Archivo Diciembre 2011

Ley de Reproducción asistida: Carta abierta a la Sra. Presidenta Cristina Fernández de Kirchner 92

Dic5

Sra. Presidenta Cristina Fernández de Kirchner:

Quiero acercarme a Ud.  con humildad y respeto.  Me gustaría hacer mi aporte como médico experto en reproducción asistida con más de 25 años de trayectoria en la especialidad, pero esta vez también como padre y ciudadano comprometido con la problemática de muchas parejas que no pueden acceder a una salud integral.  Parejas que padecen infertilidad y que por falta de disponibilidad de recursos no pueden acceder a tratar su enfermedad. Parejas que, además, luchan contra un enemigo implacable: el tiempo.

Debo confesar que soy  totalmente analfabeto respecto de las costumbres de la arena política y la sanción de leyes. Quizás sea ese mi pecado.  El pasado miércoles 30 de noviembre de 2011 el texto de la Ley de Reproducción Asistida no logró la media sanción necesaria para que sea debatido en el Senado dejando en jaque su estado parlamentario. Faltó tiempo.

Lo que sí se es que el reloj biológico es inexorable. No se detiene, no obedece a ningún parlamento ni sabe de explicaciones. Una mujer, una pareja con chances de lograr éxito en su tratamiento hoy, es una pareja sin esperanzas mañana.

Apelo, pido, ruego a la Señora Presidenta tenga a bien considerar el llamamiento a una sesión extraordinaria para que el proyecto no pierda su estado parlamentario y tenga que volver a debatirse de cero el año próximo.

Quiero asistir a mi próximo congreso internacional y poder jactarme no sólo de nuestra capacidad técnica y calidad de profesionales sino también poder decir con orgullo “Argentina, MI PAÍS,  es el primer país de América que cuenta con una ley de Reproducción Asistida para todos”.

Portadores VIH que desean ser padres: lavado de semen ya es técnica segura 4

Dic1

El Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) es una enfermedad causada por el virus de VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana) que genera la destrucción del sistema inmunológico de quien la padece.  Más de la mitad de las personas VIH reactivas se encuentran en edad reproductiva y la mayor prevalencia de la infección se encuentra entre jóvenes de todos los niveles socioeconómicos debido a la transmisión por vía sexual. Esto llevó a los hombres y a las mujeres a pensar otra vez en la posibilidad de ser padres y a los científicos  y  médicos en buscar las herramientas necesarias para lograr el nacimiento de un bebé sano.

La cantidad de relaciones sexuales necesarias para lograr un embarazo varía según la fecha y también según la edad.  La tasa de contagio de HIV en relaciones sexuales sin protección se calcula en un 0.0001 por cada relación, así entonces, el riesgo en estos casos sería de 0.001 por embarazo. Cuando es el hombre quien está infectado la tasa de contagio parece ser- según diversos estudios- 5 a 8 veces más alta que cuando la infectada es la mujer aunque hay quienes sostienen que el porcentaje es igual en ambos casos y que varía según la carga viral de quien está infectado.

Parejas serodiscordantes: cuando sólo uno de los miembros es VIH positivo

Cuando sólo el varón de la pareja está infectado, es posible lograr la concepción con un riesgo mínimo ya que existe un procedimiento con buenos resultados: el lavado de esperma. Esta técnica de baja complejidad asegura la reducción del riesgo de contagio. Pero para lograr ese embarazo es fundamental un correcto asesoramiento y seguimiento reproductivo e infectológico. Independientemente del estado de fertilidad del hombre, uno de los elementos más importantes es la carga viral del paciente para evaluar, con el equipo de infectólogos, si es necesario un tratamiento previo o no.

Otro elemento relevante es no perder de vista que los niveles de VIH en sangre y semen no se correlacionan. Aquellos pacientes que reciben tratamiento y tienen carga viral en plasma negativa pueden presentar el virus en el líquido seminal con una frecuencia del 2%.

Lavado seminal ¿Cómo es la técnica?

El procedimiento consiste en el procesamiento de la muestra de semen con lavado (separar los espermatozoides del líquido seminal y determinar la carga viral) y luego se procede a implantar los espermatozoides “limpios” en el útero de la mujer por medio de diferentes técnicas de fertilización asistida. La técnica de fertilización que se llevará a cabo dependerá de la historia clínica de la pareja. Si la mujer no presenta alteraciones que desaconsejen el procedimiento, puede realizarse una inseminación intrauterina. En este caso, los espermatozoides con carga viral negativa después del procesamiento y lavado, son colocados en el útero de la mujer en la fecha de ovulación. En aquellos casos de factor masculino moderado o severo, de factor tubario, endometriosis o varios intentos previos fallidos, es preferible realizar FIV-ICSI, y en este caso, luego de procesada la muestra se lleva a cabo la fertilización in Vitro. Y por último, en casos de mujeres con falla ovárica severa puede recurrirse a la ovodonación y entonces, luego de realizar el procedimiento y lavado de los espermatozoides, se realiza la fertilización del óvulo donado y posterior transferencia al útero de la mujer.

Hoy en día ya no existen objeciones respecto del uso y efectividad el método de lavado de semen.   Superados los 10 mil nacimientos en el mundo sin contagio le otorgaron el status de “segura”. Más allá de cualquier probabilidad de existencia de células que pudieran albergar el virus, aún luego del “lavado”, este método se utiliza desde 1992 sin incidentes reportados.

Situación que hasta demuestra lo sabia que es la naturaleza. Para que el virus se incorpore a la célula hacen falta unos receptores y esos receptores aparentemente no están presentes ni en óvulos ni en espermatozoides. Algo similar a lo que ocurre en el hombre, se describe en la mujer; y no se ha registrado ningún contagio en todos los procedimientos que se realizan a nivel mundial de ovodonación. En una mujer VIH positiva, el virus se podría albergar en el líquido folicular, que es el líquido dónde se aspira el óvulo a nivel del ovario y, sin embargo, nunca hubo contagio en una mujer en la cual se le colocaron óvulos donados. Es decir, tanto óvulo como espermatozoide como forma de proteger la especie, no tendrían los receptores para que se incorporen los virus que puedan ingresar información genética y hasta producir mutaciones.

Es así como ya casi no existen  detractores dentro de la comunidad médico científica sobre la validez y eficacia del método del lavado de semen.  Aún así, a las parejas que se someten a este tipo de procedimientos se les informa, y deben aceptar, la posibilidad de un riesgo mínimo.

Un nuevo debate: embarazo sin procesar la muestra de semen

El centro del debate gira en torno a la posibilidad de lograr el embarazo sin procesamiento de la muestra de semen y programar una relación sexual sin protección en tanto la carga viral del paciente fuese negativa.

Dado un paciente en terapia antirretroviral, el riesgo de transmisión de VIH de una persona infectada a su pareja estable heterosexual son bajas siempre que se haya logrado una carga viral indetectable sostenida y durante algún tiempo y siempre que no se esté en presencia de infecciones genitales.  Sin embargo, aún no existen datos epidemiológicos que prueben que no existe ningún tipo de riesgo.  Los datos virológicos confirman que cuando la carga viral en sangre es indetectable por varios meses, la carga viral en semen habitualmente también se vuelve indetectable, pero no es en todos los casos. Tengamos en cuenta que los estudios en sangre miden la carga viral en sangre y no en otros fluidos o tejidos.
Hay mucha controversia en torno a esto y los estudios recién comienzan. En algunos países, como Francia, ciertos estudios concluyeron que  la concepción natural como podría ser una opción razonable entre parejas discordantes, recomendando la auto inseminación cuando la mujer es VIH positiva y sexo sin protección el día de la ovulación para el caso en el que el positivo sea el varón.  Estos estudios indican la necesidad de la consulta preconcepcional, que incluya monitoreo de la carga viral, detección de infecciones genitales y una estimación del estado de fertilidad de la pareja.


En el estado actual de cosas, se debe desalentar el sexo sin protección en la pareja serodiscordante y cualquier otra situación que pudiera poner en riesgo la salud de uno de sus miembros o el hijo por nacer.  La técnica del lavado de semen continúa siendo la opción más segura para las parejas en las que el varón es VIH positivo.

Dr. R. Sergio Pasqualini is powered by WordPress y Halitus Instituto Médico
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