Archivo Julio 2010

Cumplió 32 años el primer “bebé de probeta” y las controversias continúan 0

Jul25

El 25 de julio de 1978 nacía Louise Brown la primera “bebé de probeta”, convirtiéndose en uno de los logros médico-científicos más importantes de la segunda mitad del siglo XX. Este nacimiento fue particularmente “feliz” porque sentó las bases para el desarrollo clínico de la medicina reproductiva, que diera lugar al nacimiento de un estimado de 4,3 millones de bebés en el mundo.

Pero esto que denominamos de “feliz nacimiento” no estuvo ajeno a controversias, idas y venidas, falta de financiación y situaciones de preconceptos que, entre otras cosas, sólo resultó en demoras en la obtención resultados satisfactorios y concluyentes.
En su última publicación, la revista científica Human Reproduction revela que las investigaciones de los británicos Robert Edwards y Patrick Steptoe, científicos que hicieron posible el nacimiento de Louise, se vieron repetitivamente obstaculizadas por tecnisismos y preconceptos. Trabas que provinieron tanto de parte de la burocracia inglesa así como de la comunidad médica más conservadora que entendían que tanto Edwards como Steptoe no tenían el “pedigree” suficiente:  “Steptoe provenía de un hospital secundario del norte, mientras que Edwards, aunque era de Cambridge, no era profesor ni estaba médicamente cualificado”.  Finalmente recurrieron y recibieron financiación y apoyo privados. Paralelismo absoluto con  lo que ocurriera con la “píldora anticonceptiva” que recibió principalmente apoyo privado para su desarrollo e investigación.

Hasta hoy se creía que el Consejo de Investigación Médica (MRC) de Gran Bretaña – organismo gubernamental responsable en la distribución de fondos para proyectos médicos- había rechazado el proyecto en 1970 por cuestiones de simple burocracia. Sin embargo, a partir de ahora quedó claro que otros factores entraron en juego y tuvieron peso suficiente como para rechazar las propuestas.

Lo revelador es que 32 años más tarde y un océano de por medio no podemos dejar de trazar semejanzas con nuestra realidad.  El trabajo de Edwards y Steptoe fue revolucionario en muchos sentidos, entre otras cosas, porque a partir de allí el eje central de la ciencia de la reproducción dejó de ser el control de la natalidad, para pasar a fomentarla. Y la falta de visión del MRC tampoco nos es ajeno.  En numerosas ocasiones, el estado no asume un compromiso ni dirección claras respecto de su rol en medicina reproductiva; las secretarías y agencias de financiación encuentran muy difícil dar crédito a líneas de investigación que se pueden percibir a priori como controvertidas. A nivel legislativo seguimos discutiendo si la infertilidad es o no una enfermedad (¿qué duda cabe?) y de qué manera podría entrar y hasta dónde en el PMO.  Lo importante en todo esto es discutir desde el conocimiento y con la valoración adecuada de estas técnicas, no limitándolas, sino apenas otorgándoles el marco legal adecuado.
Muchas veces las tecnologías innovadoras se perciben de forma ambivalente, especialmente aquellas relativas a la reproducción humana olvidándonos de los beneficios a futuro. Estudios sobre las técnicas de estudios genéticos de preimplantación embrionaria (DPG), sobre células madre y biotecnología se siguen viendo como puramente experimentales obviando su potencial terapéutico.

La ecuación es simple. No deberíamos alejarnos del foco, lo que motiva la investigación y el progreso: a final de cuentas la intención es mejorar nuestra calidad de vida. Hoy Louise formó una familia propia y es madre de un varón de 3 años de edad que fue concebido naturalmente. ¡Feliz cumpleaños Louise!

Conclusiones sobre el primer Sistema de Entrenamiento Especial (SEES) para la infertilidad 1

Jul14

Con la finalización del primer ciclo del Sistema de Entrenamiento Especial (SEES) para la infertilidad y a pocos días de comenzar con un segundo grupo me gustaría hacer un comentario sobre las preguntas más frecuentes sobre el entrenamiento.

¿Cuáles son las características principales del programa desarrollado por Halitus bajo el nombre de Sistema de Entrenamiento Especial (SEES)?

El Sistema de Entrenamiento Especial (SEES) es el resultado de aplicar un enfoque holístico y multidisciplinario que integra la medicina del comportamiento, o Medicina mente cuerpo, Medicina tradicional china y los últimos avances en psicología y “stress management” junto con la experiencia clínica de la medicina reproductiva. Está basado en el modelo psicoterapéutico de las investigaciones científicas sobre la conexión mente-cuerpo desarrollado por la Escuela Medicina de Harvard para la infertilidad. Integra también la experiencia de la Fundación Salud dirigida por Stella Maris Maruso en su Programa Avanzado de Recuperación y Apoyo (P.A.R.A) sumado a nuestra experiencia científica en salud reproductiva. El objetivo es complementar y asistir a los tratamientos de reproducción asistida mejorando sus resultados así como a aquellos pacientes que recién están pasando por búsquedas infructuosas del embarazo.
El entrenamiento tiene una duración de 3 meses y los participantes se ejercitan en la utilización de recursos propios, habilitándose para modificar su química interna generando las drogas endógenas necesarias para optimizar los tratamientos médicos. Así disminuyen los niveles de estrés utilizando técnicas de relajación, inteligencia emocional y espiritual que conecte a las personas con el verdadero propósito de sus vidas. Las técnicas son desarrolladas no sólo con la intención de aumentar las chances de la concepción pero la de incrementar las sensaciones de bienestar general.
Las herramientas o recursos que utiliza son: la Reestructuración Cognitiva, Técnicas Bioenergéticas y de regulación emocional, terapia de imágenes y métodos de relajación y meditación específicos. El objetivo del sistema es entrenar a los pacientes en la movilización de los propios recursos internos a través de la estimulación de sus drogas endógenas.

¿De qué modo interactúan las denominadas terapias complementarias con los sistemas tradicionales?

Los beneficios de la interacción de las terapias complementarias con la medicina clínica (o medicina convencional) surgen justamente a partir de complementar sus diferencias. La denominada medicina convencional está basada en el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad con la aplicación del conocimiento científico, la investigación biomédica y la tecnología. La curación está basada en la administración de medicación, cirugía u alguna forma de terapia clínica. Lo más importante es su especificidad. Por otro lado, las terapias complementarias enfocan a la enfermedad como un desequilibrio energético que va más allá de su manifestación clínica o que dicha manifestación es apenas un síntoma de ese desequilibrio. El desequilibrio puede no tener sólo un aspecto físico, sino también mental, emocional y espiritual. Por último, es la persona misma la que contribuye en buena parte al proceso de sanación.
Entonces, así como no podríamos esperar que las terapias complementarias resuelvan un síntoma que tenga origen genético o físico-funcional, tampoco podemos esperar que la medicina clínica lo haga con alteraciones originadas por el estrés o desequilibrios emocionales. Más aún, las mismas situaciones de enfermedad generan situaciones de estrés que en nada contribuye a su curación, agravando el problema y entrando en un círculo vicioso. Finalmente, que la misma persona sea parte de este proceso significará que en el futuro prestará mayor atención a su calidad de vida impactando positivamente en prevención y salud.

¿Hace cuánto se emplea el SEES?

Las investigaciones de medicina del comportamiento o también conocida como medicina mente-cuerpo sobre la infertilidad son tan tempranos como 1987. Centros de fertilidad de reconocido prestigio de Estados Unidos y Europa, como el Boston IVF y la Universidad de Harvard, utilizan programas de medicina mente-cuerpo como parte de la terapia desde hace más de 20 años. En Halitus entendimos la necesidad de integrar este enfoque y en el año 2000 pusimos en marcha un Proyecto que denominamos “Acompañándote”. Este proyecto integraba un grupo de psicólogas y psicopedagogas con el fin de asistir, contener e informar a los pacientes de infertilidad. Paralelamente, nació el Departamento de Psicología, grupos de Co-Ayuda y Yoga en la búsqueda del embarazo. Este año fue que finalmente integramos la Medicina mente-cuerpo, el Sistema de Entrenamiento y Acupuntura como parte de nuestro Departamento de Fertilidad.

¿Qué resultados se obtuvieron al momento?

Aún es muy temprano para arrojar resultados científicos de nuestra experiencia. Nos basamos en estudios de la Universidad de Harvard en los que casi un 25% de mujeres que entraron al programa mente-cuerpo sin signos de depresión (medido con la escala de diagnóstico clínico estándar) lograron el embarazo en los 6 meses siguientes al programa. A su vez, mujeres que entraron al programa con síntomas severos de depresión mostraron una tasa de embarazo del 60%. Por otro lado, sí podemos dar cuenta testimonial de la experiencia individual de las pacientes en dónde además de la contención sienten estar accionando sobre y no simplemente padeciendo la patología. Las herramientas que brinda el SEES para manejar el estrés y los estados de desesperación asociados a la infertilidad son fundamentales. Las participantes pueden dar cuenta de la evolución; pasan de un estado de desesperación y angustia a uno de armonía y control de su realidad. Una paciente comentó: “Del deseo pasamos a la obsesión y el deseo por un hijo pasa a ser el organizador de tu vida. Relegás tus pasiones, tu vínculo, tu familia, te encerrás. El SEES, fortalece tu autoestima, fortalece vínculos, redescubre pasiones, te vuelve a conectar con el sentido de la vida, lo que es volver a gozar, regocijarse y deleitarse”. (Se puede ver la nota completa aquí.)

¿Cómo es la predisposición de los pacientes?

La predisposición no podría ser mejor, ni más celebrada. Desde siempre, buena parte de nuestros pacientes han recurrido a la terapia psicológica o terapias alternativas como reiki, homeopatía, yoga, relajación, etc. como complemento a los tratamientos de fertilidad. Pocas veces el médico estaba en conocimiento de ello. En la mayoría de los casos, con la sensación de que fuese algo clandestino, dejándolo bien afuera de la consulta por temor a un reto por parte del médico. De ahí también nuestra inquietud por incorporar estas técnicas: para que realmente actúen de complemento al tratamiento de un modo ordenado, objetivo y en un ámbito donde sus resultados puedan ser medidos y evaluados.

Dr. R. Sergio Pasqualini is powered by WordPress y Halitus Instituto Médico
Asista a nuestro programa de televisión semanal sentirypensar.com.ar