Archivo marzo 2016

Inmunología de la reproducción 0

Mar2

Hoy les voy a contar sobre inmunología de la infertilidad. El aspecto inmunológico es el comienzo del entendimiento del porqué el embarazo se produce, se mantiene y llega al parto. Hay alteraciones que pueden interferir en las distintas etapas llevando a fallas de implantación, abortos y patologías del embarazo.

Cuando todas las causas más conocidas que pueden influir en la reproducción ya han sido descartadas, el 80 por ciento de las pérdidas reproductivas están asociadas a un desbalance del sistema inmune. Existen una serie de factores internos y externos que pueden generar ese desequilibrio inmunológico.

Para que el embarazo tenga lugar es necesario que el embrión logre implantarse en el endometrio del útero materno. La implantación es el primer paso del diálogo que existe entre el embrión, que tiene toda una herencia paterna- desconocida para el cuerpo de la madre- y la madre. En el útero, existen glóbulos blancos capaces de reconocer la herencia de moléculas paternas expresadas por el embrión, y por lo tanto, extrañas para el cuerpo materno. Sin embargo, en condiciones normales ambos coexisten en contacto íntimo y en un ambiente de tolerancia que favorece la implantación, la formación de la placenta, el desarrollo embrionario y por lo tanto llevan al éxito del embarazo. Cuando el sistema inmune funciona adecuadamente y los demás mecanismos involucrados funcionan con normalidad, la implantación se realiza sin sobresaltos y el desarrollo de un embarazo culmina en el nacimiento de un bebé de buen peso. Sin embargo, en algunos casos en los cuales el sistema inmune está alterado, puede afectar ese normal desarrollo –aunque en otros casos no- y esa alteración se puede traducir en una falla de implantación, un aborto o distintas patologías del embarazo. Para el diagnóstico, los antecedentes son de suma importancia

La alteración inmune puede, a su vez, ser sistémica –detectada en sangre- o estar funcionando inadecuadamente únicamente a nivel local, en el endometrio, y para su detección es necesario realizar estudio en el mismo. A su vez, la alteración inmunológica puede ser cambiante en su manifestación y expresarse por momentos y en otros no, cambiar en el tiempo o inclusive expresarse según el nivel de las hormonas. El sistema inmune está íntimamente relacionado con el sistema endocrino y las hormonas durante la fase folicular varían, según sea un ciclo natural o un ciclo estimulado, y si es frente a esta última situación, lo hará en mayor o menor medida según sean los niveles hormonales a los que se alcance con la respuesta ovárica. Tanto es así que cuando se presenta una hiperrespuesta en un ciclo de FIV, muchos postulan que la implantación en esos casos podría estar afectada por los altos niveles de estrógenos, y recomiendan criopreservar todos los embriones para transferirlos en otro ciclo bajo otras condiciones hormonales favorables. Algo similar ocurre con la presencia de las trombofilias- desórdenes de coagulación que tienden a provocar trombosis-. Cuando los estrógenos se elevan significativamente frente a la presencia de alguna trombofilia, llevan a una situación de hipercoagulabilidad que podría afectar la implantación, algo que, en ocasiones, se contrarresta con la administración de heparina de bajo peso molecular, que posee además un potencial efecto inmunomodulador que también podría llegar a ser beneficioso para el logro del embarazo. Es por ello que todos los estudios que se realicen en sangre y a nivel del endometrio tienen que ser evaluados en el contexto general y reproductivo de la paciente.

Muchas de las patologías que se presentan durante el embarazo son consecuencia de alteraciones en la placentación que se remontan a los inicios del embarazo, y es por eso que la evaluación de eventuales alteraciones inmunes se torna tan importante, mas aún existiendo antecedentes de alteraciones inmunes presentes, o de fallas reproductivas. Hoy en día hay varias posibilidades de tratamiento, pero siempre es fundamental establecer en primera instancia el tipo de problema, es importante primero diagnosticar si hay o no un problema inmune y si es del tipo autoinmune o aloinmune. En función de todo esto entonces se puede decidir cómo actuar.

Dr. R. Sergio Pasqualini is powered by WordPress y Halitus Instituto Médico
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