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En busca de una mejor calidad de vida para todos 0

Ene23

No son pocos los científicos que aseguran que para el año 2020 la fertilización in Vitro óptima debería incluir una reducción de la carga emocional para el paciente, no solo aquella inherente al tratamiento sino también aquella que pudiera sumarse desde la clínica que presta el servicio.

Un estudio llevado a cabo sobre este tema revela que en la última década ha crecido el interés por comprender los cambios psicosociales de aquellos que pasan por un tratamiento in Vitro, especialmente cuáles son los elementos que le agregan una carga y pueden llevar finalmente al abandono del tratamiento y cuáles alivianan el camino y los preparan para manejar mejor la ansiedad y el estrés.

Buscar la mejora en al calidad de vida del paciente es la regla número uno y el principio es entonces identificar a aquellos pacientes que pudieran ser más psicológicamente vulnerables al tratamiento y apuntalarlos, contenerlos.

Cada paciente traerá su historia personal y sus propias características al consultorio y es entonces cuando se torna importante identificar a aquellos que pueden necesitar soporte psicológico extra. En este contexto, el rol del médico y las enfermeras no es menor, pero ya llegaré a eso. Mucho hay para hacer antes y durante el tratamiento e incluso para la vida misma no solo para mejorar ese estado de distress y ansiedad sino para vivir mejor. Hace unos años que hemos descubierto las bondades de distintas prácticas- como el yoga o el Tai Chi- y distintas actividades -como acupuntura, sincronizadores cerebrales, counselling o nuestro Sistema de Entrenamiento Especial- para ayudar a las personas a mejorar la salud y la calidad de vida al optimizar la conexión entre la mente y el cuerpo. El objetivo es lograr el equilibro para que todos los sistemas – el psíquico, el nervioso, el endocrino, el inmunológico, el hematológico – funcionen adecuadamente. Si bien la mayor parte de los pacientes tienen la posibilidad de enfrentar las demandas de un tratamiento y están seguros de no necesitar apoyo psicológico, se calcula que cerca de un 20% de los pacientes experimentarán distress –estrés desagradable, excesivo- y sufrirán una recarga durante el tratamiento, y serán más propensos a abandonar un tratamiento cuando aún tienen posibilidades por ver reducida su calidad de vida. En caso de aquellos que padecen de distress los ayudará aún más pero a quienes no lo padezcan, en la medida que el organismo funcione adecuadamente alcanzarán mayor bienestar, mejorarán su calidad de vida y aumentarán las posibilidades de lograr el embarazo –ya sea en forma natural si esto es posible, o por tratamiento- y, de no lograrlo, lo llevarán de una mejor manera.

De cara al 2020 y alineados con estudios que plantean la necesidad de ocuparse también del personal que está en relación con estos pacientes es que nuestro desafío es capacitar en forma permanente a todo el staff para establecer con el paciente una relación positiva, respetuosa y sensible y teniendo en cuenta que puede padecer también de distress -por empatía con el paciente, porque esos pacientes con distress alteran las rutinas de trabajo de ese personal y tienen quejas tal vez difíciles de manejar- brindarles herramientas para una mejor forma de trabajo puede ser beneficioso para todos. Estamos seguros de que médicos y enfermeras juegan un rol relevante y activo en brindar apoyo y contención a los pacientes en tratamiento. Si logramos identificar a aquellos pacientes psicológicamente más vulnerables, podremos ayudarlos de una mejor manera, no solo proponiéndoles que se acerquen a nuestras prácticas y actividades Mente-Cuerpo y a nuestro departamento de psicología para que puedan ayudarse a sí mismos, también podremos preparar a nuestro personal para que –al menos con esos pacientes- sea extra contenedor. Y así, no el 2020 sino el 2014 nos encontrará a todos trabajando por una mejor calidad de vida.

Sistema de Entrenamiento Especial (SEES): un enfoque holístico de la pareja infértil 2

Ago17

El Sistema de Entrenamiento Especial (SEES) es el resultado de aplicar un enfoque holístico y multidisciplinario a la medicina reproductiva. Integra la medicina del comportamiento (también conocida como “medicina mente cuerpo”), medicina tradicional china y los últimos avances en psicología y “stress management” a la experiencia clínica de la medicina reproductiva. Está basado en el modelo psicoterapéutico de las investigaciones científicas sobre la conexión mente-cuerpo desarrollado por la Escuela Medicina de Harvard para la infertilidad. Incluye también la experiencia de la Fundación Salud dirigida por Stella Maris Maruso en su Programa Avanzado de Recuperación y Apoyo (P.A.R.A) sumado a nuestra experiencia científica en salud reproductiva.
El SEES tiene por objeto complementar las terapias y asistir a los pacientes que se encuentran en tratamientos de reproducción asistida mejorando sus resultados así también como a aquellos pacientes que recién están pasando por las primeras etapas de búsquedas infructuosas del embarazo. Según la Escuela Medicina de Harvard, la medicina mente cuerpo le enseña a las personas a utilizar sus cuerpos y mente para cambiar su comportamiento o psicología con el objeto de promover su salud y/o recuperarse de una enfermedad.

Beneficios de las terapias complementarias en la infertilidad

Los beneficios de la interacción de las terapias complementarias con la medicina clínica (o medicina convencional) surgen a partir de combinar sus diferencias. La denominada medicina convencional está basada en el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad con la aplicación del conocimiento científico, la investigación biomédica y la tecnología. La curación está basada en la administración de medicación, cirugía u alguna forma de terapia clínica. Lo más importante es su especificidad. Por otro lado, las terapias complementarias enfocan a la enfermedad como un desequilibrio emocional o energético que va más allá de su manifestación clínica o que dicha manifestación es apenas un síntoma de ese desequilibrio. El desequilibrio puede no tener sólo un aspecto físico, sino también mental, emocional y espiritual. Por último, es la persona misma la que contribuye en buena parte al proceso de sanación.
Entonces, así como no podríamos esperar que las terapias complementarias resuelvan un síntoma que tenga origen genético o físico-funcional, tampoco podemos esperar que la medicina clínica lo haga con alteraciones originadas por el estrés o desequilibrios emocionales. Más aún, las mismas situaciones de enfermedad generan situaciones de estrés que en nada contribuye a su curación, agravando el problema y entrando en un círculo vicioso. Finalmente, que la misma persona sea parte de este proceso significará que en el futuro prestará mayor atención a su calidad de vida impactando positivamente en prevención y salud.

Midiendo los efectos del SEES

Las investigaciones en medicina mente-cuerpo sobre la infertilidad son tan tempranos como 1987. En Halitus fuimos pioneros en incorporar herramientas complementarias para ayudar a las parejas a lidiar con el estrés, la depresión y otros trastornos emocionales derivados y causantes de infertilidad hace poco más de 10 años. En el año 2000 pusimos en marcha un Proyecto que denominamos “Acompañándote”: integraba un grupo de psicólogas y psicopedagogas con el fin de asistir, contener e informar a los pacientes de infertilidad. Paralelamente, nació el Departamento de Psicología, grupos de Co-Ayuda y Yoga en la búsqueda del embarazo. A partir de enero 2010 integramos un Programa de medicina mente-cuerpo que incluye el Sistema de Entrenamiento y Acupuntura como parte de nuestro Departamento de Fertilidad.
Para explorar más acerca del perfil de las pacientes que integraron el primer SEES decidimos investigar formalmente el impacto de las diferentes intervenciones psicológicas y los motivos que llevan a una paciente por acudir o no a terapias complementarias. Este primera aproximación es parte de un estudio más amplio y que incluye a todos los pacientes del Instituto funcionando, entre otras cosas, como grupo de control (aquellos pacientes que no participen del SEES).
Recurrir a terapias complementarias para enfrentar el problema de fertilidad fue una estrategia relativamente frecuente, ya que más de la mitad de las participantes lo había hecho antes de comenzar con el entrenamiento. Pocas veces el médico está en conocimiento de este dato: tanto porque no forma parte de la rutina del sondeo médico como porque los pacientes lo sienten como algo clandestino y hasta vergonzoso para revelar. Al mismo tiempo, la mitad consideró que esas terapias podrían ser efectivas o muy efectivas para el manejo de su patología. Completado el entrenamiento de 3 meses de duración, casi la totalidad de las pacientes respondió afirmativamente a la pregunta referida al uso en el futuro alguna terapia alternativa en relación al problema de fertilidad.
La disponibilidad información es la clave al momento de una paciente no optase por un tratamiento complementario. Esta variable se muestra por sobre otros aspectos como recomendación o evidencia científica.
Independientemente de cuál miembro de la pareja (o si ambos) sufre de infertilidad, varón y mujer reaccionan y se expresan emocionalmente de manera diferente en relación a la patología. También quedó al descubierto la diferente interpretación que hacen del tránsito como pareja infértil. Si bien la inversión psicológica que hace el varón en lograr el embarazo es menor en relación a la de la mujer, todo hombre que no consigue embarazar a su pareja va a atravesar por las mismas emociones que la mujer infértil. El 80% de los varones estuvieron de acuerdo en acompañar a su pareja en el SEES y entendieron que tuvieron una participación activa. Expresaron haber notado cambios positivos dentro del primer mes tanto en su mujer como en la relación entre ambos. A pesar de ello, casi la totalidad de las mujeres hubieran deseado una mayor empatía de su pareja. Las diferencias en los niveles de exteriorizar e interpretar el problema no significa que la respuesta emocional no exista o sea menos dolorosa.
Gracias a investigaciones y trabajos anteriores sabemos que el estrés y las emociones tienen un impacto en muchos de los sistemas del cuerpo. El sistema reproductivo no es ajeno a ello. La incorporación de terapias complementarias al tratamiento clínico de la infertilidad de un modo ordenado, objetivo y desde dónde sus resultados puedan ser medidos, evaluados y corregidos se plantea como una opción real y científica para potenciar sus resultados.

Conclusiones sobre el primer Sistema de Entrenamiento Especial (SEES) para la infertilidad 1

Jul14

Con la finalización del primer ciclo del Sistema de Entrenamiento Especial (SEES) para la infertilidad y a pocos días de comenzar con un segundo grupo me gustaría hacer un comentario sobre las preguntas más frecuentes sobre el entrenamiento.

¿Cuáles son las características principales del programa desarrollado por Halitus bajo el nombre de Sistema de Entrenamiento Especial (SEES)?

El Sistema de Entrenamiento Especial (SEES) es el resultado de aplicar un enfoque holístico y multidisciplinario que integra la medicina del comportamiento, o Medicina mente cuerpo, Medicina tradicional china y los últimos avances en psicología y “stress management” junto con la experiencia clínica de la medicina reproductiva. Está basado en el modelo psicoterapéutico de las investigaciones científicas sobre la conexión mente-cuerpo desarrollado por la Escuela Medicina de Harvard para la infertilidad. Integra también la experiencia de la Fundación Salud dirigida por Stella Maris Maruso en su Programa Avanzado de Recuperación y Apoyo (P.A.R.A) sumado a nuestra experiencia científica en salud reproductiva. El objetivo es complementar y asistir a los tratamientos de reproducción asistida mejorando sus resultados así como a aquellos pacientes que recién están pasando por búsquedas infructuosas del embarazo.
El entrenamiento tiene una duración de 3 meses y los participantes se ejercitan en la utilización de recursos propios, habilitándose para modificar su química interna generando las drogas endógenas necesarias para optimizar los tratamientos médicos. Así disminuyen los niveles de estrés utilizando técnicas de relajación, inteligencia emocional y espiritual que conecte a las personas con el verdadero propósito de sus vidas. Las técnicas son desarrolladas no sólo con la intención de aumentar las chances de la concepción pero la de incrementar las sensaciones de bienestar general.
Las herramientas o recursos que utiliza son: la Reestructuración Cognitiva, Técnicas Bioenergéticas y de regulación emocional, terapia de imágenes y métodos de relajación y meditación específicos. El objetivo del sistema es entrenar a los pacientes en la movilización de los propios recursos internos a través de la estimulación de sus drogas endógenas.

¿De qué modo interactúan las denominadas terapias complementarias con los sistemas tradicionales?

Los beneficios de la interacción de las terapias complementarias con la medicina clínica (o medicina convencional) surgen justamente a partir de complementar sus diferencias. La denominada medicina convencional está basada en el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad con la aplicación del conocimiento científico, la investigación biomédica y la tecnología. La curación está basada en la administración de medicación, cirugía u alguna forma de terapia clínica. Lo más importante es su especificidad. Por otro lado, las terapias complementarias enfocan a la enfermedad como un desequilibrio energético que va más allá de su manifestación clínica o que dicha manifestación es apenas un síntoma de ese desequilibrio. El desequilibrio puede no tener sólo un aspecto físico, sino también mental, emocional y espiritual. Por último, es la persona misma la que contribuye en buena parte al proceso de sanación.
Entonces, así como no podríamos esperar que las terapias complementarias resuelvan un síntoma que tenga origen genético o físico-funcional, tampoco podemos esperar que la medicina clínica lo haga con alteraciones originadas por el estrés o desequilibrios emocionales. Más aún, las mismas situaciones de enfermedad generan situaciones de estrés que en nada contribuye a su curación, agravando el problema y entrando en un círculo vicioso. Finalmente, que la misma persona sea parte de este proceso significará que en el futuro prestará mayor atención a su calidad de vida impactando positivamente en prevención y salud.

¿Hace cuánto se emplea el SEES?

Las investigaciones de medicina del comportamiento o también conocida como medicina mente-cuerpo sobre la infertilidad son tan tempranos como 1987. Centros de fertilidad de reconocido prestigio de Estados Unidos y Europa, como el Boston IVF y la Universidad de Harvard, utilizan programas de medicina mente-cuerpo como parte de la terapia desde hace más de 20 años. En Halitus entendimos la necesidad de integrar este enfoque y en el año 2000 pusimos en marcha un Proyecto que denominamos “Acompañándote”. Este proyecto integraba un grupo de psicólogas y psicopedagogas con el fin de asistir, contener e informar a los pacientes de infertilidad. Paralelamente, nació el Departamento de Psicología, grupos de Co-Ayuda y Yoga en la búsqueda del embarazo. Este año fue que finalmente integramos la Medicina mente-cuerpo, el Sistema de Entrenamiento y Acupuntura como parte de nuestro Departamento de Fertilidad.

¿Qué resultados se obtuvieron al momento?

Aún es muy temprano para arrojar resultados científicos de nuestra experiencia. Nos basamos en estudios de la Universidad de Harvard en los que casi un 25% de mujeres que entraron al programa mente-cuerpo sin signos de depresión (medido con la escala de diagnóstico clínico estándar) lograron el embarazo en los 6 meses siguientes al programa. A su vez, mujeres que entraron al programa con síntomas severos de depresión mostraron una tasa de embarazo del 60%. Por otro lado, sí podemos dar cuenta testimonial de la experiencia individual de las pacientes en dónde además de la contención sienten estar accionando sobre y no simplemente padeciendo la patología. Las herramientas que brinda el SEES para manejar el estrés y los estados de desesperación asociados a la infertilidad son fundamentales. Las participantes pueden dar cuenta de la evolución; pasan de un estado de desesperación y angustia a uno de armonía y control de su realidad. Una paciente comentó: “Del deseo pasamos a la obsesión y el deseo por un hijo pasa a ser el organizador de tu vida. Relegás tus pasiones, tu vínculo, tu familia, te encerrás. El SEES, fortalece tu autoestima, fortalece vínculos, redescubre pasiones, te vuelve a conectar con el sentido de la vida, lo que es volver a gozar, regocijarse y deleitarse”. (Se puede ver la nota completa aquí.)

¿Cómo es la predisposición de los pacientes?

La predisposición no podría ser mejor, ni más celebrada. Desde siempre, buena parte de nuestros pacientes han recurrido a la terapia psicológica o terapias alternativas como reiki, homeopatía, yoga, relajación, etc. como complemento a los tratamientos de fertilidad. Pocas veces el médico estaba en conocimiento de ello. En la mayoría de los casos, con la sensación de que fuese algo clandestino, dejándolo bien afuera de la consulta por temor a un reto por parte del médico. De ahí también nuestra inquietud por incorporar estas técnicas: para que realmente actúen de complemento al tratamiento de un modo ordenado, objetivo y en un ámbito donde sus resultados puedan ser medidos y evaluados.

Dr. R. Sergio Pasqualini is powered by WordPress y Halitus Instituto Médico
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