergio Pasqualini, Director científico de Halitus Instituto Médico y Presidente de Fundación Repro. “Y desde la Fundación Repro que está cumpliendo 6 años de vida, también trabajamos en la investigación, docencia y acción social sobre estos temas, hemos lanzado la TARJETA AMIGOS REPRO, una tarjeta de beneficios a la que se accede con una donación mínima de $50, y así poder seguir ayudando a que las personas con dificultades para concebir tengan cada vez más herramientas a su alcance para cumplir el sueño de ser padres”.

www.fundacionrepro.org/tarjeta

Subrogación uterina o gestación por sustitución: despejar dudas es fundamental 1

Jul3

La subrogación de útero se trata de una manifestación de voluntades donde una mujer lleva adelante un embarazo para otra persona o pareja. Se aplica como terapia para una mujer con infertilidad cuando presenta algún problema en su útero o porque su salud está afectada y corre un riesgo de vida en caso de embarazo. Las consultas crecen lentamente.

En nuestro país, si bien esta técnica fue dejada fuera de la última reforma aprobada del Código Civil que entra en vigencia el próximo mes de agosto, aunque no está regulada, no está prohibida pero para la ley en principio madre es la mujer que da a luz pero admite prueba en contrario, lo que se desvirtúa mediante un ADN sumado a la voluntad procreacional de quienes quieren y luego son, los padres del niño que nace por esta técnica. Lo que siempre prevalece es el interés superior del niño, su verdad de quienes quisieron ser padres. Por hoy al menos uno de los padres debe aportar su gameto para estas prácticas. Nada cambia si, como suele suceder, hay una ovodonación. Todavía no hay casos judiciales en Argentina donde exista una gestación por sustitución sumada a donación de embrión en el caso que ninguno de los padres pueda aportar su gameto.
Hay que crear conciencia de que la gestación por sustitución o maternidad subrogada no está prohibida como muchos afirman, no hay una normativa que la permita o la prohíba, por lo cual, es posible realizarla.
El caso de Maica Moraes y Juan De Gregorio fue el primero en el país en recibir un fallo que indicó que la niña nacida por esta técnica fuera inscripta como hija de sus padres procreacionales y no de la mujer que la dio a luz. Juan y Maica desde que se casaron intentaron lograr un embarazo. Maica quedó embarazada dos veces y los perdió, el segundo a los 6 meses de gestación (esa vez, perdió el útero pero pudo conservar los ovarios). Unos años después, una amiga de Maica —de 40 años y madre de dos adolescentes— le ofreció su vientre. La beba nació en 2012 y sus padres dieron una batalla legal para anotarla como propia en 2013. La historia de Maica y Juan es relatada por Juan en su propio libro, La fuerza de un deseo.
En Halitus desde el 2013, se han recibido 83 consultas por subrogación uterina – muchas más han llegado por este tema al estudio de la Dra. Quaini-, 17 de ellas fueron de parejas homosexuales, 10 casos realizaron tratamiento y se lograron 9 embarazos de los cuales uno se detuvo, 2 están en curso y ya han nacido 6 bebés.
Recientemente, dimos a conocer la historia de Leo y Nacho, papás de Juan Pablo, la primera vez que dos hombres logran ser papás por esta técnica en nuestro país. Y seguramente, en un futuro próximo, más casos irán saliendo a la luz, de allí la necesidad de una ley especial.
Mientras tanto, en ausencia de dicha ley y a partir de aquel primer caso de Maica y Juan hemos desarrollado en Halitus un programa, que incluye a una psicóloga especializada y un asesoramiento legal por parte de la Dra. Fabiana Quaini, experta en derecho de familia internacional, para que las parejas, los hombres o mujeres que buscan un hijo, las mujeres gestantes y los especialistas que los asisten, se manejen en un marco de referencia.

Por primera vez en el país, dos hombres tuvieron un hijo con un vientre prestado 0

Jun25

Nuevas familias. Mañana se celebra el Día el Padre. Lo lograron gracias a un tratamiento de fertilización asistida. Utilizaron un óvulo donado y el embrión lo gestó una amiga que prestó su vientre.

Papá, papá y un hijo de tan solo 15 días. “Es como enamorarse de nuevo”, dicen a dúo, embelesados por la ternura del bebé. Le acarician sus pequeñas manos, se preguntan si debería estar más abrigado y calculan el tiempo que falta para que tome su próxima mamadera. Están felices por haber podido formar una familia, por haber cumplido un sueño que creían imposible. En los últimos cuatro años buscaron y analizaron distintas alternativas para poder ser padres: adoptar en el país o en el exterior, o alquilar un vientre en Estados Unidos o en la India. Finalmente eligieron el camino que consideraron “certero”: el pequeño Juan Pablo fue concebido en el vientre de una amiga de la pareja que, desinteresadamente, se ofreció para gestar el embrión que incluyó un óvulo donado.

El nacimiento del hijo de Nacho (34) y Leo (42) es un caso inédito de maternidad subrogada. ¿Por qué? Porque es el primer caso en el que dos hombres tienen un hijo gracias a la ovodonación y a una madre sustituta, todo realizado en el país. Es que si bien hay antecedentes de parejas homosexuales que fueron padres, esos embarazos se realizaron a través de vientres alquilados en el exterior, algo que está prohibido en el país.

Hace 8 años que Nacho y Leo están juntos. Las ganas de crecer, de multiplicarse, de tener trascendencia, “de no llegar a viejos y estar solos”, como ellos mismos repiten, se hicieron fuertes hace cuatro años. Se casaron el año pasado, cuando Juan Pablo llevaba cuatro semanas en la panza sustituta. “Nos casamos embarazados, de apuro”, bromean. Y las risas dejan paso a la emoción que rápidamente se observa en sus ojos: “Soñamos con ser padres, algo que nuestras familias y amigos siempre apoyaron”, dicen con alegría y recuerdan que la gran noticia la dieron en Nochebuena.

El tratamiento se realizó por completo en Halitus, uno de los principales centros especializados en reproducción asistida de la Capital, donde aseguran que no paran de recibir consultas de parejas hetero y gay para someterse a este tipo de procedimientos. “Desde abril de 2013 recibimos 83 consultas, de las cuales 17 corresponden a parejas gay. Se hicieron 10 tratamientos, de esos embarazos uno no prosperó, hubo 6 nacimientos –uno de esos bebés es Juan Pablo, el único de una pareja de dos hombres– y quedan dos en curso”, detalla a Clarín, Sergio Pasqualini, director del centro.

“Desconocíamos esta posibilidad de ser padres. Y los tres (incluida la madre sustituta) pudimos transitarla con mucha seguridad”, cuentan a Clarín.

Lo hicieron con el apoyo del equipo médico dirigido por la doctora Florencia Inciarte, la contención psicológica de Patricia Martínez y el asesoramiento legal de la abogada especialista en derecho internacional de familia, Fabiana Quaini.

Pero esta historia no termina aquí y seguirá camino en la Justicia. Es que en principio, en la partida de nacimiento de Juan Pablo figura como madre la mujer que dio a luz (la legislación argentina considera madre a la mujer que da a luz). Y como padre, uno de los dos hombres. Ese documento será impugnado y judicialmente se pedirá que lleve el nombre de los dos papás.

Dicen que se trata de un caso no regulado. “Es necesario rectificar la partida de nacimiento del niño. Pero estamos ante un caso en el que falta una regulación expresa que autorice”, explica Quaini.

La cuestión médica tampoco fue fácil. Hubo dos intentos de transferencia de embriones que fallaron:en enero de 2014 y a los cuatro meses. Y en ese momento hasta se pensó en cambiar de gestante. Pero la tercera fue la vencida. “Se transfirieron dos embriones con espermatozoides aportados por los dos integrantes de la pareja, sin saber cuál es de quién”, apunta Pasqualini. Nacho y Leo aclaran: “No es importante saberlo, como tampoco queremos saber de la procedencia del óvulo donado. Queremos ser padres. Nada más”.

Con esa convicción, vivieron el embarazo: estuvieron en los controles, ecografías, y por supuesto en la sala de parto. “Fue increíble. En la vida podremos agradecerlo”.

Envejecimiento reproductivo masculino y paternidad a los 50 años 0

Jun22

En junio se conmemora el mes Internacional del Cuidado de la Fertilidad y también, el día del padre en Argentina. La tendencia creciente de embarazos luego de los 40 años de ellas, e incluso después de los 50 años de ellos plantea nuevos interrogantes que requieren de respuesta…¿Qué pasa con la paternidad luego de los 50 años? Esta situación es una realidad que crece por lo que es importante crear conciencia sobre el descenso natural de la fertilidad a medida que aumenta la edad. ¿Qué riesgos existen?

Que la fertilidad declina con la edad no es nuevo. Estudiar una profesión u oficio, crecer en lo laboral, independizarse económicamente, tener una pareja estable, son algunos de los motivos por los que cada vez más hombres y mujeres tienden a posponer el momento de buscar un hijo. Hoy en día, incluso aquellos para quienes formar una familia es algo importante –hay muchos que deciden vivir sin hijos-, no es prioritario y a veces tener un hijo queda supeditado por distintas razones a otros proyectos previos como la realización personal o la estabilización laboral. La tasa de fecundidad viene cayendo desde hace más de 15 años y socialmente, y para ello no hace faltan estadísticas, basta con ver la edad promedio que los trae hasta el consultorio médico de un especialista en reproducción. A partir de los 35 años y con más fuerza a partir de los 40, la mujer se enfrenta a la disminución de la función ovárica y en el caso del hombre, distintos estudios han mostrado que el reloj biológico del hombre también incide sobre la función reproductiva masculina, marcando un descenso más visible a partir de los 50 años. Esta modificación se relaciona, por un lado, con una progresiva disminución en los niveles de testosterona -hormona fundamentalmente masculina- desde los 30 años, que puede incidir con el deseo sexual masculino; por el otro, con la reducción del volumen del eyaculado, en la cantidad y la calidad de los espermatozoides y el aumento del riesgo de alteraciones genéticas. Los factores fecundantes, femeninos y masculinos, experimentan alteraciones según la edad de las personas. De esta manera, será una variable que también influya en la búsqueda de un embarazo. Si un hombre desea ser padre más allá de los 50 años es importante que se realice una evaluación y consulte.

En un comienzo, cuando se acerca un hombre de más de 50 años a la consulta de fertilidad se lo evalúa junto a su pareja teniendo en cuenta la edad de ambos. Si no supera los 100 años, entonces se considera que se puede avanzar, siempre pensando en el bienestar del hijo por venir. Independientemente de la edad, siempre están vigentes dos preguntas a la hora de realizar un tratamiento: ¿esta técnica es válida para esta pareja, seguimos intentando y hay posibilidades de lograrlo o esta técnica no es para esta pareja?

El principal estudio que se les solicita a los pacientes es un espermograma, un análisis de laboratorio que permite observar la cantidad, movilidad y forma de los espermatozoides. Con la edad, lo más afectado es la cantidad y la calidad y, especialmente, el volumen del eyaculado. El hombre eyacula menos y eso puede ser un factor de disminución de la fertilidad sin que necesariamente estén tan afectados los espermatozoides. El descenso en cantidad y calidad está condicionado genéticamente y cada uno lo vivirá a su manera, pero es una realidad que sucederá. De hecho, sería bueno evaluar la fertilidad del hombre a los 30 años: si el resultado mostrara que está por debajo del promedio para su edad, podría ser recomendable criopreservar semen porque en ese momento no hay manera de saber cuál será el ritmo de descenso de su fertilidad.
Por otra parte, cuando el hombre es mayor, se evalúa la fragmentación del ADN (que es la información genética) ya que existen trastornos que pueden ser producidos en la descendencia y están relacionados con el paso del tiempo de los espermatozoides. Por esta razón, hay más cantidad de embriones que detienen su evolución y mayor riesgo de alteraciones que pueden provocar problemas en la descendencia: como es el caso de Síndrome de Turner –una enfermedad genética caracterizada por la presencia de un solo cromosoma x- o problemas neurológicos como autismo, esquizofrenia o trastornos en el desarrollo que pueden presentarse muchos años después. En estos casos las técnicas de fertilización in Vitro permiten resolver estos inconvenientes. Existen varias técnicas de laboratorio para el análisis de los espermatozoides y, con las técnicas de hoy -especialmente la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI)- se pueden lograr embarazos en casos de infertilidad masculina severa.

Existen opciones para planificar y cuidar la fertilidad de cara al futuro también para los hombres. Por eso, en un padre que está postergando la fertilidad, el congelamiento de espermatozoides es una opción muy exitosa ya que pueden estar criopreservados durante muchos años y luego usarlos cuando llega el momento de ser papás. Sería recomendable evaluar la posibilidad de congelar semen a los 30 años. De querer un hijo después de los 50, podría recurrirse a esa muestra congelada a través de la criopreservación para disminuir los riesgos relacionados con los espermatozoides de un hombre de mayor edad.

Fertilización asistida: por qué transferir un solo embrión 0

Jun12

Desde el primer nacimiento in Vitro en 1978, muchos han sido los avances en reproducción asistida. Pero en los últimos tiempos el énfasis está puesto en tratar de evitar los embarazos múltiples, y una de las maneras, es transfiriendo un solo embrión.

El reloj de la ciencia no se detiene y los avances en el campo de la fertilidad siguen creciendo día a día. Hasta ahora los mayores esfuerzos estaban centrados en la recuperación de ovocitos y la transferencia embrionaria, y, en última instancia, en el logro del embarazo. Sin embargo, para los pioneros de la fertilización in Vitro hace 30 años, los resultados fueron esenciales indicadores de que los protocolos de estimulación, los procedimientos de laboratorio y las técnicas de transferencia embrionaria estaban funcionando. Entonces, era indispensable lograr la máxima estimulación ovárica para producir suficientes ovocitos para compensar los procedimientos relativamente ineficientes del laboratorio. Hoy, estos paradigmas han cambiado y se recurre más a la estimulación moderada, al ciclo natural y a la vez, se enfrenta un nuevo desafío: reducir la cantidad de embarazos múltiples sin restarle posibilidades a la pareja. Así, el éxito de un tratamiento está fuertemente ligado a la evolución de la fertilización in Vitro y es el motor para lograr el nacimiento de un único bebé sano y a término. Hoy en día, a partir de los avances en las técnicas y en el laboratorio, es posible en algunos casos, dependiendo de la calidad del ciclo, transferir un único embrión sin que esto represente un descenso en sus posibilidades de gestación ya que los embriones disponibles, transferidos juntos en el mismo ciclo o separados en distintos ciclos no modificarían el porcentaje de éxito de ese tratamiento. De esta forma, la disminución de los riesgos de embarazo múltiple y sus complicaciones es significativa transfiriendo un único embrión y, en todo caso, criopreservando aquellos que evolucionaron hasta el estadio de blastocisto –el estadio más avanzado, 5 días luego de la fecundación- para futuros intentos.
Los investigadores alrededor del mundo aportan datos para expandir las posibilidades que permitan sobreponerse a los impedimentos biológicos y médicos que interfieren con la concepción y la gestación de un bebé sano e intentan maximizar las posibilidades de cada ciclo reduciendo los riesgos al mínimo. Las investigaciones y los avances en cultivo embrionario, selección de los mejores embriones y la criopreservación lograrán aún más beneficiar las estrategias de estimulación moderada y, algunos pregonan que llegará el momento en que la alta calidad de los embriones, las mejoras en la criopreservación y la optimización de las condiciones preconcepcionales, permitirán transferir- con el consentimiento de la pareja- , en muchos casos, sólo un embrión por ciclo. Así abren las puertas de la ciencia para muchas parejas que aún persiguen el sueño de formar una familia.

A dos años de la ley de fertilización, lo que todavía falta 0

Jun8

La norma incluyó en el Programa Médico Obligatorio (PMO) los tratamientos de fertilización, diagnóstico, medicamentos y terapias de apoyo. Especialistas y asociaciones de pacientes ahondaron en los puntos débiles de la ley. El vacío legal de la subrogación de vientres.

La Ley Nº 26.862 de “Acceso integral a los procedimientos y técnicas médico-asistenciales de reproducción médicamente asistida”, sancionada en 2013, brindó la posibilidad de que cientas de parejas que luchaban por ser padres y no contaban con los medios para acceder a un tratamiento de fertilización pudieran llegar a un diagnóstico y tratarse a través de las obras sociales y empresas de medicina prepaga.

Así, el dinero dejó de ser un impedimento para que quien desee un hijo pueda hacer ese sueño –seguramente el más importante de su vida– realidad.

La norma establece que todas las personas mayores de edad que así lo expliciten puedan acceder a los tratamientos de fertilización, como así también a los de diagnóstico, los medicamentos y terapias de apoyo.

Al no considerar la infertilidad como una enfermedad, ni establecer restricciones por edad, estado civil u orientación sexual, quedó abierta la puerta para que las parejas homosexuales y las mujeres solteras también puedan acceder a las técnicas de baja y alta complejidad, que incluyan o no la donación de gametos o embriones.

En el Mes Internacional de la Fertilidad, bien vale el aniversario de la sanción de la tan ansiada ley para hacer un balance de sus logros y de sus puntos débiles.

Si bien las buenas noticias de cada nacimiento que se produjo gracias a la cobertura que dio la ley gratifican, y mucho, si de lograr (más) igualdad y nivelar para arriba se trata, siempre queremos más.

Por eso, y sabiendo que uno de los puntos débiles de la ley es la donación de gametas, Infobae consultó al doctor Sergio Pasqualini (MN 39.914), director científico de Halitus Instituto Médico y presidente de Fundación Repro, para saber qué dificultades se presentan cuando una pareja necesita ese tratamiento para concebir. “En la ley está contemplado el tratamiento con gametas donadas, el tema es que algunas prepagas y obras sociales se escudan en que hay centros de fertilidad que no están habilitados por el Registro Federal de Establecimientos de Salud (ReFES) como centro con banco de gametas (semen y óvulos) y niegan la cobertura”, explicó el especialista.

“EN LA LEY ESTÁ CONTEMPLADO EL TRATAMIENTO CON GAMETAS DONADAS, PERO ALGUNAS PREPAGAS SE ESCUDAN EN QUE HAY CENTROS DE FERTILIDAD QUE NO ESTÁN HABILITADOS COMO CENTRO CON BANCO DE GAMETAS Y NIEGAN LA COBERTURA”

Es que, según el artículo 4 de la norma, “el registro único de establecimientos sanitarios habilitados para realizar procedimientos y técnicas de reproducción médicamente asistida y los bancos de gametos y/o embriones funcionará en el ámbito del ReFES, dependiente de la Subsecretaría de Políticas, Regulación y Fiscalización del Ministerio de Salud de la Nación”.

“Lo que ocurre es que en Capital Federal no hay ningún centro habilitado por este organismo, si bien la mayoría califican para estarlo. Es una decisión del Ministerio de Salud que tiene frenadas las habilitaciones, mientras que en algunas provincias sí avanzaron con las habilitaciones, como en la provincia de Buenos Aires”, agregó Pasqualini, para quien “por otro lado, no es un argumento válido para que no autoricen los tratamientos porque los tratamientos con óvulos donados se realizan sin criopreservar los óvulos, por lo que no sería necesario un banco; se realizan sincronizando el ciclo de la donante con el de la receptora”.

Y destacó: “Muchos pacientes, haciendo uso de su derecho de elegir dónde tratarse, judicializan su caso y la Justicia les da la razón, pero muchos otros ‘boyan’ por varios lugares hasta lograr ser atendidos”.

En la misma línea se expresó Estela Chardon, cofundadora de la Asociación Civil Concebir (grupo de apoyo para personas con trastornos en la reproducción), quien hizo foco en el problema que se presenta con la criopreservación de embriones: “Por razones de índole médica, no es aconsejable la transferencia a la mujer de más de dos embriones por ciclo. Por lo tanto, para evitar el riesgo de embarazos múltiples, cuando el número de embriones fecundados es mayor de dos, hay que criopreservarlos para que, en caso de ser necesario, puedan ser transferidos en un intento posterior. Pero, nuevamente, en muchos casos no se da cobertura a la criopreservación, lo que en caso de producirse un embarazo múltiple pone en riesgo a la mujer y a los bebés”.

Al respecto, Pasqualini opinó: “Algunas cubren la criopreservación y otras no. En realidad, las prepagas, en la medida en que puedan, van a seguir sin cubrir, por eso es importante que los pacientes ejerzan presión”. A lo que agregó que “la criopreservación de embriones es una consecuencia del tratamiento y, como tal, debería estar cubierta”.

Finalmente, sobre si predominan los tratamientos de alta o baja complejidad, Pasqualini destacó que al ser su centro un referente en el tema, “muchas mujeres/parejas que se acercan ya pasaron por las técnicas de fertilización asistida de baja complejidad (relaciones sexuales programadas e inseminaciones), de allí que recibimos muchos pacientes que agotaron los intentos de inseminaciones o que hicieron numerosos tratamientos de baja complejidad no exitosos y, por lo tanto, tenemos un número menor de casos de baja complejidad y muchos más de alta complejidad, cuando lo habitual es tener más de baja que de alta”.

Una encuesta sondeó la puesta en práctica de la ley
La asociación Concebir realizó una encuesta para conocer el estado de situación de los pacientes que deben recurrir a algún método de fertilización para poder tener un hijo.

Según los resultados preliminares del sondeo, realizado a fines de 2014 entre 344 personas con dificultades en la reproducción –con un promedio de edad de entre 35 y 39 años–, el 42% de los encuestados no logró todavía ninguna cobertura para los tratamientos y el 39% consiguió, apenas, acceso a una cobertura parcial. Además, el 24% aún no pudo realizar ningún tratamiento de reproducción. Respecto de la medicación, sólo el 24% obtuvo una cobertura total; el 29% recibió un descuento del 40% y 32% no obtuvo descuentos. “Un dato que nos sorprendió es que el 67% de la muestra no realizó el reclamo ante la Superintendencia de Servicios de Salud y que nada más que el 9% inició acciones legales –como amparos– reclamando por la cobertura”, señaló Chardon. Y agregó: “Lo que más preocupa de los resultados de la encuesta es la existencia de barreras totales o parciales para el acceso al tratamiento, contraviniendo así lo dispuesto por la ley”.

El objetivo de la encuesta “Reproducción Asistida: ¿acceso igualitario?” fue recopilar información acerca de experiencias concretas de implementación de la ley, a efectos de comprender mejor cuáles son las principales barreras para su cabal aplicación. “Cuando hablamos de la aplicación y puesta en vigencia de una ley, no sólo se necesita de la sanción de la misma en manos del Congreso y de un decreto de promulgación, sino que también se requiere de una batería de instrumentos administrativos que son los que ayudan y garantizan la aplicabilidad de dicha ley”, explicó Chardon. “La Ley 26.862 fue regulada por el Decreto 956/13, pero éste no fue suficiente para que se ponga en práctica la totalidad de la norma. Quedaron lagunas legales. Por ejemplo, no queda claro qué implica cobertura integral, no sólo en cuanto a la medicación sino también a otros servicios indispensables en los tratamientos como el apoyo psicológico, la criopreservación de embriones o algunos estudios diagnósticos que deberían cubrir tanto el Estado como las obras sociales y las prepagas”.

“LA LEY 26.862 FUE REGULADA POR EL DECRETO 956/13, PERO ÉSTE NO FUE SUFICIENTE PARA QUE SE PONGA EN PRÁCTICA LA TOTALIDAD DE LA NORMA. QUEDARON LAGUNAS LEGALES”

El dato de que las parejas que requieren de una donación de óvulos o semen para poder lograr un embarazo son las que más trabas encuentran para acceder a un tratamiento de fertilización no es menor, si se tiene en cuenta que el 44% de los encuestados necesitan gametas donadas para intentar un embarazo.

Acerca de cómo podría darse resolución a las dificultades que encuentra la ley para ser cumplida en su totalidad, la asesora legal de Concebir, doctora Guillermina Pieroni, señaló que “el Ministerio de Salud y la Superintendencia de Salud deberían dictar las resoluciones que aclaren aquellos puntos que no están claros, de manera que no queden librados a la interpretación de las partes. De todas maneras, primero es fundamental la aprobación de la ley especial que regula los Tratamientos de Reproducción Asistida, que obtuvo media sanción en Diputados en 2014″.

“Algo importante a aclarar es que la Ley 26.862 es de cobertura y, por lo tanto, no especifica muchos temas de regulación necesarios. Estas cuestiones adicionales están establecidas en la ley especial con media sanción de Diputados, que actualmente espera el debate en el Senado”, aclaró.

Por último, y a pesar de los desafíos pendientes, Chardon evaluó que desde la sanción de la ley se avanzó en relación al reconocimiento de los derechos reproductivos de las parejas, de las madres solteras por elección y de la incorporación de las parejas igualitarias. “Es por ello que seguimos celebrando que dicha ley exista en nuestro país y abogamos para que prontamente se resuelvan los problemas de aplicabilidad que la misma tiene”, concluyó.

El vacío legal de la subrogación de vientre
Sobre la técnica que ocurre en la práctica y a la que muchas personas recurren pero que no está legislada, ni cubierta por la medicina prepaga, Pasqualini consideró que “no es imprescindible que haya una ley para realizarla, así como no la hubo por muchos años para las técnicas de fertilización asistida, aunque sería interesante que una norma regule el alquiler de vientres acompañada de una buena reglamentación, porque siempre es mejor trabajar en el marco de una ley, y por otro lado porque si existiese una ley estos tratamientos deberían estar cubiertos”.

“Ahora, a partir de la no inclusión del tema de gestación por sustitución en la reforma aprobada del nuevo Código Civil que entra en vigencia a partir de agosto, existe un vacío legal sobre este tema. Sin embargo, no existe una normativa que la prohíba ni que la permita, por lo tanto, puede realizarse. Lo que nosotros queremos lograr con el programa que armamos en Halitus, que contempla el asesoramiento legal y la consulta psicológica, es darle todo el marco posible para que todos avancemos para cuando llegue el día que todos tengan acceso”, sostuvo.

Fuente: Infobae

¿Aumentan las mujeres sin hijos? 0

Jun1

La Oficina de Censo de Estados Unidos informó que según su análisis casi mitad de las mujeres en edad de concebir –entre 15 y 44 años- no tiene hijos y este es el número más alto desde que comenzaron a hacerse estas mediciones en 1976. El último censo realizado en nuestro país mostró que también aquí la tasa de fecundidad desciende y las estimaciones y proyecciones elaboradas a partir de los resultados de Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda 2010 estiman que en ese año la tasa de fecundidad era de 2,41 hijos por mujer pero que llegaría a un 1,98 en 2040.

Cerca de la mitad de las naciones del mundo con más de un 40% de la población mundial hoy tienen tasas de nacimiento menores y las tasas de fertilidad van en descenso en la mayor parte de los países desarrollados donde, sin embargo, los investigadores predicen un crecimiento sostenido de la población. Si bien Latinoamérica y Asia se habían ubicado por fuera de esta tendencia característica de los países más desarrollados, la baja también comienza a sentirse. En nuestro país, los resultados definitivos del Censo de población realizado en 2010 ya mostraban un envejecimiento paulatino de la población que alcanzaba 7% en 1970, casi un 9% en 2001 y superaba el 10% en 2010. Este cuadro de situación de mayor envejecimiento de la población y menor tasa de fecundidad alerta sobre un problema en ciernes: la baja en el crecimiento demográfico.
Pero, esta tendencia tiene además un fuerte componente social y cultural: hoy en día muchas más mujeres postergan la búsqueda del primer hijo por diferentes razones. Es cada vez más frecuente hoy en día que la pareja empiece a buscar su embarazo después de los 35 años y para entonces ya han perdido su fertilidad máxima, el promedio de edad de consulta en nuestro centro es de 37 años e, incluso, hay un porcentaje cada vez mayor que busca su primer hijo después de los 40. Así, las parejas, que comienzan cada vez más tarde con el proyecto de familia, ya sea por problemas económicos, de tiempo o simplemente por decisión en la planificación familiar, cada día buscan menos hijos, y a veces, hasta una vida sin ellos. El descenso en la cantidad de nacimientos ya ha comenzado a reducir las poblaciones de distintos países y esto amenaza con convertirse en una tendencia mundial.
Sin embargo, hay otra tendencia que parece afianzarse gracias a los avances de la ciencia y la difusión de la información que lleva a la toma de conciencia de esa pérdida de capacidad reproductiva en la mujer que se presenta con la edad. Paralelamente a esta tendencia de postergación que parece afianzarse con los años, hay otra de mujeres que toman conciencia y criopreservan sus óvulos para el futuro. Esta técnica que antaño enfrentaba pocas posibilidades por el efecto de la cristalización en los óvulos, a partir de la aparición de la vitrificación en 2008 -técnica rápida de congelamiento que impide la formación de cristales- y la mejora en los resultados, cada vez más mujeres vitrifican sus óvulos pensando en su fertilidad futura. El estudio y tratamiento para intentar lograr el embarazo debe ser lo más rápido posible dado que luego de los 40 años el declinar del funcionamiento ovárico puede ocurrir en cualquier momento y hasta en forma sorpresiva. Las bajas tasas de éxito de embarazo entre las mujeres de mayor edad y el aumento del riesgo de complicaciones durante el embarazo llevan a que no solo sea necesaria una evaluación del estado físico y psicológico de esas mujeres sino también muchas veces, finalmente a la donación de óvulos que puede resolver algunos inconvenientes e incluso reducir el riesgo de problemas genéticos que es más alto en mujeres de mayor edad. Si las evaluaciones hormonales están dentro de valores normales se intentará de distintas maneras obtener algún óvulo viable (fundamentalmente modificando las estrategias del manejo del ovario según el caso). El obtener algún óvulo viable es la limitante más frecuente para poder lograr el embarazo. En este momento muchos de los embarazos de mujeres de más de 40 son con óvulos donados, hecho que en el corto o mediano plazo cambiará y muchos de ellos serán con óvulos propios que fueron previamente criopreservados en edades más tempranas.
La criopreservación permite disminuir los riesgos de enfermedades genéticas y de otra índole relacionados con el paso del tiempo y la edad, y fundamentalmente brinda la posibilidad de intentar lograr el embarazo a edades en las que el funcionamiento ovárico decae. Llegado el momento de buscar un embarazo, si la mujer tuviese óvulos criopreservados y mantuviese su fertilidad, podría intentarse lograr el embarazo en forma natural, o hasta inclusive con óvulos propios con tratamiento y conservar los óvulos criopreservados para una futura búsqueda y, de tener los hijos deseados y aún tener óvulos criopreservados cabe la posibilidad de descartarlos- no son embriones sino óvulos- o de donarlos. Con lo cual, la vitrificación de óvulos se presenta hoy como una opción viable para contrarrestar los efectos de la postergación de la maternidad y el envejecimiento poblacional pero requiere que, todos, trabajemos creando conciencia.

http://www.lainfertilidad.com/noticias/en-eeuu-ha-aumentado-las-mujeres-sin-hijos

¿POR QUÉ IMPLANTAN LOS EMBRIONES? 8

May28

Junio es el mes de la fertilidad y entonces óvulos, espermatozoides y embriones son protagonistas. El test marca dos rayitas y sí, hay embarazo. Pero ¿cómo es que un embrión, luego de todo el proceso previo que debe darse para lograr la fecundación, se implanta en el útero materno y se dispone a crecer? Durante la fecundación, parte del ADN paterno pasa a formar parte del embrión y, esa porción debería generar en el cuerpo materno un rechazo y un ataque del sistema inmunológico para lograr su expulsión. Sin embargo, la sabiduría del organismo lleva a que en la mayoría de los casos, el sistema inmune funcione adecuadamente y esto no suceda, permitiendo el nacimiento del bebé.

Para lograr el embarazo y que llegue a término es necesario tener un embrión viable, un endometrio receptivo y una mujer capaz de llevar adelante el embarazo. Muchas veces, quizás en más de la mitad de los casos, cuanta más edad tenga la mujer, la responsabilidad de la no implantación, o de no llegar a término, es debida al embrión. Esto es comprobable en el laboratorio: cuando se realiza una Fertilización in Vitro puede verse que a los 35 años el 50% de los embriones obtenidos son malformados, a los 38 años, el 65% y a los 40 años el 80% lo son, y sin embargo nacen muy pocos bebés malformados, porque la naturaleza los detiene, en general, antes del 5º día de desarrollo, otros continúan un poco más y se detienen durante el embarazo, mayormente antes del tercer mes.
Pero la implantación del embrión en el endometrio (revestimiento interior del útero) es un momento clave y es la culminación de pasos previos que tienen que darse a la perfección para que esto ocurra y en ella, intervienen la mente, el cerebro, el sistema nervioso, el sistema inmunológico, el hematológico y el endocrinológico. Algo conocido como psico-neuro-inmuno-endocrinología, a la que con justo motivo habría que agregar el sistema hematológico y podríamos llamar: psiconeuroinmunohematoendocrinología. Todos estos sistemas forman una red que interactúa por mecanismos de retroalimentación positivos y negativos, haciendo que la falla en cualquier nivel pueda llegar a afectar a la implantación, o quizás deteniendo un embarazo más adelante o predisponiendo a la aparición de distintas patologías durante el embarazo (hipertensión, preclampsia, retardo de crecimiento o hasta la muerte intrauterina del feto).

El proceso de implantación

La implantación no es un fenómeno pasivo, en el que el embrión se incrusta en el endometrio sino que es producto de un diálogo que se produce por medio de sustancias y receptores.
El endometrio cambia día a día en el ciclo, al ritmo del cambio en el nivel de las hormonas. La primera fase llamada folicular (hasta el momento de la ovulación) se caracteriza por el desarrollo y crecimiento del folículo -en cuyo interior va a ir progresando el óvulo- que producirá dosis crecientes de estrógenos, que entre otras cosas ejercerá su efecto sobre el endometrio. El desarrollo folicular se produce gracias al resultado que ejerce sobre le folículo otra hormona, la FSH (foliculoestimulante) segregada por la hipófisis. Cuando el folículo llega a su tamaño preovulatorio (17mm), la LH (hormona luteinizante) también segregada por la hipófisis, produce la maduración final del óvulo y se desencadena la ovulación (salida del óvulo del folículo). Luego, el folículo se transforma en el cuerpo amarillo y empieza a segregar la otra gran hormona femenina llamada progesterona. Del nivel adecuado de los estrógenos y progesterona y de la relación adecuada entre ambas hormonas es que el embrión depende para implantar en el periodo denominado “ventana de implantación”, del día 5 al 8 post ovulación. Podrá hacerlo porque el endometrio está preparado para recibirlo, siempre y cuando todo este funcionando como corresponde.

Si el nivel de estas hormonas es el adecuado, van a actuar haciendo que en el endometrio actúe una población de células blancas, las principales se denominan “natural killers”- asesinas naturales- que deben estar en una determinada cantidad y proporción adecuada para que el organismo no identifique a ese embrión como un cuerpo extraño y lo rechace. Estas células segregarán unas sustancias denominadas citoquinas, que deben estar en cantidad y proporciones adecuadas para favorecer la implantación. Es importante tener en cuenta que el embrión esta constituido también por lo que aportó el espermatozoide y por lo tanto el cuerpo de la mujer, como lo hace con todo lo ajeno, lo rechazaría, pero estas células salen al rescate y generan un equilibrio que lo impide. El embrión no es rechazado justamente por este mecanismo inmunológico de tolerancia a nivel del endometrio que fue preparado por el nivel adecuado de hormonas haciendo que este se instale un ambiente inmunológico adecuado. Es decir el normal funcionamiento inmunológico depende del normal funcionamiento endocrinológico. Hasta allí, hormonas y células complotan para darle lugar a ese embrión en el endometrio a que crezca. Si la fecundación no tiene lugar y el endometrio preparado no recibe ningún embrión sobrevendrá la menstruación y comenzará un nuevo ciclo, y así todos los meses.

La armonía entre todos los sistemas del organismo tiene que ser el adecuado porque cuando alguno esta alterado, por sí solo, o actúan inadecuadamente sobre los demás, puede afectar a la normal implantación. El stress, los pensamientos negativos, las creencias, pueden actuar y afectar el normal funcionamiento del cuerpo, y de allí la importancia de trabajar sobre la mente para revertir situaciones y lograr que el cuerpo –y todos sus sistemas interrelacionados- funcione como debería.

Ahora, ¿por qué debería incluirse lo hematológico? La sangre circula líquida debido al equilibrio entre los factores procoagulantes (que la espesan) y los factores anticoagulantes (que la hacen más fluida). Si predominan los factores procoagulantes la sangre –que lleva los nutrientes- sería “más espesa” y vería dificultada su circulación por los vasos sanguíneos sumamente delgados que genera el embrión en su invasión en el endometrio, afectando su nutrición y por lo tanto, la normal implantación. Esto es lo que ocurre cuando la mujer presenta alguna de las trombofilias, que pueden afectar la implantación, ser causal de abortos en el primer trimestre o de patologías en el embarazo más avanzado. De allí que las trombofilias deben ser descartadas cuando existan sospechas de problemas en la implantación o abortos previos o antecedentes de patologías cardiovasculares o patologías del embarazo en la familia.
La mujer puede presentar una alteración inmunológica sistémica (a nivel general), que no se refleje en el endometrio y no afectará la implantación, o que se refleje y por ende, afectarla. Pero puede haber una alteración local en el endometrio y no sistémica, y afectar a la implantación. Es por eso que el estudio inmunológico, según el caso, debe realizarse a nivel general y también local. Puede ocurrir también que la mujer presente alguna trombofilia y no afecte la implantación o embarazo, pero de detectarse, debe medicarse en forma preventiva, fundamentalmente con Heparina de bajo peso molecular. Hoy en día disponemos de herramientas –medicación- para actuar según la alteración detectada.

El diagnóstico correcto es la base de un buen tratamiento, más aún cuando disponemos de diferentes tratamientos, según el caso. El trabajo interdisciplinario con un enfoque holístico (integrador) dará las mayores posibilidades de lograr un embrión que implante y continúe desarrollándose en el marco de un embarazo normal.

Dr. R. Sergio Pasqualini is powered by WordPress y Halitus Instituto Médico
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