Archivo octubre 2016

Día de la Madre 1

Oct13

Hace varios años, se está produciendo un cambio progresivo en el significado y en la representación social de la maternidad. La modificación quizás más destacada radica en el avance de los derechos de las mujeres en la segunda mitad del siglo XX, quienes dejaron la rutina cotidiana del hogar para irrumpir en la escena pública dentro de un mercado laboral remunerado, lo cual implicó crecientes responsabilidades profesionales, otra búsqueda para la elección de una pareja y mayores actividades sociales, entre otras cosas. Así, la familia como institución, tal como se la conocía, fue quedando atravesada progresivamente por mutaciones sociales, políticas y económicas. Empezó a dejar de existir el modelo de madre que cuida y nutre y el de un padre proveedor. Al mismo tiempo, aumentaron las separaciones y se definieron nuevas tipologías familiares, entre las que se encuentran personas con hijos de matrimonios previos que decidieron tener más hijos a edades más avanzadas, parejas formadas por personas del mismo sexo y personas sin pareja que desean concebir un niño. Por eso, debemos relacionar la sola posibilidad biológica de formar una familia con las transformaciones sociales.

Los avances científicos acompañaron y dinamizaron el proceso. Todos estos cambios sociales y culturales produjeron una demora en los tiempos de búsqueda del primer hijo. Ahora la búsqueda comienza más tarde que hace algunas décadas, lo cual reduce la cantidad de hijos gestados. El problema es que cada vez son más las mujeres que posponen su primer embarazo hasta que se encuentran con dificultades biológicas, producto del envejecimiento natural y el decrecimiento de la reserva y calidad de sus óvulos.

Pero el instante exacto en que aparece el deseo de ser padres marca un antes y un después en la vida de hombres y mujeres: es el comienzo de un nuevo camino del que no hay retorno. Es el momento del descubrimiento de la propia finitud y el punto inicial de una búsqueda de prolongación a través de la descendencia.

Un camino que, a veces más simple, a veces no tanto, genera diferentes sentimientos y sensaciones que requieren de acompañamiento y, tantas veces, de aliento. Y es allí donde nuestros caminos se cruzan. Hoy, en el día de la madre quiero dejar un mensaje para cada una de esas mujeres, las que lo lograron y las que aún sueñan.

A quienes lo han logrado, ¡nunca se olviden disfrutar de y con ellos! Y a todas aquellas que nunca dejan de intentarlo, que ponen toda su energía –y muchas veces su cuerpo-  en ver ese deseo cumplido vaya mi saludo afectuoso, mi respeto y mi mensaje de aliento: ¡no bajen los brazos!

 

(Incluí fragmentos de mi libro “Cuidar la fertilidad”, de Editorial Paidós.)

Dr. R. Sergio Pasqualini is powered by WordPress y Halitus Instituto Médico
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