Marisa Brel ahora buscará su segundo hijo a través de un alquiler de vientre 6
Con alegría recibí la noticia de que, finalmente, mi amiga y paciente Marisa Brel ha decidido recurrir al útero portador, de la mano de mi colega y conocido de hace años, el Dr. Fernando Akerman. Luego de mucho pensarlo y varias consultas ha tomado esta decisión tan importante. Rápidamente la novedad se difundió en varios medios, entre ellos en Perfil. Muy pronto, y si Dios quiere, Paloma tendrá un hermanito o hermanita.
Como muchas personas en nuestro país, Marisa hubiera preferido hacer su tratamiento aquí. Naturalmente, la estaremos acompañando en todo este proceso, tanto desde el punto de vista profesional como desde el vínculo de amistad que se refuerza día a día. Lamentablemente, en la Argentina aún existe un vacío legal a este respecto: esto significa que personas como Marisa tienen que migrar a países dónde la práctica es posible y está debidamente regulada y reglamentada.
¿Qué significa “alquilar un vientre”?
El popular “alquiler de vientre” también conocido como “útero portador” o “útero subrogado” e trata de un acuerdo entre partes en la que una mujer lleva adelante un embarazo para otra persona o pareja. La mujer portadora podrá tener una relación genética con el embrión que lleva a término (en caso de haber aportado un óvulo propio) o ninguna relación genética en el caso de que el embrión haya sido formado con óvulos y espermatozoides de terceros. Puede haber, o no, un acuerdo económico entre las partes.
Se aplica como terapia para una mujer con infertilidad cuando presenta algún problema en su útero: ya sea que se lo hayan extirpado por algún motivo, o que esté afectado de tal forma que no le sea posible llevar adelante un embarazo, o porque su salud está afectada y corre un riesgo de vida en caso de embarazo. En estos casos se puede recurrir a una mujer que acepte llevar adelante el embrión formado por el hombre de la pareja y los óvulos de la mujer que tiene un problema en el útero o una enfermedad que contraindique el embarazo.
Esta técnica no es nueva, se viene realizando con éxito hace años en distintos países. La técnica del útero portador es una realidad científica, una necesidad para quienes no pueden tener un hijo de otra manea, por el motivo que sea. Es una técnica que forma parte de las tantas otras formas no tradicionales de tener hijos. Para los legisladores y sus asesores, que trabajan en la ley, un pedido de no dejarse llevar por su forma de pensar, de presiones, ser abiertos, pensar en las parejas que necesitan este tipo de tratamiento, como para que sea una ley no restrictiva, y que no perjudique a estas parejas en las que esta técnica es la única manera de ser padres.
Celebro la decisión y valentía de las personas, que como Marisa, no se rinden y recurren a todos los medios posibles que la medicina y la ciencia les brinda y que están a su alcance para cumplir su sueño de tener un hijo.





