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40% de las mujeres con dificultades para lograr el embarazo padecen de Endometriosis 0

Feb28

Tienen endometriosis el 40% de las mujeres con dificultades para lograr el embarazo y el 8% al 10% de las mujeres en edad reproductiva.

El endometrio - la capa interna del útero- pierde su parte superficial, esto es lo que se descama todo los meses y produce la menstruación. La endometriosis es ese tejido endometrial ubicado por fuera de la cavidad uterina, en la cavidad peritoneal, en la pelvis, puede ser a distancia también- cosa menos frecuente- y puede ser en forma de quistes en los ovarios cuyas imágenes ecográficas son características y posibilita realizar el diagnóstico por ecografía.

Debe prestarse atención a dolores menstruales muy fuertes, dolores durante el coito, inflamación y sangrados irregulares o dismenorrea. Pero el diagnóstico cierto, cuando la endometriosis es peritoneal- que es la más frecuente- se realiza por laparoscopía. La endometriosis peritoneal consiste en la generación de focos implantados de este endometrio en la cavidad peritoneal, causados por la sangre que refluye por las trompas en el momento de la menstruación y que por algún motivo inmunológico, por problemas a nivel del endometrio o de la receptividad de ese peritoneo, implanta allí y produce la endometriosis. Esto es lo que presentan el 40% de las mujeres que consultan buscando embarazo y el 8% al 10% de las mujeres en edad reproductiva, es decir, es algo muy frecuente.

Laparoscopía ¿sí o no?

Ahora, la laparoscopia, que es la forma certera de diagnosticar la endometriosis, formaba parte de los diagnósticos siempre y, no tantos años atrás, luego llegábamos a hacer hasta seis inseminaciones para ver si resultaba el embarazo y recién entonces realizábamos tratamientos de fertilización in Vitro. En el día de hoy, se hacen 2 ó 3 inseminaciones únicamente y si no dan resultado, se pasa a la realización de fertilización in Vitro porque, con esta técnica, se obtienen más datos para el diagnóstico que la inseminación fallida no da. Por lo tanto, si las trompas son permeables y la cantidad de espermatozoides aceptable y la paciente califica para una inseminación, sabemos que la inseminación intrauterina puede resultar en embarazos en mujeres que posean endometriosis. Por otra parte, los mecanismos de la infertilidad relacionados a la presencia de endometriosis dependen en gran parte, del grado que presente la paciente. Hay estudios que sugieren que la presencia de endometriosis, incluso leve, de grado I o II, provoca un proceso inflamatorio que dificulta el buen funcionamiento ovárico, tubárico, peritoneal y endometrial generando que la génesis folicular, la fertilización y la implantación sean defectuosas.

Sin embargo, hay más estudios que observan la relación entre endometriosis moderada  y severa son causante de infertilidad. Las adherencias que provoca una endometriosis de mayor grado pueden ser causantes de una reducción de la fertilidad impidiendo la liberación del ovocito, bloqueando el ingreso de los espermatozoides en la cavidad peritoneal o inhibiendo la llegada a las trompas de Falopio. Y muchas veces, las cirugías anteriores llevan a enfrentar una paciente con un solo ovario o incluso con cirugías conservadoras de quistes ováricos que presentan baja respuesta a la estimulación ovárica y bajas tasas de embarazo. A la hora de evaluar un tratamiento para la infertilidad es necesario tratar cualquier otra causa probable, evaluar la edad del compañero, el grado de endometriosis y otras variables en cada caso particular para determinar luego cuáles serán los pasos a seguir con esa pareja que busca embarazo.

Entonces, en muchos casos, saber si la mujer tiene o no tiene endometriosis cuando encaramos un tratamiento de infertilidad no es relevante siempre y cuando saber ese diagnóstico no cambie la conducta: las inseminaciones- si es que están dadas las condiciones- para luego pasar a una fertilización in vitro.

Cuando se realiza una laparoscopía y se encuentra endometriosis, es un hallazgo pero no puede decirse que eso es lo que impedía lograr el embarazo, se lo tiene en cuenta. Si bien la cirugía es una de las posibilidades de tratamiento, no siempre es la mejor opción. Ha cambiado radicalmente la conducta, se sigue haciendo en muchos casos la laparoscopía pero no siempre, y no está mal porque el manejo con respecto a si es importante saber si tiene o no endometriosis dependerá del caso en particular. Porque la mujer que tiene endometriosis puede lograr el embarazo desconociendo que poseía algún grado de endometriosis o aún conociendo su existencia; puede existir otro grupo que no logrará el embarazo por otros motivos y finalmente, un grupo no logrará la gestación a causa de esta dolencia. Los tratamientos posibles son absolutamente individuales y dependen fundamentalmente de las características y deseos de la mujer y del grado y tipo de endometriosis que presente. Es decir, a evaluar caso por caso según la forma del  manejo de cada especialista y según las características puede diferir la conducta y puede existir más de un camino posible para beneficio del paciente.

El calor afecta la producción de espermatozoides 0

Feb25

Para la normal producción de espermatozoides, la temperatura del escroto debería estar 2.2Cº por debajo de la temperatura intra abdominal. Las temperaturas elevadas dentro de los testículos pueden derivar en efectos adversos en la espermatogénesis. Recomendaciones para el hombre que está buscando lograr un embarazo.

Si bien se sae que la mayor parte de las causas de la infertilidad masculina están relacionadas con causas genéticas y se traen desde el nacimiento, también está probado que puede ser afectada por el medio ambiente, los pesticidas y la exposición a distintos tipos de químicos o altas temperaturas.

El efecto del calor en la producción espermática ha sido fuertemente documentado a lo largo de los años. Hoy se sabe que puede llevar a la oligospermia -baja cantidad de espermatozoides en el eyaculado-, astenospermia - alteración en la función de los espermatozoides- y teratozoospermia - alteración en la forma de los espermatozoides. Pero, si bien algunos estudios hacían hincapié en que durante el verano las altas temperaturas podían incidir en la cantidad y calidad del esperma, otros tantos mostraron lo contrario. Lo que hoy en día puede asegurarse es que el calor testicular afecta la producción espermática y hay recomendaciones específicas que podrían hacerse.

Recomendaciones:

Evitar saunas, jacuzzis y baños de inmersión. Varios estudios han mostrado que el calor provocado por este tipo de baños puede afectar la calidad del esperma. Sin embargo, también ha sido probado que el efecto negativo es absolutamente reversible en pocas semanas.

Evitar realizar algunos deportes como ciclismo por muchas horas puede provocar una subida de temperatura en el escroto afectando la producción espermática y su movilidad, según distintos estudios.

Algunos investigadores han concluido que el uso reiterado de la computadora portátil sobre el regazo puede provocar variaciones en el esperma. Es que las portátiles sobre las piernas elevan la temperatura de los testículos por sobre lo recomendado. Siempre es mejor utilizar la computadora portátil sobre una mesa.

El uso del teléfono celular –especialmente en la cintura- durante gran cantidad de horas podría provocar un descenso en la movilidad y cambios en la morfología espermática, según demostraron distintos estudios norteamericanos y españoles.

Evitar el uso de ropa ajustada –especialmente ropa interior- porque ésta favorece el aumento de la temperatura del escroto disminuyendo la producción de esperma.

Varicocele. Es frecuente causa de infertilidad masculina (15% de la población general). Es una dilatación venosa anormal que se desarrolla en el cordón espermático. Esta afección puede modificar el normal flujo sanguíneo de la zona, alterando la temperatura con sus consecuencias sobre la producción espermática.

Algunos oficios y trabajos exponen los genitales masculinos a altas temperaturas (trabajar con calderas u hornos, ser panadero, camionero, bailarín).

Factores de riesgo para la fertilidad masculina:

  • Exposición a tóxicos o sustancias peligrosas.
  • Consumir marihuana, altas dosis de alcohol o tabaco.
  • Algunos medicamentos recetados para la psoriasis o úlceras.
  • Exposición de los genitales a altas temperaturas.
  • Paperas luego de la pubertad.
  • Presencia de varicocele.
  • Desórdenes hormonales.
  • Alteraciones del peso corporal/Obesidad
  • Testículos que no han descendido.
  • Historia de infección genital.

El primer paso para vencer la infertilidad es la información. Saber cuáles son los factores de riesgo e informárselos al médico es, tal vez, el primer paso hacia la solución.

Junio: mes del cuidado de la fertilidad 0

Jun5

Durante todo junio y por iniciativa de la American Fertility Association (AFA) se celebra el Mes Internacional del Cuidado de la Fertilidad. Halitus se suma a esta iniciativa con una serie de actividades. Las actividades estarán enfoncadas a incentivar la consulta de primera vez, concientizar a las mujeres sobre la importancia de realizar una planificación reproductiva en un contexto de decisión informada y convocar a los nacidos de técnicas de reproducción asistida.

Promover la preservación de fertilidad significa ir un paso más allá de la medicina asistencial. Significa un compromiso social y una responsabilidad como proveedores de salud en donde la educación en la anticipación de patologías evita reales complicaciones a futuro. Preservación de la fertilidad va de la mano de criopreservación. Durante muchos años hemos demostrado los mejores resultados con criopreservación de óvulos ubicándonos definitivamente como el centro con más experiencia en el área.

Mes de la fertilidad

Mes de la fertilidad

El mes del cuidado de la fertilidad es una oportunidad para exponer lo crítico que se ha vuelto la infertilidad en los últimos años. La vida moderna nos impone ritmos y desafíos que se agregan a las causas tradicionales de la enfermedad. Ciertas conductas sociales, el abuso de drogas, alcohol y cigarrillo y su combinación con dietas poco equilibradas o exceso de trabajo y estrés son causas frecuentes de esterilidad.
La postergación de la maternidad, es decir, diferir la idea de tener un hijo al límite de lo biológicamente posible sin previsión del verdadero estado de la salud reproductiva, es también una práctica actual. Este aplazamiento social genera enfermedad en un momento del ciclo de vida reproductivo de la mujer en donde, en realidad, es natural que no se pueda concebir. A su vez, los estados mentales como la depresión y el estrés tienen un gran impacto en la complicación de la patología y su tratamiento.
Esta noción nos ha llevado a ver la salud reproductiva desde otra perspectiva, una perspectiva más integral: por un lado la prevención y, por otro, la noción de que los aspectos mentales, emocionales y físicos de la infertilidad están entrelazados y no pueden dejarse de lado.

Junio será un mes destinado a la acción, un momento único para difundir la importancia de la prevención y un enfoque multidisciplinario de la infertilidad. Nuestro compromiso y esfuerzos combinados ayudarán a traer claridad y sensibilidad sobre la importancia de evaluar y preservar la fertilidad a futuro.

Dejar de fumar es clave: te cuidás vos y cuidás al bebé y a tu fertilidad 0

May20

Las mujeres fumadoras tienen un 40% menos posibilidades de quedar embarazadas. Y el 11% de las que están en la “dulce espera” siguen atadas al cigarrillo. Cuáles son las posibles consecuencias

El tabaquismo, la primera causa de muerte evitable en el mundo, no sólo aumenta el riesgo de padecer enfermedades. Además, reduce la fertilidad y eleva el riesgo de tener complicaciones durante el embarazo.

¿Cómo incide el tabaquismo en la salud de la mujer, de aquella pareja que busca un bebé y de un bebé por nacer cuya madre es fumadora? ¿Cuáles son los tratamientos posibles y las consecuencias de seguir fumando?

Existen distintos tipos de tratamientos para dejar de fumar: la intervención breve, las intensivas, la entrega de material de autoayuda, entre otras. Sólo dos tercios de los pacientes dejan de fumar sin ayuda. Y esto requiere de alerta porque se calcula que en la actualidad el consumo de tabaco es responsable de 5 millones de muertes anuales y que esta cifra puede duplicarse para 2030.

¿Qué pasa cuando la salud afectada incide en la relación de pareja, como en los casos de infertilidad? Investigaciones han mostrado que el tabaquismo resulta en una reducción de la fertilidad y la fecundidad, ya sea que fume uno o los dos miembros de la pareja. Es importante hacer una consulta obstétrica o de fertilidad sobre si fuman o no para abordar el problema y ayudarlos a dejar el vicio.

Si bien la mayoría de las mujeres dejan de fumar al saber que van a tener un hijo, algunos estudios mostraron que en nuestro país un 11% continúan fumando durante el embarazo.

Tabaquismo y fertilidad

En todo el mundo, alrededor de un tercio de las mujeres en edad de concebir son fumadoras. Según la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva, la nicotina y otras sustancias químicas tóxicas presentes en los cigarrillos son dañinas para la fertilidad. Interfieren con la capacidad del organismo de producir estrógenos (una hormona fundamental para regular la ovulación) y puede hacer que los óvulos sean más vulnerables a las anomalías genéticas.

Las toxinas que libera el cigarrillo y su efecto sobre los vasos sanguíneos afectan las glándulas endócrinas y los órganos reproductores como el ovario y el testículo. Por eso, es importante hablar de la relación directa entre el tabaquismo y la disminución de la fertilidad. Se calcula que hace que las mujeres tengan cerca de 40% menos posibilidades de quedar embarazadas.

El cigarrillo provoca:

*  Flujo sanguíneo reducido a nivel de los genitales, que contribuye a la sequedad de la vagina y otros problemas sexuales.

*  Disminución del número de óvulos debido a su destrucción en los ovarios antes de que alcancen la madurez.

*  Alteraciones de la liberación de las hormonas.

*  Disminución de la motilidad de la trompa de falopio y enfermedad tubárica.

*  Disminución de la capacidad de implantación del embrión.

Además, las mujeres que fuman durante el embarazo tienen tres veces más probabilidad de tener bebés con bajo peso al nacer y es mayor su riesgo de sufrir abortos, dar a luz bebés sin vida o con malformaciones fetales y su volumen de leche es menor y de más baja calidad.

En el caso de los hombres, el tabaquismo puede generar alteraciones en los niveles hormonales que controlan la fertilidad. Provoca una disminución en la calidad del semen y una reducción de la cantidad de espermatozoides, su movilidad y variaciones en su morfología.

Los estudios muestran que los componentes del humo de cigarrillo pueden aumentar el riesgo de ruptura prematura del saco amniótico y, si bien no hay evidencia acerca del rol del tabaco en el desarrollo de las anomalías de inserción placentaria, se presenta placenta previa con mayor frecuencia en las fumadoras.

Es importante resaltar que la mayoría de las mujeres después del parto, si no se trabaja para que mantenga la abstinencia, vuelve a fumar.

La exposición al humo de tabaco ajeno es un problema de salud pública. En las mujeres, ese humo es causa probada de cáncer de mama- aumenta el riesgo entre un 40 y un 70%-, particularmente si son expuestas a edades tempranas. Las mujeres embarazadas expuestas al humo de tabaco ajeno tienen mayor riesgo de presentar parto pretérmino y bebés de bajo peso al nacer.

Después de leer todo esto… ¿Necesitás más razones para dejar de fumar?

Cumplió 32 años el primer “bebé de probeta” y las controversias continúan 0

Jul25

El 25 de julio de 1978 nacía Louise Brown la primera “bebé de probeta”, convirtiéndose en uno de los logros médico-científicos más importantes de la segunda mitad del siglo XX. Este nacimiento fue particularmente “feliz” porque sentó las bases para el desarrollo clínico de la medicina reproductiva, que diera lugar al nacimiento de un estimado de 4,3 millones de bebés en el mundo.

Pero esto que denominamos de “feliz nacimiento” no estuvo ajeno a controversias, idas y venidas, falta de financiación y situaciones de preconceptos que, entre otras cosas, sólo resultó en demoras en la obtención resultados satisfactorios y concluyentes.
En su última publicación, la revista científica Human Reproduction revela que las investigaciones de los británicos Robert Edwards y Patrick Steptoe, científicos que hicieron posible el nacimiento de Louise, se vieron repetitivamente obstaculizadas por tecnisismos y preconceptos. Trabas que provinieron tanto de parte de la burocracia inglesa así como de la comunidad médica más conservadora que entendían que tanto Edwards como Steptoe no tenían el “pedigree” suficiente:  ”Steptoe provenía de un hospital secundario del norte, mientras que Edwards, aunque era de Cambridge, no era profesor ni estaba médicamente cualificado”.  Finalmente recurrieron y recibieron financiación y apoyo privados. Paralelismo absoluto con  lo que ocurriera con la “píldora anticonceptiva” que recibió principalmente apoyo privado para su desarrollo e investigación.

Hasta hoy se creía que el Consejo de Investigación Médica (MRC) de Gran Bretaña - organismo gubernamental responsable en la distribución de fondos para proyectos médicos- había rechazado el proyecto en 1970 por cuestiones de simple burocracia. Sin embargo, a partir de ahora quedó claro que otros factores entraron en juego y tuvieron peso suficiente como para rechazar las propuestas.

Lo revelador es que 32 años más tarde y un océano de por medio no podemos dejar de trazar semejanzas con nuestra realidad.  El trabajo de Edwards y Steptoe fue revolucionario en muchos sentidos, entre otras cosas, porque a partir de allí el eje central de la ciencia de la reproducción dejó de ser el control de la natalidad, para pasar a fomentarla. Y la falta de visión del MRC tampoco nos es ajeno.  En numerosas ocasiones, el estado no asume un compromiso ni dirección claras respecto de su rol en medicina reproductiva; las secretarías y agencias de financiación encuentran muy difícil dar crédito a líneas de investigación que se pueden percibir a priori como controvertidas. A nivel legislativo seguimos discutiendo si la infertilidad es o no una enfermedad (¿qué duda cabe?) y de qué manera podría entrar y hasta dónde en el PMO.  Lo importante en todo esto es discutir desde el conocimiento y con la valoración adecuada de estas técnicas, no limitándolas, sino apenas otorgándoles el marco legal adecuado.
Muchas veces las tecnologías innovadoras se perciben de forma ambivalente, especialmente aquellas relativas a la reproducción humana olvidándonos de los beneficios a futuro. Estudios sobre las técnicas de estudios genéticos de preimplantación embrionaria (DPG), sobre células madre y biotecnología se siguen viendo como puramente experimentales obviando su potencial terapéutico.

La ecuación es simple. No deberíamos alejarnos del foco, lo que motiva la investigación y el progreso: a final de cuentas la intención es mejorar nuestra calidad de vida. Hoy Louise formó una familia propia y es madre de un varón de 3 años de edad que fue concebido naturalmente. ¡Feliz cumpleaños Louise!

Conclusiones sobre el primer Sistema de Entrenamiento Especial (SEES) para la infertilidad 1

Jul14

Con la finalización del primer ciclo del Sistema de Entrenamiento Especial (SEES) para la infertilidad y a pocos días de comenzar con un segundo grupo me gustaría hacer un comentario sobre las preguntas más frecuentes sobre el entrenamiento.

¿Cuáles son las características principales del programa desarrollado por Halitus bajo el nombre de Sistema de Entrenamiento Especial (SEES)?

El Sistema de Entrenamiento Especial (SEES) es el resultado de aplicar un enfoque holístico y multidisciplinario que integra la medicina del comportamiento, o Medicina mente cuerpo, Medicina tradicional china y los últimos avances en psicología y “stress management” junto con la experiencia clínica de la medicina reproductiva. Está basado en el modelo psicoterapéutico de las investigaciones científicas sobre la conexión mente-cuerpo desarrollado por la Escuela Medicina de Harvard para la infertilidad. Integra también la experiencia de la Fundación Salud dirigida por Stella Maris Maruso en su Programa Avanzado de Recuperación y Apoyo (P.A.R.A) sumado a nuestra experiencia científica en salud reproductiva. El objetivo es complementar y asistir a los tratamientos de reproducción asistida mejorando sus resultados así como a aquellos pacientes que recién están pasando por búsquedas infructuosas del embarazo.
El entrenamiento tiene una duración de 3 meses y los participantes se ejercitan en la utilización de recursos propios, habilitándose para modificar su química interna generando las drogas endógenas necesarias para optimizar los tratamientos médicos. Así disminuyen los niveles de estrés utilizando técnicas de relajación, inteligencia emocional y espiritual que conecte a las personas con el verdadero propósito de sus vidas. Las técnicas son desarrolladas no sólo con la intención de aumentar las chances de la concepción pero la de incrementar las sensaciones de bienestar general.
Las herramientas o recursos que utiliza son: la Reestructuración Cognitiva, Técnicas Bioenergéticas y de regulación emocional, terapia de imágenes y métodos de relajación y meditación específicos. El objetivo del sistema es entrenar a los pacientes en la movilización de los propios recursos internos a través de la estimulación de sus drogas endógenas.

¿De qué modo interactúan las denominadas terapias complementarias con los sistemas tradicionales?

Los beneficios de la interacción de las terapias complementarias con la medicina clínica (o medicina convencional) surgen justamente a partir de complementar sus diferencias. La denominada medicina convencional está basada en el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad con la aplicación del conocimiento científico, la investigación biomédica y la tecnología. La curación está basada en la administración de medicación, cirugía u alguna forma de terapia clínica. Lo más importante es su especificidad. Por otro lado, las terapias complementarias enfocan a la enfermedad como un desequilibrio energético que va más allá de su manifestación clínica o que dicha manifestación es apenas un síntoma de ese desequilibrio. El desequilibrio puede no tener sólo un aspecto físico, sino también mental, emocional y espiritual. Por último, es la persona misma la que contribuye en buena parte al proceso de sanación.
Entonces, así como no podríamos esperar que las terapias complementarias resuelvan un síntoma que tenga origen genético o físico-funcional, tampoco podemos esperar que la medicina clínica lo haga con alteraciones originadas por el estrés o desequilibrios emocionales. Más aún, las mismas situaciones de enfermedad generan situaciones de estrés que en nada contribuye a su curación, agravando el problema y entrando en un círculo vicioso. Finalmente, que la misma persona sea parte de este proceso significará que en el futuro prestará mayor atención a su calidad de vida impactando positivamente en prevención y salud.

¿Hace cuánto se emplea el SEES?

Las investigaciones de medicina del comportamiento o también conocida como medicina mente-cuerpo sobre la infertilidad son tan tempranos como 1987. Centros de fertilidad de reconocido prestigio de Estados Unidos y Europa, como el Boston IVF y la Universidad de Harvard, utilizan programas de medicina mente-cuerpo como parte de la terapia desde hace más de 20 años. En Halitus entendimos la necesidad de integrar este enfoque y en el año 2000 pusimos en marcha un Proyecto que denominamos “Acompañándote”. Este proyecto integraba un grupo de psicólogas y psicopedagogas con el fin de asistir, contener e informar a los pacientes de infertilidad. Paralelamente, nació el Departamento de Psicología, grupos de Co-Ayuda y Yoga en la búsqueda del embarazo. Este año fue que finalmente integramos la Medicina mente-cuerpo, el Sistema de Entrenamiento y Acupuntura como parte de nuestro Departamento de Fertilidad.

¿Qué resultados se obtuvieron al momento?

Aún es muy temprano para arrojar resultados científicos de nuestra experiencia. Nos basamos en estudios de la Universidad de Harvard en los que casi un 25% de mujeres que entraron al programa mente-cuerpo sin signos de depresión (medido con la escala de diagnóstico clínico estándar) lograron el embarazo en los 6 meses siguientes al programa. A su vez, mujeres que entraron al programa con síntomas severos de depresión mostraron una tasa de embarazo del 60%. Por otro lado, sí podemos dar cuenta testimonial de la experiencia individual de las pacientes en dónde además de la contención sienten estar accionando sobre y no simplemente padeciendo la patología. Las herramientas que brinda el SEES para manejar el estrés y los estados de desesperación asociados a la infertilidad son fundamentales. Las participantes pueden dar cuenta de la evolución; pasan de un estado de desesperación y angustia a uno de armonía y control de su realidad. Una paciente comentó: “Del deseo pasamos a la obsesión y el deseo por un hijo pasa a ser el organizador de tu vida. Relegás tus pasiones, tu vínculo, tu familia, te encerrás. El SEES, fortalece tu autoestima, fortalece vínculos, redescubre pasiones, te vuelve a conectar con el sentido de la vida, lo que es volver a gozar, regocijarse y deleitarse”. (Se puede ver la nota completa aquí.)

¿Cómo es la predisposición de los pacientes?

La predisposición no podría ser mejor, ni más celebrada. Desde siempre, buena parte de nuestros pacientes han recurrido a la terapia psicológica o terapias alternativas como reiki, homeopatía, yoga, relajación, etc. como complemento a los tratamientos de fertilidad. Pocas veces el médico estaba en conocimiento de ello. En la mayoría de los casos, con la sensación de que fuese algo clandestino, dejándolo bien afuera de la consulta por temor a un reto por parte del médico. De ahí también nuestra inquietud por incorporar estas técnicas: para que realmente actúen de complemento al tratamiento de un modo ordenado, objetivo y en un ámbito donde sus resultados puedan ser medidos y evaluados.

Junio es el mes del Cuidado de la Fertilidad 0

Jun1

Por iniciativa American Fertility Association (AFA) el mes de junio es considerado el mes del cuidado de la fertilidad, una patología que afecta a millones de personas en todo el mundo.

Como todos los años desde Halitus nos sumamos esta iniciativa. Esta vez, nos acompaña la Fundación Repro en el marco de su campaña permanente de información y concientización del declinar temprano de la función ovárica. Nada más adecuado para la línea de acción que nos ocupa y preocupa: promover la preservación de la fertilidad y la importancia de la medicina complementaria en la búsqueda del embarazo.

Desde el punto de vista de la medicina, cuidar la fertilidad promoviendo su preservación significa ir un paso más allá de lo meramente asistencial. Representa el compromiso social y una responsabilidad como proveedores de salud en donde la educación en la anticipación de patologías evita reales complicaciones a futuro. Este concepto de preservación de la fertilidad va de la mano de dos nociones fundamentales en salud reproductiva: planificación familiar y criopreservación de gametos.

Reserva reproductiva como parte de la planificación familiar

La oportunidad que tiene una pareja en tener un hijo depende en gran parte en la posibilidad de producir buenos gametos: óvulos y espermatozoides. La reserva reproductiva describe tanto la cantidad como la calidad de estos gametos. Dicha reserva se ve afectada en el tiempo por el género, genética, edad y exposición a las condiciones del medio ambiente. La duración, punto de inflexión y declinación de la reserva reproductiva difieren en cada pareja y en cada uno de sus miembros de acuerdo a esos factores. Los tests de reserva reproductiva son una herramienta útil que deberían incorporarse en la rutina de la planificación familiar.

La planificación familiar no debe ser entendida sólo como control de natalidad e información sobre enfermedades de transmisión sexual. Toda planificación familiar ayuda a las parejas a tomar decisiones informadas acerca de su comportamiento sexual y reproductivo en la construcción controlada de su familia en tiempo y tamaño. Ahora bien, ¿cómo es posible realizar tal planificación sin información completa sobre mis capacidades reproductivas? Pareciera como si las decisiones estuvieran basadas en el supuesto de que la pareja se encuentra en perfecta salud reproductiva y va a permanecer en esa misma situación indefinidamente. Una perfecta salud reproductiva no es una condición dada.

Es más fácil incorporar técnicas de control de natalidad para evitar embarazos que de reproducción asistida cuando estamos en problemas. Entonces, ¿no sería más acertado tomar decisiones con la mayor información disponible?

Más y más mujeres posponen su primer embarazo hasta que se encuentran con dificultades biológicas, producto del envejecimiento natural y consecuente decrecimiento de la reserva ovárica y calidad de sus óvulos. Como resultado, en los últimos años el número de mujeres consultando por problemas de fertilidad a partir de los 37 años se incrementa, edad en la que la función ovárica está en declive haciendo más difícil la obtención de óvulos de calidad adecuada para lograr un embarazo. Por otro lado, y afortunadamente, más y más técnicas médicas se hacen disponibles y permiten la concepción a pesar de todo.

En los Estados Unidos y Europa dónde la planificación familiar se toma muy enserio los test de reserva reproductiva en mujeres son moneda corriente y parte de toda planificación familiar seria y metódica. A veces hasta sorprende el grado de minuciosidad y responsabilidad con que muchas mujeres se toman esto de la planificación, quizá hasta el grado de la exasperación. Con sólo consultar blogs, redes sociales y foros es fácil confirmar esto que, a primera vista, parece exagerado. “Cocoa” es inglesa, soltera y estudiante. Con 27 años de edad y pregunta en Yahoo! Answers acerca del grado de efectividad de un test de reserva ovárica que se realizó porque desea “terminar la escuela de Leyes (otros 3 años), trabajar por otros 2 años y recién después tener hijos”.

En esta parte del mundo somos diferentes. En consultorio ginecológico las mujeres más jóvenes no niegan la practicidad de un test de reserva ovárica a la hora de planificar el futuro. Sin embargo, demuestran despreocupación o hasta rechazo por la formalidad que aparenta cualquier control programado (proyección) de su futura familia. Por el contrario, mujeres de más edad y en particular aquellas que padecen o padecieron algún problema de fertilidad valoran enormemente esta herramienta y hasta a veces se lamentan no haber tomado los recaudos a tiempo.

El uso del test de reserva ovárica, junto con ecografías y test hormonales nos presentan una posibilidad real de definir la reserva reproductiva de una mujer y actuar ante casos de reservas disminuidas o fallas tempranas. Este diagnóstico debería ser considerado como una herramienta de planificación familiar para actuar preventivamente si los resultados no son tan prometedores y poder realizar una correcta apuesta al futuro.

Preservar la fertilidad a través de la criopreservación de óvulos

La preservación de la fertilidad es una rama de la medicina reproductiva desarrollada con el propósito de asistir a las personas en resguardar su fertilidad para opciones en el futuro. Originalmente fue concebida para dar respuesta a personas que deben someterse a procedimientos médicos que afectarán su fertilidad en forma temporaria o definitiva. Los casos más comunes son los pacientes oncológicos que tienen que someterse a quimio o radioterapias.

La preservación de la fertilidad toma hoy un sentido mucho más amplio. No se recurre a ella sólo para evitar los efectos secundarios de terapias a enfermedades graves sino también como medio de planificación o prevención en personas sanas. Postergar la maternidad por cuestiones sociales es una práctica cada vez más común.

Siempre que una mujer tenga un motivo para diferir la búsqueda del embarazo deberá comprender que la fertilidad no la va a acompañar con la misma efectividad durante toda su vida. Lo que hoy no se encuentra en su lista de prioridades y combate metódicamente con anticoncepción mañana será uno de los deseos más anhelados y hasta más difíciles de conseguir. Mientras que una mujer sana tiene aproximadamente un 78% de probabilidades de embarazarse naturalmente a los 25 años, 10 años más tarde esa probabilidad baja a poco menos del 50% declinando aún más rápidamente cuanto más se acerca a los 40 años. A los 35 años será la mitad de fértil que a los 25 y a los 40 la mitad que a los 35.

La mejor forma que tiene una mujer sana de preservar su fertilidad es recurrir a la criopreservación de óvulos. La criopreservación consiste en utilizar muy bajas temperaturas para disminuir las funciones vitales de una célula y poder mantenerla en condiciones durante mucho tiempo. Las células se mezclan con soluciones “crioprotectoras” especiales y luego son almacenadas en nitrógeno líquido a -196°C en tanques especiales hasta el momento en que serán utilizadas.

En los últimos años hemos logrado avances increíbles en esta técnica con aportes y reconocimientos a nivel mundial. Estos logros nos han permitido poder ofrecer a muchas mujeres con gran variedad de indicaciones médicas la posibilidad de conservar óvulos no fertilizados. Tal almacenamiento da una chance a mujeres jóvenes de preservar su fertilidad, suspendiendo sus óvulos en el tiempo, permitiendo que todo su potencial sea liberado de las penurias y la disminución de la fertilidad que implica el deterioro del proceso natural de envejecimiento. Preservar la fertilidad deja las opciones abiertas al futuro.

Mes del cuidado de la fertilidad

El mes del cuidado de la fertilidad es una oportunidad para exponer lo crítico que se ha vuelto la infertilidad los últimos años. La vida moderna nos impone ritmos y desafíos que se agregan a las causas tradicionales de la enfermedad. Ciertas conductas sociales, el abuso de drogas, alcohol y cigarrillo y su combinación con dietas poco equilibradas o exceso de trabajo y estrés son causas frecuentes de esterilidad.

La postergación de la maternidad, es decir, diferir la idea de tener un hijo al límite de lo biológicamente posible sin previsión del verdadero estado de la salud reproductiva, es también una práctica cada vez más común. Este aplazamiento social genera patología en un momento del ciclo de vida reproductivo de la mujer en donde, en realidad, es natural que existan bajas probabilidades de lograr un embarazo. A su vez, los estados mentales como la depresión y el estrés tienen un gran impacto en la complicación de la patología y su tratamiento.

Esta noción nos ha llevado a ver la salud reproductiva desde otra perspectiva, una perspectiva más integral: por un lado la prevención y, por otro, la noción de que los aspectos mentales, emocionales y físicos de la infertilidad están entrelazados y no pueden dejarse de lado.

Junio será un mes destinado a la acción, un momento único para difundir la importancia de la prevención y un enfoque multidisciplinario de la infertilidad. Es mi compromiso, el de Halitus y Fundación Repro traer claridad y sensibilidad sobre la importancia de evaluar y preservar la fertilidad a futuro y la noción de que los aspectos mentales, emocionales y físicos de la infertilidad están entrelazados.

5 de Mayo – Día Internacional del Celíaco - Celiaquía y fertilidad 3

May6

La enfermedad celíaca o intolerancia al gluten tiene causas indeterminadas- aunque se cree que tiene un origen hereditario o genético- y por provocar una alteración en la absorción de nutrientes, exige el seguimiento de una dieta adecuada. Su relación con la fertilidad y qué hay que saber para convivir con esta enfermedad sin perder calidad de vida.

La enfermedad celíaca o intolerancia al gluten tiene causas indeterminadas- aunque se cree que tiene un origen hereditario o genético- y por provocar una alteración en la absorción de nutrientes, exige el seguimiento de una dieta adecuada. Su relación con la fertilidad y qué hay que saber para convivir con esta enfermedad sin perder calidad de vida.

La enfermedad celíaca es una de las enfermedades crónicas más comunes y presenta un cuadro caracterizado por una intolerancia al gluten, provocando lesiones graves en la mucosa que reviste el intestino delgado. La intolerancia al gluten (harinas de trigo) que presentan estas personas es permanente y dura toda la vida. Se manifiesta por:

Se caracteriza por presentar los siguientes síntomas:

  • Diarrea o constipación
  • Pérdida de fuerzas y de peso
  • Anemias por deficiencia de hierro
  • Deficiencias nutricionales
  • Fatiga y falta de energía
  • Infertilidad
  • Osteopenia / Osteoporosis
  • Dolor en los huesos
  • Cambio de color en los dientes o pérdida del esmalte

Generalmente, el diagnóstico se realiza durante los primeros 6 a 12 meses de vida pero también puede manifestarse recién en la edad adulta, la mayor parte de los celíacos adultos son diagnosticados entre los 20 y los 50 años aproximadamente.

A partir de los síntomas el diagnóstico se lleva a cabo por medición de anticuerpos específicos en la sangre, y si el resultado es positivo, suele indicarse una biopsia de intestinos delgado.

Cuando el diagnóstico está firme, lo primero que debe hacerse es evitar la presencia de gluten en la dieta, así, la consulta con el nutricionista es fundamental.

¿Cuál es la relación entre celiaquía y fertilidad?

La celiaquía puede incidir en la fertilidad de una mujer porque la mala absorción de vitaminas y minerales que genera puede suprimir la acción de las hormonas que estimulan la ovulación. Pero fundamentalmente, una mujer celíaca deberá enfrentar el problema del bajo peso relacionado a esa mala absorción.

“Los trastornos alimentarios menores, es decir, sin llevar a los extremos de la anorexia o bulimia pueden llevar a una alteración de la fertilidad por afectar la armonía interna que es la que va a permitir la producción del óvulo, la ovulación y hasta la calidad del óvulo en la mujer y los espermatozoides en el hombre. El mecanismo por el cual se produce la ovulación es un mecanismo de relojería perfecto, por lo tanto, cualquier alteración de ese equilibrio puede verse reflejada en un cambio en la ovulación. Pero además, debe tenerse en cuenta que no sólo puede verse afectada la ovulación sino también la calidad de los óvulos y esto también puede ser un problema a la hora de buscar un embarazo. Como resultado de una menarca tardía y una menopausia precoz, las pacientes celíacas suelen presentar un período reproductivo más breve y demorar más en el logro de un embarazo. Incluso, los estudios muestran una mayor incidencia de abortos a repetición. En nuestra experiencia, no son pocas las mujeres que llegan a la consulta sin haber sido diagnosticadas como celíacas y al realizar los estudios para establecer las causas de infertilidad aparece el problema.

Es importante tomar todos los recaudos y realizar los estudios necesarios para establecer ese tipo de patologías. Por eso es tan importante llevar adelante una dieta balanceada, mantener un peso adecuado y la consulta médica periódica”, sostiene el Dr. Pasqualini, Director Médico de Halitus Instituto Médico.

Y agrega, “Siempre es importante trabajar en conjunto con el médico que las controla y el nutricionista, dado que lo principal es garantizar el seguimiento de una dieta acorde y balanceada, libre de gluten, teniendo en cuenta que esta afección puede, en algunas ocasiones, agravarse durante el embarazo o en el postparto. Incluso, a veces, la mujer embarazada puede no darse cuenta que es celíaca y es importante realizar el chequeo ante el mínimo síntoma porque el déficit alimentario que esta afección genera puede traer consecuencias en el desarrollo fetal”.

Dieta

Es importante a la hora de alimentarse evitar la presencia de gluten en la dieta ya que aumenta el riesgo de padecer efectos secundarios a largo plazo. Es por ello que las personas con esta enfermedad deben reducir el consumo de:

  • semillas de los cereales, salvo el arroz, la soja, la mandioca y el maíz
  • no deben incluirse en la dieta alimentos con trigo, avena, centeno y cebada (presentes en las pastas, el pan, la cerveza, fiambres, sopas crema, productos de repostería y pastelería, conservas, helados, caramelos e incluso el chocolate).

Oncología y fertilidad para una mejor calidad de vida 5

Abr13

Nadie puede negar que la lucha contra el cáncer es una lucha agresiva y constante. Sus resultados han dado lugar a tratamientos cada vez más efectivos pero que siguen asociados a complicaciones que se derivan de efectos secundarios y colaterales no deseados. Una de estas complicaciones, particularmente para niños y hombres y mujeres jóvenes, es su impacto en la fertilidad futura. La unión de la fertilidad con la oncología habilita al manejo de información precisa y a tiempo que puede traducirse en una posibilidad real de tener un hijo luego del cáncer.

Una de las preguntas que permanece aún sin respuesta es el cómo los pacientes de cáncer llegan a conocer acerca de la enfermedad y los tratamientos en relación a las consecuencias en su fertilidad, así como las opciones que tienen para su preservación. A su vez, tampoco contamos con datos precisos de cómo estas relaciones y flujo de información médico-paciente se plantean de acuerdo a factores específicos como por ejemplo, edad o el sexo del paciente. La gran mayoría de las consultas que recibimos en Halitus son espontáneas y no patrocinadas por los médicos que están llevando a cabo tratamientos. Más aún, más de la mitad de los pacientes no recuerdan haber mencionado o discutido con su médico oncólogo el tema del impacto de los tratamientos de cáncer sobre su fertilidad futura. En caso de haber sido tema de consulta, rara vez se mencionan técnicas específicas como la criopreservación de espermatozoides para los casos de hombres jóvenes en donde los tratamientos pudieran afectar su fertilidad. Pocas veces la información proporcionada es completa o suficiente.

Cuando el paciente con cáncer se enfrenta al oncólogo difícilmente surja como inquietud el tema de su fertilidad. Es tan poco probable que muchas veces el oncólogo tampoco está preparado para dar una respuesta concreta. Tanto paciente como profesional tienen la prioridad del aquí y ahora, la preocupación por resolver la patología, salvar la vida del paciente. El paciente no pregunta y el especialista no lo ofrece como parte de la rutina. En algunos casos, luego de superadas las etapas iniciales y con una cirugía exitosa (como una mastectomía, por ejemplo), el eje de preocupación evoluciona para ubicarse sobre la calidad de vida. Puede que en este punto, y antes de comenzar con un tratamiento de quimioterapia es que surja la inquietud por parte del paciente. En particular, las mujeres jóvenes sin hijos se preguntan cuál será la posibilidad de concebir luego de la terapia. Y no sólo es relevante manejar información acerca de las posibilidades objetivas de obtener un embarazo luego del cáncer y su terapia, sino conocer si puede significar un riesgo para la salud del paciente o para el hijo por nacer.

Aún hoy existe resistencia por parte de muchos médicos oncólogos pensar en embarazo a futuro y preservación de la fertilidad. Su actividad está centrada en el manejo de la enfermedad exclusivamente y la urgencia que implica para el paciente y los riesgos a su vida.

Acciones concretas

Planteada esta situación es que desde el 2005 comenzamos a plasmar esta preocupación en acciones concretas. En noviembre de ese año organizamos con la Asociación Civil Origen y Vida una Cena Show a beneficio con el propósito de generar conciencia y difundir la importancia de preservar la fertilidad antes de comenzar un tratamiento oncológico. “Un compromiso con la vida” fue un éxito y contó con la participación de personalidades del ámbito científico y famosos como Marcela Tinayre, Horacio Cabak, María Valenzuela y, una amiga de la casa, Silvina Chediek.

Hacia fines de noviembre 2009 Fundación Repro, institución que tengo el honor de presidir, lanzó una Campaña de preservación de fertilidad poniendo a disposición de pacientes oncológicas con dificultades económicas la posibilidad de acceder a la técnica de vitrificación y un banco de óvulos en forma gratuita ofrecido por Halitus Instituto Médico. Esta campaña es inédita y única en el país.

Cómo determinar el grado en que un tratamiento es una amenaza a la fertilidad

Todos hemos escuchado que de un modo u otro que el cáncer puede afectar la fertilidad futura. Mientras que es cierto en los tipo de cáncer que afectan directamente a los órganos reproductivos, como cáncer de útero o testicular, otras formas pueden no tener una incidencia directa. En la mayoría de los casos la infertilidad es resultado de un efecto secundario del tratamiento (de la quimioterapia o radiación) más que por la patología en sí misma. No debemos olvidar, que si bien los tratamientos de cáncer son cada vez más efectivos, tienen efectos secundarios que aún pueden alterar la capacidad reproductiva del paciente.

El impacto del tratamiento con quimioterapia o radiación deberá ser evaluado individualmente. Las terapias contra el cáncer son extremadamente personalizadas, y por lo tanto, lo será también la forma en que podría estar afectada la fertilidad. En todos los casos se tienen en cuenta, por lo menos, la combinación de tres factores fundamentales: edad del paciente, el tipo de tratamiento específico y su duración.

Para el caso de algunas mujeres en edad reproductiva el tratamiento de quimioterapia puede no impactar en forma definitiva sobre su fertilidad. Puede ocurrir que parte del tratamiento consista en detener sus ciclos menstruales. Una vez finalizado, el ciclo menstrual se normaliza. Sin embargo, aún habiendo recuperado y normalizado los ciclos menstruales, la capacidad reproductiva podría estar disminuida; podría padecer, por ejemplo, una menopausia temprana o precoz. Este grupo de mujeres deben conocer esta información para poder planificar embarazos antes de que su capacidad reproductiva decline definitivamente.

Para otros casos, la capacidad reproductiva del paciente puede verse afectada en forma terminante y definitiva. Algunos quimioterapéuticos no tendrán otra opción más que eliminar todos los folículos del ovario independientemente de la edad de la mujer, perdiendo toda capacidad de lograr el embarazo naturalmente. Es decir, que conocer esta información y las consecuencias al sistema reproductivo se vuelve crítico. Desde la Fundación Repro intentamos promover y concientizar lo importante que es estar al tanto y entender las consecuencias de comenzar un tratamiento contra el cáncer en relación a la fertilidad del paciente.

El embarazo luego del cáncer

Una de las preguntas recurrentes entre las mujeres jóvenes que han padecido cáncer y accedido a quimioterapia es: “¿Podré quedar embarazada luego de sobrevivir al cáncer?” La respuesta es que habiendo tomado los recaudos necesarios y dadas ciertas condiciones, es posible.

Cada historia clínica deberá ser valorada en forma individual. Supongamos que nos hemos anticipado y se ha preservado la fertilidad a través de la criopreservación de tejido ovárico, óvulos o embriones. Para el caso de mujeres jóvenes que hayan padecido cáncer de útero y este órgano haberse visto afectado directamente por la patología y los tratamientos, no estarán capacitadas para llevar el embarazo a término por sí mismas. Técnicamente se podría recurrir al “alquiler de vientre”, es decir, lograr un embrión en el laboratorio (si es que fueron congelados gametos en lugar de un embrión) e implantarlo en una madre sustituta para que lleve adelante la gestación. En la Argentina el concepto de “alquiler de vientre” no está amparado por la ley y cualquier situación contractual en este sentido es nula. En otros países, como Estados Unidos, además de ser una posibilidad técnica, está contemplado en la ley tanto en su forma intra familiar (es decir, otro miembro de la familia lleva adelante el embarazo, por ejemplo, una hermana) o fuera de él. Esta opción, entonces, es factible para mujeres que hayan sido sometidas a tratamientos con radiación pélvica que haya afectado la funcionalidad del útero.

Para otras casos, la función del útero no es afectada, pero sí su capacidad para generar óvulos viables. El sistema reproductivo puede contar con un útero funcionalmente en buen estado de salud que puede llevar adelante el embarazo, pero ovarios con deficiencias que no logran generar óvulos o no lo hacen en la calidad necesaria para concebir. Por lo tanto, para este grupo de mujeres la solución es la transferencia de embriones propios previamente congelados o los obtenidos por medio de una técnica de fertilización in vitro haciendo uso del material congelado antes de ser sometida a los tratamientos de quimioterapia. Con cuidados y seguimiento profesional se puede completar y llevar el embarazo a término sin mayores complicaciones. Una posibilidad real para mujeres jóvenes que tuvieron que someterse a un tratamiento contra el cáncer de tener un embarazo normal y concebir un niño en perfecto estado de salud.

Hasta no erradicar la enfermedad en forma definitiva, la mejor estrategia contra el cáncer seguirán siendo la información, previsión y prevención en dónde la calidad de vida del paciente debe ser el eje central. Dejar de lado estos conceptos en relación a la fertilidad parece ser una característica común en la mayoría de las experiencias de diagnóstico y tratamiento en pacientes jóvenes lo que determina un perjuicio en la calidad de vida a futuro.

La dinámica y la importancia de la medicina mente-cuerpo en la infertilidad 2

Ene28

“Relajate, que ya te vas a embarazar”. Por más bien intencionado que el consejo pueda ser, puede exasperar, y hasta enfurecer, a cualquier mujer luchando contra la infertilidad. Esta escena que puede parecer hasta tener rasgos de ficción, es una situación que se presenta a diario en el consultorio de un ginecólogo especializado en infertilidad. Desde hace ya más de tres décadas que los profesionales de la medicina reproductiva hemos reconocido el impacto del estrés sobre el paciente infértil: no necesariamente como causa de la infertilidad en sí misma, pero como una seria complicación de la patología y su tratamiento.
Esta noción nos ha llevado a ver la salud reproductiva desde otra perspectiva, una perspectiva más integral: la noción de que los aspectos mentales, emocionales y físicos de la infertilidad están entrelazados. Así concluimos que encarar el tratamiento de la infertilidad sólo en su aspecto clínico es, en el mejor de los casos, ineficiente, y en el peor ineficaz. Hace cincuenta años, los colegas podrían sostener que una mujer estaba histérica y por eso no conseguía embarazarse. Con la evolución de las técnicas diagnósticas las causas psicológicas de la infertilidad han tomado una nueva dimensión y protagonismo. Hoy no dudamos de la existencia de una variedad de matices que entrecruza factores psicológicos con los fisiológicos.

Estrés, ansiedad y depresión

Las investigaciones de medicina del comportamiento o también conocida como medicina mente-cuerpo sobre la infertilidad son tan tempranos como 1987. Estudios avalados por la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard de 1993 pusieron en evidencia que los niveles de depresión y ansiedad por los que atraviesa una mujer con diagnóstico de infertilidad son comparables a los que puede atravesar un paciente con enfermedades graves coronarias, VIH e incluso cáncer.

La definición técnica de estrés involucra una respuesta de nuestro cuerpo a cualquier demanda. Puede ser la consecuencia de una gran variedad de estímulos físicos y emocionales incluyendo conflictos internos e hitos significativos de nuestras vidas. El estrés es un estado en el que tienen lugar una cadena de reacciones glandulares y hormonales con el fin de ayudar a nuestro organismo a adaptarse y enfrentar las nuevas condiciones y circunstancias del entorno. Cuando esta exigencia se sostiene en el tiempo, la reacción de estrés se convierte en un factor que amenaza al organismo, lo quebranta, volviéndolo proclive a la aparición de disfunciones y enfermedades. La experiencia negativa del diagnóstico de infertilidad o los continuos fracasos en los intentos por lograr un embarazo elevan considerablemente los niveles de estrés. Estrés que, a su vez, disminuye las probabilidades de éxito de un tratamiento de fertilidad. Sentimientos de angustia y ansiedad pueden surgir caracterizando la vida emocional de quienes transitan esta experiencia, pudiendo llegar hasta estados depresivos severos. La calidad de vida se ve afectada, las relaciones consigo mismo y con los demás.

Los síntomas de la depresión pueden variar de persona a persona, pero existen signos inequívocos que delatan su presencia. Son signos de depresión son un estado de ánimo triste o deprimido persistente que puede ir acompañado de:

  • disminución o aumento de apetito;
  • aumento o disminución significativo de peso;
  • insomnio o hipersomnia;
  • fatiga;
  • sensación de intranquilidad;
  • culpa excesiva o inadecuada;
  • aislamiento social;
  • falta de interés por las actividades que le son agradables;
  • dificultad para pensar o concentrarse;
  • sentimientos de inutilidad;
  • pensamientos recurrentes sobre la muerte; y hasta,
  • pensamientos suicidas.

Los signos de ansiedad se manifiestan en:

  • preocupación o miedo de que algo malo va a ocurrir;
  • temblores o contracciones nerviosas;
  • fatiga;
  • inquietud;
  • tensión muscular;
  • nerviosismo;
  • mareos;
  • pulso o respiración acelerados, hiperventilación;
  • sudor frío y manos húmedas;
  • boca seca;
  • síntomas gastrointestinales como náuseas o diarrea;
  • irritabilidad o impaciencia; y,
  • atención dispersa.

Comparar los niveles de estrés a la que puede estar sujeta una persona con infertilidad con los de las llamadas enfermedades graves puede parecer exagerado. Sin embargo, deja de serlo cuando entran en consideración las derivaciones personales y sociales que le son propias a la experiencia de la infertilidad:

  • efectos en la relación de pareja;
  • influencia sobre la vida sexual;
  • repercusión en las relaciones familiares y en el círculo íntimo de amistades;
  • efectos sobre el desempeño laboral;
  • preocupación sobre la economía; y,
  • contradicciones religiosas.

La procreación es el instinto más básico y fuerte del reino animal y para aquellas personas con ese instinto bloqueado significa una tremenda carga psicológica. Sumadas las presiones y mandatos sociales y culturales, que llevan al individuo a vivir la infertilidad como un estigma, entenderemos entonces la acción del estrés sobre órganos, aparatos y sistemas alterando su funcionamiento y estado de salud.
Si bien el pico de estrés para las parejas que luchan contra la infertilidad se ubica entre el segundo y tercer año de intentos, los síntomas de angustia y ansiedad pueden observarse más temprano. En Halitus comprendimos esta relación y su importancia siendo pioneros en el intento por revertir esta situación e incorporar complementos a la terapéutica clínica. En el año 2000 pusimos en marcha el Proyecto que denominamos “Acompañándote” integrados por un grupo de psicólogas y psicopedagogas con el fin de asistir, contener e informar a los pacientes de infertilidad. Paralelamente, nació el Departamento de Psicología, grupos de Co-Ayuda y Yoga en la búsqueda del embarazo.

Sistema de Entrenamiento Especial para tratamientos de infertilidad

Años de investigación y experiencia nos llevan hoy a hacernos eco del denominado “Sistema de entrenamiento especial para tratamientos de infertilidad”. El sistema de entrenamiento en medicina mente-cuerpo que estamos implementando en Halitus se basa en los lineamientos del Programa Avanzado de Recuperación y Apoyo (P.A.R.A.) creado por la Fundación Salud y las pautas del Programa de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard para la infertilidad. El P.A.R.A tiene su base en la psiconeuroendocrinoinmunología (PNEI), que estudia la interacción entre la psiquis, el sistema nervioso, el sistema endócrino y el inmune.

En el entrenamiento, que tiene una duración de 3 meses, las participantes (mujeres pacientes con indicación de infertilidad) se ejercitan en la utilización de recursos propios, habilitándose para modificar su química interna generando las drogas endógenas necesarias para optimizar los tratamientos médicos. Así podrán disminuir los niveles de estrés utilizando técnicas de relajación, inteligencia emocional y espiritual que conecte a las personas con el verdadero propósito de sus vidas. Las técnicas son desarrolladas no sólo con la intención de aumentar las chances de la concepción pero la de incrementar las sensaciones de bienestar general y paz. Muchas mujeres llegan al consultorio convencidas de que “tocaron fondo”. Eso nada tiene que ver con calidad de vida. Al completar el Entrenamiento contarán con las herramientas necesarias para adquirir resiliencia y poder enfrentar todo lo que se relacione con la experiencia de infertilidad.

La evidencia demuestra que aliviando la angustia mental y emocional los tratamientos de fertilidad se vuelven más efectivos. En un estudio de 174 mujeres, el 24% de aquellas que entraron al programa mente-cuerpo sin signos de depresión (medido con la escala de diagnóstico clínico estándar) lograron el embarazo en los 6 meses siguientes al programa. A su vez, mujeres que entraron al programa con síntomas severos de depresión mostraron una tasa de embarazo del 60%. Claramente, para estas últimas, un estado de depresión ponía obstáculos a su fertilidad.

Un enfoque mente-cuerpo reconcilia la relación con el cuerpo: nutrición adecuada, ejercicio y técnicas de relajación como yoga, respiración profunda y masajes pueden ser adoptadas de manera muy sencilla con resultados casi inmediatos. Curar la mente es más difícil y complejo pero no por ello menos importante. La mujer llega al consultorio con una carga importante de pensamientos negativos; algunos le son obvios y otros están profundos en su inconsciente. Pensamientos como “Nunca voy a lograr embarazarme”, o peor aún, “Nunca seré feliz si no logro este embarazo” son comunes a todas estas pacientes. Entonces nos concentramos en la práctica por cambiarlos por otros que son más objetivos y sanos como “Estoy haciendo todo lo posible para embarazarme”. El Entrenamiento contempla la utilización de restructuración cognitiva, una herramienta eficaz para el abordaje de sistemas de creencias que generan estos pensamientos negativos.

Este Sistema de Entrenamiento Especial consiste en una experiencia individual y personal en el marco de un encuentro grupal. Ese encuentro permite la percepción de la experiencia de infertilidad como parte de una experiencia humana más amplia y no como un castigo separado y aislado sin solución; y también tomar conciencia de los propios pensamientos y sentimientos dolorosos sin identificarse con ellos.

Lo fundamental es saber que un Sistema de Entrenamiento en Medicina mente-cuerpo persigue el objetivo de que las mujeres con patología de infertilidad, aprendan cómo influir sabiamente sobre sus sistemas de regulación cuerpo – mente para encarar un tratamiento de infertilidad, tomar decisiones correctas y optimizar los resultados. Convertir una situación conflictiva en una experiencia llena de significado que es esencial para encarar cualquier tratamiento de fertilidad, tomar decisiones correctas y aumentar sus chances de éxito.

Dr. R. Sergio Pasqualini is powered by WordPress y Halitus Instituto Médico
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