creado

  • 20.01.2016
  • 08:00 AM
  • Sergio Pasqualini

Cuidados especiales en verano 0

Ene20

Si bien en verano es grato que los niños disfruten del sol y del aire libre, te recomiendo tomar algunas precauciones:

El sol: juega un rol fundamental en la producción de vitamina D en el cuerpo pero una larga exposición, en horarios inadecuados o con baja protección puede ser un peligro. El bebé tiene la piel mucho más delgada que un adulto y se quemará más fácilmente. Evitá exponerlo por largos períodos al sol. Es recomendable protegerlo bajo una sombrilla o simplemente a la sombra, por lo menos durante los seis primeros meses de vida.
Entre las 11 y las 16 los rayos son los más fuertes nadie debería exponerse al sol en esa franja horaria.
Si bien existen protectores solares con distintos filtros, no se recomienda usar pantallas solares antes de que el bebé cumpla los 6 meses porque su piel puede tener una reacción adversa a los componentes químicos. Si el bebé tiene más de 6 meses es conveniente usar pantallas con protección total, resistentes al agua y si se moja volver a ponerle protección, preferiblemente cada tres horas. Es fundamental cubrir bien las partes más sensibles: las orejas, detrás de las rodillas, la nariz, las mejillas, los hombros.

Hidratación: en esta época de altas temperaturas, es importante la hidratación del bebé. Si está en período de lactancia sus necesidades están cubiertas, sin embargo, su mamá debe ingerir más agua de lo habitual. También se recomienda a las mamás incluir en la dieta diaria frutas frescas. Si el bebé ya no es lactante, darle agua purificada o agua mineral. Debe estarse atento a que no esté irritable o a que orine poco: estos son síntomas de deshidratación.
Otros cuidados para evitar la deshidratación del bebé tiene que ver con el abrigo. Es recomendable ponerle ropa manga larga suelta, fina y liviana, de color claro. Las mangas los protegerán de los rayos ultravioletas, los colores claros y la ropa liviana y suelta le evitarán sufrir el calor. La piel del bebé es muy susceptible a los cambios de clima por lo cual es importante que la piel esté aireada. Lo mejor es también ponerle un gorro si está al aire libre para evitar su exposición al sol e incluso a la resolana.

El aire acondicionado: debe tenerse cuidado con el uso de los aires acondicionados que secan el ambiente. Un bebé sano puede estar en un lugar con aire acondicionado a una temperatura de entre 18 y 22 °, pero la deshumidificación del ambiente que generan los aires acondicionados les seca las mucosas. Deben chequearse los filtros con asiduidad para evitar que si están sucios susciten problemas respiratorios. Las bajas temperaturas pueden generar aumento de catarros y resfríos.

Una serie de precauciones mínimas te permitirán a vos y a tu bebé disfrutar del verano manteniéndose saludables.

suscribir RSS

No hay comentarios para este artículo

Puedes dejar un comentario

* estos son campos requeridos

Dr. R. Sergio Pasqualini is powered by WordPress y Halitus Instituto Médico
Asista a nuestro programa de televisión semanal sentirypensar.com.ar