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Por primera vez en el país, dos hombres tuvieron un hijo con un vientre prestado 0

Jun25

Nuevas familias. Mañana se celebra el Día el Padre. Lo lograron gracias a un tratamiento de fertilización asistida. Utilizaron un óvulo donado y el embrión lo gestó una amiga que prestó su vientre.

Papá, papá y un hijo de tan solo 15 días. “Es como enamorarse de nuevo”, dicen a dúo, embelesados por la ternura del bebé. Le acarician sus pequeñas manos, se preguntan si debería estar más abrigado y calculan el tiempo que falta para que tome su próxima mamadera. Están felices por haber podido formar una familia, por haber cumplido un sueño que creían imposible. En los últimos cuatro años buscaron y analizaron distintas alternativas para poder ser padres: adoptar en el país o en el exterior, o alquilar un vientre en Estados Unidos o en la India. Finalmente eligieron el camino que consideraron “certero”: el pequeño Juan Pablo fue concebido en el vientre de una amiga de la pareja que, desinteresadamente, se ofreció para gestar el embrión que incluyó un óvulo donado.

El nacimiento del hijo de Nacho (34) y Leo (42) es un caso inédito de maternidad subrogada. ¿Por qué? Porque es el primer caso en el que dos hombres tienen un hijo gracias a la ovodonación y a una madre sustituta, todo realizado en el país. Es que si bien hay antecedentes de parejas homosexuales que fueron padres, esos embarazos se realizaron a través de vientres alquilados en el exterior, algo que está prohibido en el país.

Hace 8 años que Nacho y Leo están juntos. Las ganas de crecer, de multiplicarse, de tener trascendencia, “de no llegar a viejos y estar solos”, como ellos mismos repiten, se hicieron fuertes hace cuatro años. Se casaron el año pasado, cuando Juan Pablo llevaba cuatro semanas en la panza sustituta. “Nos casamos embarazados, de apuro”, bromean. Y las risas dejan paso a la emoción que rápidamente se observa en sus ojos: “Soñamos con ser padres, algo que nuestras familias y amigos siempre apoyaron”, dicen con alegría y recuerdan que la gran noticia la dieron en Nochebuena.

El tratamiento se realizó por completo en Halitus, uno de los principales centros especializados en reproducción asistida de la Capital, donde aseguran que no paran de recibir consultas de parejas hetero y gay para someterse a este tipo de procedimientos. “Desde abril de 2013 recibimos 83 consultas, de las cuales 17 corresponden a parejas gay. Se hicieron 10 tratamientos, de esos embarazos uno no prosperó, hubo 6 nacimientos –uno de esos bebés es Juan Pablo, el único de una pareja de dos hombres– y quedan dos en curso”, detalla a Clarín, Sergio Pasqualini, director del centro.

“Desconocíamos esta posibilidad de ser padres. Y los tres (incluida la madre sustituta) pudimos transitarla con mucha seguridad”, cuentan a Clarín.

Lo hicieron con el apoyo del equipo médico dirigido por la doctora Florencia Inciarte, la contención psicológica de Patricia Martínez y el asesoramiento legal de la abogada especialista en derecho internacional de familia, Fabiana Quaini.

Pero esta historia no termina aquí y seguirá camino en la Justicia. Es que en principio, en la partida de nacimiento de Juan Pablo figura como madre la mujer que dio a luz (la legislación argentina considera madre a la mujer que da a luz). Y como padre, uno de los dos hombres. Ese documento será impugnado y judicialmente se pedirá que lleve el nombre de los dos papás.

Dicen que se trata de un caso no regulado. “Es necesario rectificar la partida de nacimiento del niño. Pero estamos ante un caso en el que falta una regulación expresa que autorice”, explica Quaini.

La cuestión médica tampoco fue fácil. Hubo dos intentos de transferencia de embriones que fallaron:en enero de 2014 y a los cuatro meses. Y en ese momento hasta se pensó en cambiar de gestante. Pero la tercera fue la vencida. “Se transfirieron dos embriones con espermatozoides aportados por los dos integrantes de la pareja, sin saber cuál es de quién”, apunta Pasqualini. Nacho y Leo aclaran: “No es importante saberlo, como tampoco queremos saber de la procedencia del óvulo donado. Queremos ser padres. Nada más”.

Con esa convicción, vivieron el embarazo: estuvieron en los controles, ecografías, y por supuesto en la sala de parto. “Fue increíble. En la vida podremos agradecerlo”.

Envejecimiento reproductivo masculino y paternidad a los 50 años 0

Jun22

En junio se conmemora el mes Internacional del Cuidado de la Fertilidad y también, el día del padre en Argentina. La tendencia creciente de embarazos luego de los 40 años de ellas, e incluso después de los 50 años de ellos plantea nuevos interrogantes que requieren de respuesta…¿Qué pasa con la paternidad luego de los 50 años? Esta situación es una realidad que crece por lo que es importante crear conciencia sobre el descenso natural de la fertilidad a medida que aumenta la edad. ¿Qué riesgos existen?

Que la fertilidad declina con la edad no es nuevo. Estudiar una profesión u oficio, crecer en lo laboral, independizarse económicamente, tener una pareja estable, son algunos de los motivos por los que cada vez más hombres y mujeres tienden a posponer el momento de buscar un hijo. Hoy en día, incluso aquellos para quienes formar una familia es algo importante –hay muchos que deciden vivir sin hijos-, no es prioritario y a veces tener un hijo queda supeditado por distintas razones a otros proyectos previos como la realización personal o la estabilización laboral. La tasa de fecundidad viene cayendo desde hace más de 15 años y socialmente, y para ello no hace faltan estadísticas, basta con ver la edad promedio que los trae hasta el consultorio médico de un especialista en reproducción. A partir de los 35 años y con más fuerza a partir de los 40, la mujer se enfrenta a la disminución de la función ovárica y en el caso del hombre, distintos estudios han mostrado que el reloj biológico del hombre también incide sobre la función reproductiva masculina, marcando un descenso más visible a partir de los 50 años. Esta modificación se relaciona, por un lado, con una progresiva disminución en los niveles de testosterona -hormona fundamentalmente masculina- desde los 30 años, que puede incidir con el deseo sexual masculino; por el otro, con la reducción del volumen del eyaculado, en la cantidad y la calidad de los espermatozoides y el aumento del riesgo de alteraciones genéticas. Los factores fecundantes, femeninos y masculinos, experimentan alteraciones según la edad de las personas. De esta manera, será una variable que también influya en la búsqueda de un embarazo. Si un hombre desea ser padre más allá de los 50 años es importante que se realice una evaluación y consulte.

En un comienzo, cuando se acerca un hombre de más de 50 años a la consulta de fertilidad se lo evalúa junto a su pareja teniendo en cuenta la edad de ambos. Si no supera los 100 años, entonces se considera que se puede avanzar, siempre pensando en el bienestar del hijo por venir. Independientemente de la edad, siempre están vigentes dos preguntas a la hora de realizar un tratamiento: ¿esta técnica es válida para esta pareja, seguimos intentando y hay posibilidades de lograrlo o esta técnica no es para esta pareja?

El principal estudio que se les solicita a los pacientes es un espermograma, un análisis de laboratorio que permite observar la cantidad, movilidad y forma de los espermatozoides. Con la edad, lo más afectado es la cantidad y la calidad y, especialmente, el volumen del eyaculado. El hombre eyacula menos y eso puede ser un factor de disminución de la fertilidad sin que necesariamente estén tan afectados los espermatozoides. El descenso en cantidad y calidad está condicionado genéticamente y cada uno lo vivirá a su manera, pero es una realidad que sucederá. De hecho, sería bueno evaluar la fertilidad del hombre a los 30 años: si el resultado mostrara que está por debajo del promedio para su edad, podría ser recomendable criopreservar semen porque en ese momento no hay manera de saber cuál será el ritmo de descenso de su fertilidad.
Por otra parte, cuando el hombre es mayor, se evalúa la fragmentación del ADN (que es la información genética) ya que existen trastornos que pueden ser producidos en la descendencia y están relacionados con el paso del tiempo de los espermatozoides. Por esta razón, hay más cantidad de embriones que detienen su evolución y mayor riesgo de alteraciones que pueden provocar problemas en la descendencia: como es el caso de Síndrome de Turner –una enfermedad genética caracterizada por la presencia de un solo cromosoma x- o problemas neurológicos como autismo, esquizofrenia o trastornos en el desarrollo que pueden presentarse muchos años después. En estos casos las técnicas de fertilización in Vitro permiten resolver estos inconvenientes. Existen varias técnicas de laboratorio para el análisis de los espermatozoides y, con las técnicas de hoy -especialmente la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI)- se pueden lograr embarazos en casos de infertilidad masculina severa.

Existen opciones para planificar y cuidar la fertilidad de cara al futuro también para los hombres. Por eso, en un padre que está postergando la fertilidad, el congelamiento de espermatozoides es una opción muy exitosa ya que pueden estar criopreservados durante muchos años y luego usarlos cuando llega el momento de ser papás. Sería recomendable evaluar la posibilidad de congelar semen a los 30 años. De querer un hijo después de los 50, podría recurrirse a esa muestra congelada a través de la criopreservación para disminuir los riesgos relacionados con los espermatozoides de un hombre de mayor edad.

Fertilización asistida: por qué transferir un solo embrión 0

Jun12

Desde el primer nacimiento in Vitro en 1978, muchos han sido los avances en reproducción asistida. Pero en los últimos tiempos el énfasis está puesto en tratar de evitar los embarazos múltiples, y una de las maneras, es transfiriendo un solo embrión.

El reloj de la ciencia no se detiene y los avances en el campo de la fertilidad siguen creciendo día a día. Hasta ahora los mayores esfuerzos estaban centrados en la recuperación de ovocitos y la transferencia embrionaria, y, en última instancia, en el logro del embarazo. Sin embargo, para los pioneros de la fertilización in Vitro hace 30 años, los resultados fueron esenciales indicadores de que los protocolos de estimulación, los procedimientos de laboratorio y las técnicas de transferencia embrionaria estaban funcionando. Entonces, era indispensable lograr la máxima estimulación ovárica para producir suficientes ovocitos para compensar los procedimientos relativamente ineficientes del laboratorio. Hoy, estos paradigmas han cambiado y se recurre más a la estimulación moderada, al ciclo natural y a la vez, se enfrenta un nuevo desafío: reducir la cantidad de embarazos múltiples sin restarle posibilidades a la pareja. Así, el éxito de un tratamiento está fuertemente ligado a la evolución de la fertilización in Vitro y es el motor para lograr el nacimiento de un único bebé sano y a término. Hoy en día, a partir de los avances en las técnicas y en el laboratorio, es posible en algunos casos, dependiendo de la calidad del ciclo, transferir un único embrión sin que esto represente un descenso en sus posibilidades de gestación ya que los embriones disponibles, transferidos juntos en el mismo ciclo o separados en distintos ciclos no modificarían el porcentaje de éxito de ese tratamiento. De esta forma, la disminución de los riesgos de embarazo múltiple y sus complicaciones es significativa transfiriendo un único embrión y, en todo caso, criopreservando aquellos que evolucionaron hasta el estadio de blastocisto –el estadio más avanzado, 5 días luego de la fecundación- para futuros intentos.
Los investigadores alrededor del mundo aportan datos para expandir las posibilidades que permitan sobreponerse a los impedimentos biológicos y médicos que interfieren con la concepción y la gestación de un bebé sano e intentan maximizar las posibilidades de cada ciclo reduciendo los riesgos al mínimo. Las investigaciones y los avances en cultivo embrionario, selección de los mejores embriones y la criopreservación lograrán aún más beneficiar las estrategias de estimulación moderada y, algunos pregonan que llegará el momento en que la alta calidad de los embriones, las mejoras en la criopreservación y la optimización de las condiciones preconcepcionales, permitirán transferir- con el consentimiento de la pareja- , en muchos casos, sólo un embrión por ciclo. Así abren las puertas de la ciencia para muchas parejas que aún persiguen el sueño de formar una familia.

A dos años de la ley de fertilización, lo que todavía falta 0

Jun8

La norma incluyó en el Programa Médico Obligatorio (PMO) los tratamientos de fertilización, diagnóstico, medicamentos y terapias de apoyo. Especialistas y asociaciones de pacientes ahondaron en los puntos débiles de la ley. El vacío legal de la subrogación de vientres.

La Ley Nº 26.862 de “Acceso integral a los procedimientos y técnicas médico-asistenciales de reproducción médicamente asistida”, sancionada en 2013, brindó la posibilidad de que cientas de parejas que luchaban por ser padres y no contaban con los medios para acceder a un tratamiento de fertilización pudieran llegar a un diagnóstico y tratarse a través de las obras sociales y empresas de medicina prepaga.

Así, el dinero dejó de ser un impedimento para que quien desee un hijo pueda hacer ese sueño –seguramente el más importante de su vida– realidad.

La norma establece que todas las personas mayores de edad que así lo expliciten puedan acceder a los tratamientos de fertilización, como así también a los de diagnóstico, los medicamentos y terapias de apoyo.

Al no considerar la infertilidad como una enfermedad, ni establecer restricciones por edad, estado civil u orientación sexual, quedó abierta la puerta para que las parejas homosexuales y las mujeres solteras también puedan acceder a las técnicas de baja y alta complejidad, que incluyan o no la donación de gametos o embriones.

En el Mes Internacional de la Fertilidad, bien vale el aniversario de la sanción de la tan ansiada ley para hacer un balance de sus logros y de sus puntos débiles.

Si bien las buenas noticias de cada nacimiento que se produjo gracias a la cobertura que dio la ley gratifican, y mucho, si de lograr (más) igualdad y nivelar para arriba se trata, siempre queremos más.

Por eso, y sabiendo que uno de los puntos débiles de la ley es la donación de gametas, Infobae consultó al doctor Sergio Pasqualini (MN 39.914), director científico de Halitus Instituto Médico y presidente de Fundación Repro, para saber qué dificultades se presentan cuando una pareja necesita ese tratamiento para concebir. “En la ley está contemplado el tratamiento con gametas donadas, el tema es que algunas prepagas y obras sociales se escudan en que hay centros de fertilidad que no están habilitados por el Registro Federal de Establecimientos de Salud (ReFES) como centro con banco de gametas (semen y óvulos) y niegan la cobertura”, explicó el especialista.

“EN LA LEY ESTÁ CONTEMPLADO EL TRATAMIENTO CON GAMETAS DONADAS, PERO ALGUNAS PREPAGAS SE ESCUDAN EN QUE HAY CENTROS DE FERTILIDAD QUE NO ESTÁN HABILITADOS COMO CENTRO CON BANCO DE GAMETAS Y NIEGAN LA COBERTURA”

Es que, según el artículo 4 de la norma, “el registro único de establecimientos sanitarios habilitados para realizar procedimientos y técnicas de reproducción médicamente asistida y los bancos de gametos y/o embriones funcionará en el ámbito del ReFES, dependiente de la Subsecretaría de Políticas, Regulación y Fiscalización del Ministerio de Salud de la Nación”.

“Lo que ocurre es que en Capital Federal no hay ningún centro habilitado por este organismo, si bien la mayoría califican para estarlo. Es una decisión del Ministerio de Salud que tiene frenadas las habilitaciones, mientras que en algunas provincias sí avanzaron con las habilitaciones, como en la provincia de Buenos Aires”, agregó Pasqualini, para quien “por otro lado, no es un argumento válido para que no autoricen los tratamientos porque los tratamientos con óvulos donados se realizan sin criopreservar los óvulos, por lo que no sería necesario un banco; se realizan sincronizando el ciclo de la donante con el de la receptora”.

Y destacó: “Muchos pacientes, haciendo uso de su derecho de elegir dónde tratarse, judicializan su caso y la Justicia les da la razón, pero muchos otros ‘boyan’ por varios lugares hasta lograr ser atendidos”.

En la misma línea se expresó Estela Chardon, cofundadora de la Asociación Civil Concebir (grupo de apoyo para personas con trastornos en la reproducción), quien hizo foco en el problema que se presenta con la criopreservación de embriones: “Por razones de índole médica, no es aconsejable la transferencia a la mujer de más de dos embriones por ciclo. Por lo tanto, para evitar el riesgo de embarazos múltiples, cuando el número de embriones fecundados es mayor de dos, hay que criopreservarlos para que, en caso de ser necesario, puedan ser transferidos en un intento posterior. Pero, nuevamente, en muchos casos no se da cobertura a la criopreservación, lo que en caso de producirse un embarazo múltiple pone en riesgo a la mujer y a los bebés”.

Al respecto, Pasqualini opinó: “Algunas cubren la criopreservación y otras no. En realidad, las prepagas, en la medida en que puedan, van a seguir sin cubrir, por eso es importante que los pacientes ejerzan presión”. A lo que agregó que “la criopreservación de embriones es una consecuencia del tratamiento y, como tal, debería estar cubierta”.

Finalmente, sobre si predominan los tratamientos de alta o baja complejidad, Pasqualini destacó que al ser su centro un referente en el tema, “muchas mujeres/parejas que se acercan ya pasaron por las técnicas de fertilización asistida de baja complejidad (relaciones sexuales programadas e inseminaciones), de allí que recibimos muchos pacientes que agotaron los intentos de inseminaciones o que hicieron numerosos tratamientos de baja complejidad no exitosos y, por lo tanto, tenemos un número menor de casos de baja complejidad y muchos más de alta complejidad, cuando lo habitual es tener más de baja que de alta”.

Una encuesta sondeó la puesta en práctica de la ley
La asociación Concebir realizó una encuesta para conocer el estado de situación de los pacientes que deben recurrir a algún método de fertilización para poder tener un hijo.

Según los resultados preliminares del sondeo, realizado a fines de 2014 entre 344 personas con dificultades en la reproducción –con un promedio de edad de entre 35 y 39 años–, el 42% de los encuestados no logró todavía ninguna cobertura para los tratamientos y el 39% consiguió, apenas, acceso a una cobertura parcial. Además, el 24% aún no pudo realizar ningún tratamiento de reproducción. Respecto de la medicación, sólo el 24% obtuvo una cobertura total; el 29% recibió un descuento del 40% y 32% no obtuvo descuentos. “Un dato que nos sorprendió es que el 67% de la muestra no realizó el reclamo ante la Superintendencia de Servicios de Salud y que nada más que el 9% inició acciones legales –como amparos– reclamando por la cobertura”, señaló Chardon. Y agregó: “Lo que más preocupa de los resultados de la encuesta es la existencia de barreras totales o parciales para el acceso al tratamiento, contraviniendo así lo dispuesto por la ley”.

El objetivo de la encuesta “Reproducción Asistida: ¿acceso igualitario?” fue recopilar información acerca de experiencias concretas de implementación de la ley, a efectos de comprender mejor cuáles son las principales barreras para su cabal aplicación. “Cuando hablamos de la aplicación y puesta en vigencia de una ley, no sólo se necesita de la sanción de la misma en manos del Congreso y de un decreto de promulgación, sino que también se requiere de una batería de instrumentos administrativos que son los que ayudan y garantizan la aplicabilidad de dicha ley”, explicó Chardon. “La Ley 26.862 fue regulada por el Decreto 956/13, pero éste no fue suficiente para que se ponga en práctica la totalidad de la norma. Quedaron lagunas legales. Por ejemplo, no queda claro qué implica cobertura integral, no sólo en cuanto a la medicación sino también a otros servicios indispensables en los tratamientos como el apoyo psicológico, la criopreservación de embriones o algunos estudios diagnósticos que deberían cubrir tanto el Estado como las obras sociales y las prepagas”.

“LA LEY 26.862 FUE REGULADA POR EL DECRETO 956/13, PERO ÉSTE NO FUE SUFICIENTE PARA QUE SE PONGA EN PRÁCTICA LA TOTALIDAD DE LA NORMA. QUEDARON LAGUNAS LEGALES”

El dato de que las parejas que requieren de una donación de óvulos o semen para poder lograr un embarazo son las que más trabas encuentran para acceder a un tratamiento de fertilización no es menor, si se tiene en cuenta que el 44% de los encuestados necesitan gametas donadas para intentar un embarazo.

Acerca de cómo podría darse resolución a las dificultades que encuentra la ley para ser cumplida en su totalidad, la asesora legal de Concebir, doctora Guillermina Pieroni, señaló que “el Ministerio de Salud y la Superintendencia de Salud deberían dictar las resoluciones que aclaren aquellos puntos que no están claros, de manera que no queden librados a la interpretación de las partes. De todas maneras, primero es fundamental la aprobación de la ley especial que regula los Tratamientos de Reproducción Asistida, que obtuvo media sanción en Diputados en 2014″.

“Algo importante a aclarar es que la Ley 26.862 es de cobertura y, por lo tanto, no especifica muchos temas de regulación necesarios. Estas cuestiones adicionales están establecidas en la ley especial con media sanción de Diputados, que actualmente espera el debate en el Senado”, aclaró.

Por último, y a pesar de los desafíos pendientes, Chardon evaluó que desde la sanción de la ley se avanzó en relación al reconocimiento de los derechos reproductivos de las parejas, de las madres solteras por elección y de la incorporación de las parejas igualitarias. “Es por ello que seguimos celebrando que dicha ley exista en nuestro país y abogamos para que prontamente se resuelvan los problemas de aplicabilidad que la misma tiene”, concluyó.

El vacío legal de la subrogación de vientre
Sobre la técnica que ocurre en la práctica y a la que muchas personas recurren pero que no está legislada, ni cubierta por la medicina prepaga, Pasqualini consideró que “no es imprescindible que haya una ley para realizarla, así como no la hubo por muchos años para las técnicas de fertilización asistida, aunque sería interesante que una norma regule el alquiler de vientres acompañada de una buena reglamentación, porque siempre es mejor trabajar en el marco de una ley, y por otro lado porque si existiese una ley estos tratamientos deberían estar cubiertos”.

“Ahora, a partir de la no inclusión del tema de gestación por sustitución en la reforma aprobada del nuevo Código Civil que entra en vigencia a partir de agosto, existe un vacío legal sobre este tema. Sin embargo, no existe una normativa que la prohíba ni que la permita, por lo tanto, puede realizarse. Lo que nosotros queremos lograr con el programa que armamos en Halitus, que contempla el asesoramiento legal y la consulta psicológica, es darle todo el marco posible para que todos avancemos para cuando llegue el día que todos tengan acceso”, sostuvo.

Fuente: Infobae

¿Aumentan las mujeres sin hijos? 0

Jun1

La Oficina de Censo de Estados Unidos informó que según su análisis casi mitad de las mujeres en edad de concebir –entre 15 y 44 años- no tiene hijos y este es el número más alto desde que comenzaron a hacerse estas mediciones en 1976. El último censo realizado en nuestro país mostró que también aquí la tasa de fecundidad desciende y las estimaciones y proyecciones elaboradas a partir de los resultados de Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda 2010 estiman que en ese año la tasa de fecundidad era de 2,41 hijos por mujer pero que llegaría a un 1,98 en 2040.

Cerca de la mitad de las naciones del mundo con más de un 40% de la población mundial hoy tienen tasas de nacimiento menores y las tasas de fertilidad van en descenso en la mayor parte de los países desarrollados donde, sin embargo, los investigadores predicen un crecimiento sostenido de la población. Si bien Latinoamérica y Asia se habían ubicado por fuera de esta tendencia característica de los países más desarrollados, la baja también comienza a sentirse. En nuestro país, los resultados definitivos del Censo de población realizado en 2010 ya mostraban un envejecimiento paulatino de la población que alcanzaba 7% en 1970, casi un 9% en 2001 y superaba el 10% en 2010. Este cuadro de situación de mayor envejecimiento de la población y menor tasa de fecundidad alerta sobre un problema en ciernes: la baja en el crecimiento demográfico.
Pero, esta tendencia tiene además un fuerte componente social y cultural: hoy en día muchas más mujeres postergan la búsqueda del primer hijo por diferentes razones. Es cada vez más frecuente hoy en día que la pareja empiece a buscar su embarazo después de los 35 años y para entonces ya han perdido su fertilidad máxima, el promedio de edad de consulta en nuestro centro es de 37 años e, incluso, hay un porcentaje cada vez mayor que busca su primer hijo después de los 40. Así, las parejas, que comienzan cada vez más tarde con el proyecto de familia, ya sea por problemas económicos, de tiempo o simplemente por decisión en la planificación familiar, cada día buscan menos hijos, y a veces, hasta una vida sin ellos. El descenso en la cantidad de nacimientos ya ha comenzado a reducir las poblaciones de distintos países y esto amenaza con convertirse en una tendencia mundial.
Sin embargo, hay otra tendencia que parece afianzarse gracias a los avances de la ciencia y la difusión de la información que lleva a la toma de conciencia de esa pérdida de capacidad reproductiva en la mujer que se presenta con la edad. Paralelamente a esta tendencia de postergación que parece afianzarse con los años, hay otra de mujeres que toman conciencia y criopreservan sus óvulos para el futuro. Esta técnica que antaño enfrentaba pocas posibilidades por el efecto de la cristalización en los óvulos, a partir de la aparición de la vitrificación en 2008 -técnica rápida de congelamiento que impide la formación de cristales- y la mejora en los resultados, cada vez más mujeres vitrifican sus óvulos pensando en su fertilidad futura. El estudio y tratamiento para intentar lograr el embarazo debe ser lo más rápido posible dado que luego de los 40 años el declinar del funcionamiento ovárico puede ocurrir en cualquier momento y hasta en forma sorpresiva. Las bajas tasas de éxito de embarazo entre las mujeres de mayor edad y el aumento del riesgo de complicaciones durante el embarazo llevan a que no solo sea necesaria una evaluación del estado físico y psicológico de esas mujeres sino también muchas veces, finalmente a la donación de óvulos que puede resolver algunos inconvenientes e incluso reducir el riesgo de problemas genéticos que es más alto en mujeres de mayor edad. Si las evaluaciones hormonales están dentro de valores normales se intentará de distintas maneras obtener algún óvulo viable (fundamentalmente modificando las estrategias del manejo del ovario según el caso). El obtener algún óvulo viable es la limitante más frecuente para poder lograr el embarazo. En este momento muchos de los embarazos de mujeres de más de 40 son con óvulos donados, hecho que en el corto o mediano plazo cambiará y muchos de ellos serán con óvulos propios que fueron previamente criopreservados en edades más tempranas.
La criopreservación permite disminuir los riesgos de enfermedades genéticas y de otra índole relacionados con el paso del tiempo y la edad, y fundamentalmente brinda la posibilidad de intentar lograr el embarazo a edades en las que el funcionamiento ovárico decae. Llegado el momento de buscar un embarazo, si la mujer tuviese óvulos criopreservados y mantuviese su fertilidad, podría intentarse lograr el embarazo en forma natural, o hasta inclusive con óvulos propios con tratamiento y conservar los óvulos criopreservados para una futura búsqueda y, de tener los hijos deseados y aún tener óvulos criopreservados cabe la posibilidad de descartarlos- no son embriones sino óvulos- o de donarlos. Con lo cual, la vitrificación de óvulos se presenta hoy como una opción viable para contrarrestar los efectos de la postergación de la maternidad y el envejecimiento poblacional pero requiere que, todos, trabajemos creando conciencia.

http://www.lainfertilidad.com/noticias/en-eeuu-ha-aumentado-las-mujeres-sin-hijos

¿POR QUÉ IMPLANTAN LOS EMBRIONES? 0

May28

Junio es el mes de la fertilidad y entonces óvulos, espermatozoides y embriones son protagonistas. El test marca dos rayitas y sí, hay embarazo. Pero ¿cómo es que un embrión, luego de todo el proceso previo que debe darse para lograr la fecundación, se implanta en el útero materno y se dispone a crecer? Durante la fecundación, parte del ADN paterno pasa a formar parte del embrión y, esa porción debería generar en el cuerpo materno un rechazo y un ataque del sistema inmunológico para lograr su expulsión. Sin embargo, la sabiduría del organismo lleva a que en la mayoría de los casos, el sistema inmune funcione adecuadamente y esto no suceda, permitiendo el nacimiento del bebé.

Para lograr el embarazo y que llegue a término es necesario tener un embrión viable, un endometrio receptivo y una mujer capaz de llevar adelante el embarazo. Muchas veces, quizás en más de la mitad de los casos, cuanta más edad tenga la mujer, la responsabilidad de la no implantación, o de no llegar a término, es debida al embrión. Esto es comprobable en el laboratorio: cuando se realiza una Fertilización in Vitro puede verse que a los 35 años el 50% de los embriones obtenidos son malformados, a los 38 años, el 65% y a los 40 años el 80% lo son, y sin embargo nacen muy pocos bebés malformados, porque la naturaleza los detiene, en general, antes del 5º día de desarrollo, otros continúan un poco más y se detienen durante el embarazo, mayormente antes del tercer mes.
Pero la implantación del embrión en el endometrio (revestimiento interior del útero) es un momento clave y es la culminación de pasos previos que tienen que darse a la perfección para que esto ocurra y en ella, intervienen la mente, el cerebro, el sistema nervioso, el sistema inmunológico, el hematológico y el endocrinológico. Algo conocido como psico-neuro-inmuno-endocrinología, a la que con justo motivo habría que agregar el sistema hematológico y podríamos llamar: psiconeuroinmunohematoendocrinología. Todos estos sistemas forman una red que interactúa por mecanismos de retroalimentación positivos y negativos, haciendo que la falla en cualquier nivel pueda llegar a afectar a la implantación, o quizás deteniendo un embarazo más adelante o predisponiendo a la aparición de distintas patologías durante el embarazo (hipertensión, preclampsia, retardo de crecimiento o hasta la muerte intrauterina del feto).

El proceso de implantación

La implantación no es un fenómeno pasivo, en el que el embrión se incrusta en el endometrio sino que es producto de un diálogo que se produce por medio de sustancias y receptores.
El endometrio cambia día a día en el ciclo, al ritmo del cambio en el nivel de las hormonas. La primera fase llamada folicular (hasta el momento de la ovulación) se caracteriza por el desarrollo y crecimiento del folículo -en cuyo interior va a ir progresando el óvulo- que producirá dosis crecientes de estrógenos, que entre otras cosas ejercerá su efecto sobre el endometrio. El desarrollo folicular se produce gracias al resultado que ejerce sobre le folículo otra hormona, la FSH (foliculoestimulante) segregada por la hipófisis. Cuando el folículo llega a su tamaño preovulatorio (17mm), la LH (hormona luteinizante) también segregada por la hipófisis, produce la maduración final del óvulo y se desencadena la ovulación (salida del óvulo del folículo). Luego, el folículo se transforma en el cuerpo amarillo y empieza a segregar la otra gran hormona femenina llamada progesterona. Del nivel adecuado de los estrógenos y progesterona y de la relación adecuada entre ambas hormonas es que el embrión depende para implantar en el periodo denominado “ventana de implantación”, del día 5 al 8 post ovulación. Podrá hacerlo porque el endometrio está preparado para recibirlo, siempre y cuando todo este funcionando como corresponde.

Si el nivel de estas hormonas es el adecuado, van a actuar haciendo que en el endometrio actúe una población de células blancas, las principales se denominan “natural killers”- asesinas naturales- que deben estar en una determinada cantidad y proporción adecuada para que el organismo no identifique a ese embrión como un cuerpo extraño y lo rechace. Estas células segregarán unas sustancias denominadas citoquinas, que deben estar en cantidad y proporciones adecuadas para favorecer la implantación. Es importante tener en cuenta que el embrión esta constituido también por lo que aportó el espermatozoide y por lo tanto el cuerpo de la mujer, como lo hace con todo lo ajeno, lo rechazaría, pero estas células salen al rescate y generan un equilibrio que lo impide. El embrión no es rechazado justamente por este mecanismo inmunológico de tolerancia a nivel del endometrio que fue preparado por el nivel adecuado de hormonas haciendo que este se instale un ambiente inmunológico adecuado. Es decir el normal funcionamiento inmunológico depende del normal funcionamiento endocrinológico. Hasta allí, hormonas y células complotan para darle lugar a ese embrión en el endometrio a que crezca. Si la fecundación no tiene lugar y el endometrio preparado no recibe ningún embrión sobrevendrá la menstruación y comenzará un nuevo ciclo, y así todos los meses.

La armonía entre todos los sistemas del organismo tiene que ser el adecuado porque cuando alguno esta alterado, por sí solo, o actúan inadecuadamente sobre los demás, puede afectar a la normal implantación. El stress, los pensamientos negativos, las creencias, pueden actuar y afectar el normal funcionamiento del cuerpo, y de allí la importancia de trabajar sobre la mente para revertir situaciones y lograr que el cuerpo –y todos sus sistemas interrelacionados- funcione como debería.

Ahora, ¿por qué debería incluirse lo hematológico? La sangre circula líquida debido al equilibrio entre los factores procoagulantes (que la espesan) y los factores anticoagulantes (que la hacen más fluida). Si predominan los factores procoagulantes la sangre –que lleva los nutrientes- sería “más espesa” y vería dificultada su circulación por los vasos sanguíneos sumamente delgados que genera el embrión en su invasión en el endometrio, afectando su nutrición y por lo tanto, la normal implantación. Esto es lo que ocurre cuando la mujer presenta alguna de las trombofilias, que pueden afectar la implantación, ser causal de abortos en el primer trimestre o de patologías en el embarazo más avanzado. De allí que las trombofilias deben ser descartadas cuando existan sospechas de problemas en la implantación o abortos previos o antecedentes de patologías cardiovasculares o patologías del embarazo en la familia.
La mujer puede presentar una alteración inmunológica sistémica (a nivel general), que no se refleje en el endometrio y no afectará la implantación, o que se refleje y por ende, afectarla. Pero puede haber una alteración local en el endometrio y no sistémica, y afectar a la implantación. Es por eso que el estudio inmunológico, según el caso, debe realizarse a nivel general y también local. Puede ocurrir también que la mujer presente alguna trombofilia y no afecte la implantación o embarazo, pero de detectarse, debe medicarse en forma preventiva, fundamentalmente con Heparina de bajo peso molecular. Hoy en día disponemos de herramientas –medicación- para actuar según la alteración detectada.

El diagnóstico correcto es la base de un buen tratamiento, más aún cuando disponemos de diferentes tratamientos, según el caso. El trabajo interdisciplinario con un enfoque holístico (integrador) dará las mayores posibilidades de lograr un embrión que implante y continúe desarrollándose en el marco de un embarazo normal.

¿Qué pasa cuando el diagnóstico por infertilidad es: ENDOMETRIOSIS? 0

May22

Es importante saber cuál es la relación de la endometriosis con la infertilidad: el 40% de las mujeres con dificultades para lograr el embarazo y del 8% al 10% de las mujeres en edad reproductiva padecen de endometriosis.

En muchos casos no es relevante saber si la mujer padece o no de endometriosis cuando se encara un tratamiento de infertilidad. Hay mujeres que tienen endometriosis y pueden lograr el embarazo incluso desconociendo que la poseen, existe otro grupo que no logrará el embarazo por otros motivos y finalmente, un grupo no logrará la gestación a causa de esta dolencia.

Se denomina endometriosis al tejido endometrial ubicado por fuera de la cavidad uterina: en la cavidad peritoneal, en la pelvis o puede ser a distancia también- cosa menos frecuente- y puede presentarse en forma de quistes en los ovarios cuyas imágenes ecográficas son características y posibilita realizar el diagnóstico por ecografía.

La relación con la infertilidad

El grado de la enfermedad determina en gran medida los mecanismos de la infertilidad relacionados a la presencia de endometriosis. Algunos estudios apuntan que la presencia leve -grado I o II- provoca un proceso inflamatorio que dificulta el buen funcionamiento ovárico, tubárico, peritoneal y endometrial generando que la génesis folicular el proceso de maduración de un óvulo-, la fertilización y la implantación sean defectuosas. En casos de búsqueda de embarazo; la permeabilidad de las trompas, la cantidad de espermatozoides aceptable y que la paciente esté calificada para el tratamiento permite realizar una inseminación intrauterina que puede resultar en embarazo.

Otros estudios sostienen que existe una relación entre endometriosis moderada y severa y la infertilidad. Así, establecen que las adherencias provocadas por una endometriosis de mayor grado evitan la liberación del ovocito, bloqueando el ingreso de los espermatozoides en la cavidad peritoneal o inhibiendo la llegada a las trompas de Falopio.

En casos de endometriosis quística de ovarios, no siempre es recomendable realizar una cirugía para extirparlos. La intervención es relevante en estos casos y la conveniencia o no de realizarla es tema de evaluación médica, porque es posible que una mujer logre el embarazo aún con la presencia de los quistes o, en caso de realizar una fertilización in Vitro, no es imprescindible extirparlo previamente. Por otra parte, no hay que perder de vista que cada cirugía de un quiste inevitablemente implica extirpar también tejido sano, afectando así la vascularización del ovario, y, en el caso de recidiva (nueva aparición), cada nuevo procedimiento reduciría la masa ovárica, que en definitiva es la contiene los óvulos (a menor masa ovárica, menor cantidad de óvulos).

Hace unos años, al comenzar un tratamiento de fertilidad solía realizarse una laparoscopía para determinar la presencia o el grado de endometriosis de una paciente. Actualmente, si se lleva adelante una laparoscopía y se halla endometriosis, es considerado un elemento a tener en cuenta pero no puede establecerse que esa fuera la razón que impedía el logro del embarazo. Cada caso deberá ser evaluado individualmente, considerando las características propias, los deseos de embarazo de esa mujer, el grado y el tipo de endometriosis. De allí que los tratamientos posibles son absolutamente particulares y pueden presentar más de una opción para esa paciente.

Embarazo a los 40: El riesgo de las enfermedades genéticas 1

May15

En este momento los embarazos de las mujeres de más de 40, muchos de ellos son con óvulos donados. Hecho que en el corto o mediano plazo muchos de ellos serán con óvulos propios que fueron previamente criopreservados en edades más tempranas. Hoy fomentamos la criopreservación de óvulos en mujeres jóvenes, muchas de ellas buscarán embarazo a edades mas avanzadas.
Con la postergación de la maternidad y los avances en técnicas de reproducción asistida cada vez es más factible ser mamá a los cuarenta y pico. Qué hay que saber sobre estos embarazos, cuidados y riesgos.

La búsqueda del embarazo se ha ido retrasando en el tiempo y en el mundo actual hay mujeres que, por distintos motivos, sobre todo laborales, desean embarazarse después de los 40 años y otras mujeres que, sin buscarlo, quedan embarazadas a esa edad. En general, estas últimas ya tienen otros hijos y, creyendo que ya no iba a sucederles, dejan de tomar los recaudos como lo venían haciendo.
Según el Dr. Sergio Pasqualini, director de Halitus Instituto Médico, “cuando una mujer de 40 años consulta a los médicos para quedar embarazada, se realizan estudios fundamentalmente tendientes a evaluar la reserva ovárica desde el punto de vista reproductivo así como otros parámetros. A partir de estos estudios se detecta si es factible seguir adelante con el tratamiento que corresponda y saber así a corto plazo si es posible que esa mujer logre embarazarse después de los 40 años”. Por otra parte, en aquellos casos en que se recurrirá a técnicas de reproducción asistida de alta complejidad, si la mujer presenta una reserva ovárica adecuada, es posible llevar adelante el Diagnósitco Genético Preimplantatorio. Este estudio permite el análisis genético del embrión incluso antes de que éste sea transferido al útero materno para prevenir la implantación de embriones que tienen alguna anomalía cromosómica.

Ahora bien, la mujer de más de 40 años puede presentar dos situaciones distintas: que consulte a los médicos ya embarazada o que la consulta se realice porque desea quedar embarazada, ya sea con o sin pareja. En el caso de aquella que busca embarazo, los médicos deben, antes de encarar la búsqueda, evaluar el estado clínico y psicológico de la mujer para saber si se encuentra en condiciones de sobrellevar el embarazo y para, dada la edad de los padres, estimar qué será del niño por nacer en caso de lograr el embarazo. En este caso, la evaluación física y psicológica se torna central. Además, los médicos deben estudiar a la potencial embarazada desde lo físico, ya que el embarazo implica una sobrecarga para el cuerpo y, después de los 40, conlleva mayores posibilidades de complicaciones como la hipertensión o la diabetes. Las investigaciones científicas revelan que es dos veces más probable que una mujer de más de 35 años desarrolle alta presión arterial y diabetes que una mujer de entre 20 y 30 años.

Pero además, en cualquier caso, a los 40 años, existe el doble o el triple de probabilidades de que el bebé presente enfermedades genéticas o congénitas que en mujeres de entre 20 a 30 años. Si la mujer logra el embarazo con óvulos criopreservados los riesgos de enfermedades genéticas u otros problemas van a ser los riesgos que se presentan a la edad en que se criopreservaron y no los de los 45 años por ejemplo, es decir, la criopreservación permite disminuir los riesgos de enfermedades genéticas y de otra índole relacionados con el paso del tiempo y la edad, y fundamentalmente brinda la posibilidad de intentar lograr el embarazo a edades en las que el funcionamiento ovárico decae. Llegado el momento de buscar un embarazo, si la mujer tuviese óvulos criopreservados y mantuviese su fertilidad, podría intentarse lograr el embarazo en forma natural, o hasta inclusive con óvulos propios con tratamiento y conservar los óvulos criopreservados para una futura búsqueda y, de tener los hijos deseados y aún tener óvulos criopreservados cabe la posibilidad de descartarlos- no son embriones sino óvulos- o de donarlos.
Existen muchos tipos de anormalidades cromosomáticas, el Síndrome de Down representa casi la mitad de ellas. Aunque cerca del 75% de los bebés con este síndrome nacen de mujeres menores de 35 años, las probabilidades de que el bebé lo padezca aumentan conforme aumenta la edad de la madre. Es así que a los 25 años existe una probabilidad entre 1250, a los 30 hay una probabilidad entre 952, a los 35 años una probabilidad entre 378, a los 40, existe una probabilidad entre 106 y a los 45 años una probabilidad entre 30. Es por esta mayor frecuencia de anomalías genéticas y congénitas que se asesora sobre la conveniencia de realizar estudios para confirmar la normalidad de ese bebé. Este Screening se lleva delante de dos formas, ya sea por medio de estudios ecográficos y marcadores bioquímicos en sangre, o a partir del estudio del ADN fetal en sangre materna.
Hoy en día cada vez se recurre más a pruebas no invasivas. El estudio en sangre materna consiste en una simple extracción de sangre a la madre a partir de la semana 10 de gestación para estudiar el ADN de las células fetales presentes en sangre materna. Como todas las células humanas son diploides, tienen 23 pares de cromosomas, el exceso de alguno de ellos indicaría una anomalía. Este test tiene una sensibilidad del 99%.

En cuanto a estudios ecográficos, a partir del primer trimestre del embarazo es posible detectar algunas malformaciones fetales y evaluarlas en el llamado “screening del primer trimestre”. Para que el estudio posea una óptima sensibilidad, deben evaluarse cuatro marcadores ecográficos: la translucencia nucal –que estudia un pliegue en la nuca del bebé cuyo espesor podría marcar una anomalía cromosómica-, el hueso nasal –aquellos bebés con Síndrome de Down tienen ausencia de este hueso-, el ductus venoso y la válvula tricúspide. Si se combinan estos 4 parámetros con el laboratorio y los antecedentes maternos, se obtiene una sensibilidad del 95%.
Los estudios invasivos suelen llevarse adelante generalmente como reconfirmación de algún otro estudio que no haya dado bien. Alrededor del 95% de las mujeres que se someten a la amniocentesis o a la muestra de villus coriónico reciben la buena noticia de que su bebé no tiene estos trastornos cromosómicos.

“El estudio y tratamiento para intentar lograr el embarazo debe ser lo más rápido posible dado que luego de los 40 años el declinar del funcionamiento ovárico puede ocurrir en cualquier momento y hasta en forma sorpresiva. Si las evaluaciones hormonales están dentro de valores normales se intentará de distintas maneras obtener algún óvulo viable (fundamentalmente modificando las estrategias del manejo del ovario según el caso). El obtener algún óvulo viable es la limitante más frecuente para poder lograr el embarazo y muchas veces es necesario recurrir a la donación de óvulos”, sostiene Pasqualini.

Para reducir los riesgos, entonces, la mujer debe realizarse los controles prenatales, seguir una dieta alta en ácido fólico y muy nutritiva, evitar las bebidas alcohólicas y el tabaco y no consumir ningún medicamento sin receta expresa de su médico. Y es recomendable que se realice el monitoreo cardíaco fetal, ecografía con Doppler y análisis genéticos de distinta índole para asegurarse el buen desarrollo de su embarazo.

Día del celíaco: también tiene efectos sobre la fertilidad 0

May4

El 5 de mayo es el Día del celíaco. La enfermedad celíaca es una intolerancia al gluten que produce, en individuos predispuestos genéticamente, una lesión grave en la mucosa del intestino delgado, provocando una atrofia de las vellosidades intestinales, lo que determina una inadecuada absorción de los nutrientes de los alimentos (proteínas, grasas, hidratos de carbono, minerales y vitaminas). También tiene efectos sobre la fertilidad.

En nuestro país, se calcula que hay 1 celíaco cada 150 personas y que por cada 1 celíaco diagnosticado hay 9 sin diagnosticar aún. Para realizar el diagnóstico de esta enfermedad se requiere una biopsia intestinal. La persona celíaca puede presentar alguno de los siguientes síntomas:
• Diarrea crónica
• Distensión abdominal
• Falta de progresión en el peso
• Desnutrición por mal absorción de grasas, azúcares, proteínas, aminoácidos, minerales, hierro y vitaminas liposolubles.

El único tratamiento existente al día de hoy consiste en el seguimiento de una dieta estricta sin gluten de por vida que conlleva la recuperación y normalización tanto clínica como funcional. La celiaquía puede incidir en la fertilidad de una mujer porque la mala absorción de vitaminas y minerales que genera puede suprimir la acción de las hormonas que estimulan la ovulación. Pero fundamentalmente, una mujer celíaca deberá enfrentar el problema del bajo peso relacionado a esa mala absorción. Siempre es importante trabajar en conjunto con el médico que las controla y el nutricionista, dado que lo principal es garantizar el seguimiento de una dieta acorde y balanceada, libre de gluten, teniendo en cuenta que esta afección puede, en algunas ocasiones, agravarse durante el embarazo o en el postparto. Incluso, a veces, la mujer embarazada puede no darse cuenta que es celíaca y es importante realizar el chequeo ante el mínimo síntoma porque el déficit alimentario que esta afección genera puede traer consecuencias en el desarrollo fetal.

Demos a la Reproducción Asistida el lugar que se merece 0

Abr24

La reproducción humana asistida vuelve a ocupar el centro de la escena. En los últimos tiempos hemos escuchado casos a nivel mundial en los que esperan mellizos de dos mamás y dos papás, una mujer de 65 años que espera cuatrillizos y ahora la supuesta hija de Lady Di que habría nacido de un embrión de Diana y el Príncipe Carlos implantado por uno de los médicos involucrados en el tratamiento de reproducción asistida en el útero de su esposa. Distintas noticias ubican el debate en temas de fertilización asistida.

En este contexto, me parece importante reubicar a las técnicas de reproducción asistida en el lugar que se merecen. Este tipo de casos no son la regla y no deberían serlo. Creo relevante destacar que los que nos dedicamos con pasión a la reproducción asistida –o al menos muchos de ellos- creemos fervientemente en su buen uso como avance de la ciencia que le permite a millones de parejas alrededor del mundo a cumplir el sueño de ser padres. Los médicos somos gente de ciencia, que investiga y que debemos hacer un uso ético de estos avances, que son para ayudar, la ciencia debe estar al servicio de la comunidad y los médicos no deberíamos perder de vista el objetivo primordial de estas técnicas: que las parejas puedan tener hijos. El debate se centra entonces en definir hasta qué punto es posible controlar el desarrollo de las técnicas reproductivas sin afectar las posibilidades y los derechos de todas aquellas parejas que desean tener hijos y padecen de infertilidad. Y es allí donde juristas y legisladores tienen frente a sí un enorme desafío: los médicos –y la gente- necesitamos leyes que regulen las prácticas sin coartar posibilidades, que reglamenten la forma de trabajar dándonos el respaldo necesario y manteniendo intactas las chances de lograr un embarazo. Pero que el árbol no tape el bosque: las técnicas de reproducción asistida han venido para quedarse y tienen un rol fundamental en la sociedad actual, el mismo fin por el que fueron creadas: lograr que el 15% de la población mundial que padece de infertilidad pueda cumplir su sueño de formar una familia.

Dr. R. Sergio Pasqualini is powered by WordPress y Halitus Instituto Médico
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