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Mi amiga me dijo: «Sé que querés ser mamá; te ofrezco mi panza» 3

Oct20

Maica es madre de la primera beba gestada en un vientre prestado en la Argentina; su esposo escribió un libro sobre esta experiencia inédita

Por Verónica Dema  | LA NACION

Maica Moraes había perdido dos embarazos, el último de los cuales la dejó una semana en terapia intensiva, cuando una amiga le ofreció su vientre para que creciera su bebe. “Quiero ofrecerte mi panza”, le dijo. Al principio pensó que le hacía una broma. Pero su amiga -de quien preserva su identidad- insistió. Explicó que la había visto sufrir mucho, que sabía de su deseo inmenso de ser madre y que estaba segura de que podría con eso. Maica, que se había quedado helada, retrucó con los riesgos y los miedos; entonces, su amiga contestó: “Soy mamá, sé lo que vos querés ser madre; ese bebe no va a ser mío, va a ser tu bebe, yo voy a ser como una casita”.

Este fue el principio de una historia que terminó con el nacimiento de la primera beba gestada en un “vientre prestado”. Técnicamente es la primera subrogación legal en la Argentina. La familia de Maica y Juan, su esposo, abrió el camino legal para la inscripción de una hija en función de su “verdadera identidad”: la de las dos personas que la concibieron y desearon ser padres.

En diálogo con LA NACION, en vísperas del Día de la Madre, Maica empieza a relatar la experiencia desde el principio. Su nena de un año y medio se escucha al otro lado del teléfono. “Mamá, acá”, pide. Entonces su madre le ofrece pintar. Se escuchan ruidos de papeles y algunos gorjeos indescifrables.

Maica y Juan hace once años que están juntos. En 2006 se casaron y empezaron a buscar un hijo. Juan tenía dos -Lucas y Julián- de un matrimonio anterior. La búsqueda se alargó. En 2008 Maica quedó embarazada por primera vez y, por trombofilia, un problema en la sangre, lo perdió. Insistieron con inseminaciones artificiales. No tenían suerte.

A fines de 2009 volvió a quedar embarazada, pero también lo perdió. Esta vez, era un embarazo avanzado que le costó caro: una cesárea de urgencia le produjo una hemorragia que terminó despojándola del útero, aunque logró conservar los ovarios y Maica pudo seguir ovulando. En ese momento, tener los ovarios para ella no significaba mucho. Luego lo valoró.

Ante esa pérdida, y siempre convencida de su deseo de ser madre, se anotaron en el registro de adopción. De la primera entrevista se fueron decepcionados: no podían asegurarles cuánto tiempo llevaría la búsqueda y ni siquiera podían prometerles que ese día llegaría. Puede pasar un año, dos o nunca, escucharon en aquella oficina. “Me quedé helada. Me desmoralizó porque me parecía loco sentarme a esperar algo que podía no salir nunca y me desesperaba saber que no estaba en mis manos hacer nada”, cuenta.

Era 2010. El tiempo biológico seguía corriendo: Maica tenía 38 años.

Ahí fue cuando empezaron a evaluar con su marido la posibilidad de la subrogación de vientre, algo que habían escuchado sólo al pasar. Buscaron por Internet, contactaron a algunas agencias en el exterior, se comunicaron por skype con algunos médicos y hasta viajaron a Brasil, un país donde esta práctica está más difundida, pero donde la legislación establece que quien puede prestar la panza debe ser un familiar.

UN ACTO DE CONFRATERNIDAD

En ese proceso Maica se apoyó mucho en sus amigas, que conocían la historia de sus embarazos frustrados, su búsqueda incesante por ser madre. Entre estas amigas estaba quien después tuvo ese acto de confraternidad que parecía increíble. “Cuando me lo ofreció me dijo que estaba decidida, que ya había hablado con sus dos hijos y su pareja, que todo estaba bien”, cuenta ahora Maica. Cuando decidieron abrirse a esa posibilidad cada una buscó a una psicóloga que las acompañara en el proceso, que indagara en los deseos más profundos, que las guiara para que no hubiera problemas cuando ya estuvieran en medio del embarazo.

“Pasó un tiempo y su psicóloga me citó para contarme que ella estaba totalmente en condiciones de hacerlo, que era consciente, que estaba preparada y que era algo que ella quería hacer porque lo sentía con el corazón, que no tenía ningún miedo”, relata Maica. Recién ahí le habló a su esposo de esa posibilidad. Recuerda que él casi se desmaya. No podía entender tanta generosidad. Con el paso de los días le dijo que sí, que lo hicieran.

Empezaron el tratamiento. Como Maica tenía sus ovarios, su embrión se constituyó con sus óvulos y el esperma de su esposo. Le implantaron tres embriones y, contrariando las estadísticas, el primer tratamiento funcionó.

Fue un embarazo de tres. Y hasta el nacimiento los tuvo a los tres en la sala de parto.

Fuente y Texto completo: Lanacion.com.ar

Juan De Gregorio escribió un libro contando su experiencia.

Juan De Gregorio escribió un libro contando su experiencia.

Una experiencia escrita

Juan De Gregorio, el papá de la beba, contó la experiencia con su esposa Maica en el libro La fuerza de un deseo: primera subrogación legal en Argentina . La presentación del libro será el próximo martes 22 de octubre 2013 a las 19 en Dain Usina Cultural en Thames y Nicaragua, Palermo.

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Hay 3 comentarios para este artículo

  1. Maria Florencia Canamasas dice:

    es muy alentador leer estas noticias, yo estoy viviendo una situacion similar y mi hermana se ofrecio a prestar el vientre. En mi caso tambien sufro de trombofilia me he realizado 3 fertilizaciones asistidas, y 4 In Vitro con tecnica ICSI. En el último intento perdí un embarazo de 8 semanas sin que sepan las causas ya que en la punción que me realizaron no pudieron obtener celulas del embrión para analizar posibles causas geneticas. Mi utero está bien y mis ovarios son los de una mujer de 40 años. No sé si con estos antecedentes podría pensar en la posibilidad de subrogacion. Gracias por responder a mi inquietud

  2. Daniela pardo dice:

    Estoy interesada en el alquiler de vientre nose nada del tema y quería.saber si.en Argentina se hace gracias a dios tengo un hijo pero el año pasado perdí mi útero por un fibroma gigante , el médico me dijo q.sigo ovulando normalmente y q dé conseguir un vientre de alquiler podría tener mi segundo bebé espero información muchas gracias

  3. Estimada, Gracias por contactarnos. Le sugerimos que tome un turno con un especialista para evaluar el caso en profundidad. Puede hacerlo a turnos@halitus.com o telefónicamente al 5273-2000. O, si nos deja teléfono y mail, entraremos en contacto. Muchas gracias.

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