Categoría VIH/SIDA

Portadores VIH que desean ser padres: lavado de semen ya es técnica segura 4

Dic1

El Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) es una enfermedad causada por el virus de VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana) que genera la destrucción del sistema inmunológico de quien la padece.  Más de la mitad de las personas VIH reactivas se encuentran en edad reproductiva y la mayor prevalencia de la infección se encuentra entre jóvenes de todos los niveles socioeconómicos debido a la transmisión por vía sexual. Esto llevó a los hombres y a las mujeres a pensar otra vez en la posibilidad de ser padres y a los científicos  y  médicos en buscar las herramientas necesarias para lograr el nacimiento de un bebé sano.

La cantidad de relaciones sexuales necesarias para lograr un embarazo varía según la fecha y también según la edad.  La tasa de contagio de HIV en relaciones sexuales sin protección se calcula en un 0.0001 por cada relación, así entonces, el riesgo en estos casos sería de 0.001 por embarazo. Cuando es el hombre quien está infectado la tasa de contagio parece ser- según diversos estudios- 5 a 8 veces más alta que cuando la infectada es la mujer aunque hay quienes sostienen que el porcentaje es igual en ambos casos y que varía según la carga viral de quien está infectado.

Parejas serodiscordantes: cuando sólo uno de los miembros es VIH positivo

Cuando sólo el varón de la pareja está infectado, es posible lograr la concepción con un riesgo mínimo ya que existe un procedimiento con buenos resultados: el lavado de esperma. Esta técnica de baja complejidad asegura la reducción del riesgo de contagio. Pero para lograr ese embarazo es fundamental un correcto asesoramiento y seguimiento reproductivo e infectológico. Independientemente del estado de fertilidad del hombre, uno de los elementos más importantes es la carga viral del paciente para evaluar, con el equipo de infectólogos, si es necesario un tratamiento previo o no.

Otro elemento relevante es no perder de vista que los niveles de VIH en sangre y semen no se correlacionan. Aquellos pacientes que reciben tratamiento y tienen carga viral en plasma negativa pueden presentar el virus en el líquido seminal con una frecuencia del 2%.

Lavado seminal ¿Cómo es la técnica?

El procedimiento consiste en el procesamiento de la muestra de semen con lavado (separar los espermatozoides del líquido seminal y determinar la carga viral) y luego se procede a implantar los espermatozoides “limpios” en el útero de la mujer por medio de diferentes técnicas de fertilización asistida. La técnica de fertilización que se llevará a cabo dependerá de la historia clínica de la pareja. Si la mujer no presenta alteraciones que desaconsejen el procedimiento, puede realizarse una inseminación intrauterina. En este caso, los espermatozoides con carga viral negativa después del procesamiento y lavado, son colocados en el útero de la mujer en la fecha de ovulación. En aquellos casos de factor masculino moderado o severo, de factor tubario, endometriosis o varios intentos previos fallidos, es preferible realizar FIV-ICSI, y en este caso, luego de procesada la muestra se lleva a cabo la fertilización in Vitro. Y por último, en casos de mujeres con falla ovárica severa puede recurrirse a la ovodonación y entonces, luego de realizar el procedimiento y lavado de los espermatozoides, se realiza la fertilización del óvulo donado y posterior transferencia al útero de la mujer.

Hoy en día ya no existen objeciones respecto del uso y efectividad el método de lavado de semen.   Superados los 10 mil nacimientos en el mundo sin contagio le otorgaron el status de “segura”. Más allá de cualquier probabilidad de existencia de células que pudieran albergar el virus, aún luego del “lavado”, este método se utiliza desde 1992 sin incidentes reportados.

Situación que hasta demuestra lo sabia que es la naturaleza. Para que el virus se incorpore a la célula hacen falta unos receptores y esos receptores aparentemente no están presentes ni en óvulos ni en espermatozoides. Algo similar a lo que ocurre en el hombre, se describe en la mujer; y no se ha registrado ningún contagio en todos los procedimientos que se realizan a nivel mundial de ovodonación. En una mujer VIH positiva, el virus se podría albergar en el líquido folicular, que es el líquido dónde se aspira el óvulo a nivel del ovario y, sin embargo, nunca hubo contagio en una mujer en la cual se le colocaron óvulos donados. Es decir, tanto óvulo como espermatozoide como forma de proteger la especie, no tendrían los receptores para que se incorporen los virus que puedan ingresar información genética y hasta producir mutaciones.

Es así como ya casi no existen  detractores dentro de la comunidad médico científica sobre la validez y eficacia del método del lavado de semen.  Aún así, a las parejas que se someten a este tipo de procedimientos se les informa, y deben aceptar, la posibilidad de un riesgo mínimo.

Un nuevo debate: embarazo sin procesar la muestra de semen

El centro del debate gira en torno a la posibilidad de lograr el embarazo sin procesamiento de la muestra de semen y programar una relación sexual sin protección en tanto la carga viral del paciente fuese negativa.

Dado un paciente en terapia antirretroviral, el riesgo de transmisión de VIH de una persona infectada a su pareja estable heterosexual son bajas siempre que se haya logrado una carga viral indetectable sostenida y durante algún tiempo y siempre que no se esté en presencia de infecciones genitales.  Sin embargo, aún no existen datos epidemiológicos que prueben que no existe ningún tipo de riesgo.  Los datos virológicos confirman que cuando la carga viral en sangre es indetectable por varios meses, la carga viral en semen habitualmente también se vuelve indetectable, pero no es en todos los casos. Tengamos en cuenta que los estudios en sangre miden la carga viral en sangre y no en otros fluidos o tejidos.
Hay mucha controversia en torno a esto y los estudios recién comienzan. En algunos países, como Francia, ciertos estudios concluyeron que  la concepción natural como podría ser una opción razonable entre parejas discordantes, recomendando la auto inseminación cuando la mujer es VIH positiva y sexo sin protección el día de la ovulación para el caso en el que el positivo sea el varón.  Estos estudios indican la necesidad de la consulta preconcepcional, que incluya monitoreo de la carga viral, detección de infecciones genitales y una estimación del estado de fertilidad de la pareja.


En el estado actual de cosas, se debe desalentar el sexo sin protección en la pareja serodiscordante y cualquier otra situación que pudiera poner en riesgo la salud de uno de sus miembros o el hijo por nacer.  La técnica del lavado de semen continúa siendo la opción más segura para las parejas en las que el varón es VIH positivo.

Entrevista Canal 26 “Diario del domingo”: Hombres portadores podrán tener hijos sin HIV 0

Nov25

Extracto de la entrevista en Canal 26, programa “Diario del Domingo” del 15 de noviembre de 2009. Se trató el tema de HIV/SIDA en parejas serodiscordantes y la posibilidad de tener un hijo sano.

Periodista: Un tema no muy mencionado en los medios. Los hombres con VIH/SIDA que quieren tener hijos. ¿Cómo abordaría el tema?

Haciendo historia. En sus inicios, la preocupación fundamental de los pacientes VIH/SIDA giraba en torno a su expectativa de vida. Con el correr de los años apareció nueva medicación y tratamientos transformando al VIH/SIDA en una enfermedad crónica. A partir de allí, y con una nueva perspectiva de vida, el paciente comenzó a tener otras inquietudes entre las cuales se encuentra la posibilidad de tener hijos. A su vez, la forma de tener hijos evolucionó. Antes, las parejas serodiscordantes debían recurrir a semen de banco porque no existían las técnicas hoy disponibles y, por lo tanto, las posibilidades de riesgo de contagio eran altas. Se daba también el caso de parejas que habiéndose tratado con semen de banco y habiendo tenido hijos, al tiempo el hombre fallecer.

Periodista: Pero se está trabajando desde el año 2000 con el programa “FERTHIV”

En el año 2000 comenzamos a trabajar en el programa FERTHIV con un grupo de infectólogos, la Dra. Alejandra Monticelli y el Dr. Horacio Jáuregui Rueda, en el marco del cual invitamos al Dr. Enrico Semprini . Semprini fue en la década de los 90 el precursor y quién introdujo estas técnicas. Semprini cambió la historia, cuando desde Italia, su país de origen, comenzó a tratar parejas con la técnica denominada “lavado de semen”. Lavado de semen es la técnica que se utiliza para separar el virus del VIH del semen para poder trabajar con los espermatozoides y de acuerdo a cada caso en particular se proceda a utilizar la técnica de fertilización adecuada. El procedimiento consiste en procesar la muestra de semen. La muestra de semen se compone del líquido seminal dónde puede haber células que pueden no ser espermatozoides (linfocitos, macrófagos, etc.) y que pueden albergar al virus. El virus puede estar libre en el líquido seminal pero no así estar dentro de los espermatozoides. Este es un tema de discusión que encuentra detractores de la técnica entre algunos infectólogos por la posibilidad de que el espermatozoide lleve el virus. Sin embargo, la experiencia está demostrando que esto no es así en cuanto al riesgo de infección. Existen en el mundo más de 6000 procedimientos realizados sin contagio por lo tanto estamos formalmente hablando de una técnica con un riesgo de 1/6000 por el momento. Cuando los casos sin contagio lleguen a 10000 será considerada que el riesgo es infinitamente bajo y ya pasará a ser “técnica segura”. En tanto no se llegue a esto se seguirá hablando de potencial riesgo.

Periodista: Es decir, una esperanza concreta para hombres VIH positivos y con pareja sana que hasta hace unos años atrás, u hoy mismo, si desconocen la información, quizás ni pasaba por su cabeza tener hijos.

Que hasta demuestra lo sabia que es la naturaleza. Para que el virus se incorpore a la célula hacen falta unos receptores y esos receptores aparentemente no están ni en óvulos ni en espermatozoides. Algo similar a lo que ocurre en el hombre, se describe en la mujer. Si bien existe el período de “ventana” o de seroconversión que se corresponde con el primer estado de la infección, de hasta 6 meses desde su potencial contagio en donde los tests no detectan aún el virus, no se ha registrado ningún contagio en todos los procedimientos que se realizan a nivel mundial de ovodonación. En el líquido folicular, que es el líquido dónde se aspira el óvulo a nivel del ovario y que pudiera haber virus, sin embargo, nunca hubo contagio en una mujer en la cual se le colocaron óvulos donados. Es decir, el óvulo y el espermatozoide como hasta una forma de proteger la especie, no tienen los receptores para que se incorporen los virus que puedan ingresarles información genética y hasta producir mutaciones.

Periodista: ¿Cómo son los estudios previos para recibir un tratamiento de esta naturaleza ?

De ahí el trabajo en equipo. Se hace la evaluación del hombre para el caso positivo. Si tiene una carga viral alta se comienza un tratamiento para reducir ese nivel de viremia, de copias. Una vez que se llega a un nivel más bajo de carga viral, se hace la obtención de la muestra de semen, se estudia el virus en el semen y si la carga del virus en semen es indetectable se procede a realizar la técnica. Existen quienes la realizan incluso con virus a nivel semen porque entienden que el en el procesamiento mismo, es decir, separar los espermatozoides por diferentes gradientes de densidad y dejar luego que migren en forma espontánea (lo que se conoce como “swim up”) hace que esa muestra sea segura y aunque tuviera al comienzo el virus a nivel del semen no sea llevado por los espermatozoides procesados de esta manera.

Periodista: Vamos a la práctica. ¿Hay casos de nacimientos en la Argentina con estas técnicas? ¿Cómo es su seguimiento?

De acuerdo a sus antecedentes se evalúa y estudia al hombre VIH positivo y a partir de ahí decidimos que tratamiento va a hacer. Si tenemos en cuenta que la mayoría de estas parejas son fértiles pero no se puede expresar su fertilidad porque tienen que utilizar un método de barrera (preservativo), la simple inseminación con el lavado de semen que consiste en colocar los espermatozoides dentro del útero de la mujer soluciona el problema.

Periodista: ¿Qué cantidad de parejas se han atendido dentro del programa FERTVIH?

Es una pregunta interesante porque desde su inicio hemos tratado alrededor de 150 pacientes, lo cual es menos de lo que hubiéramos esperado. Hubo una difusión de este tema. Recuerdo una charla abierta al público que hicimos con el Dr. Semprini alrededor del año 2000, se llenó el auditorio y nunca más logramos eso.

Periodista: ¿A qué se lo adjudica?

Creo que el nivel socioeconómico de muchos infectados determina que no les llegue la información o tienen otros problemas que hace que no busquen un embarazo. Pero pensaría que debería haber más casos. A medida que la enfermedad se lleva más hacia la cronicidad y se incorporan nuevos casos, se pensaría que habría más casos que consultasen. Esto fue el motivo por el cual comenzamos con el Dr. Semprini con el programa en el año 2000 -ya que el recibía en Italia parejas de la Argentina y de todo el mundo- que en cada lugar se pueda resolver el problema sin que viajen. Llamativamente eso no ocurrió en la medida esperada.

Dr. R. Sergio Pasqualini is powered by WordPress y Halitus Instituto Médico
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